La "enana psicópata" contó su verdad: "No soy una estafadora"

LA NACION

La huérfana ucraniana abandonada por sus padres adoptivos estadounidenses bajo la excusa de que era, en realidad, una mujer adulta con problemas mentales y tendencias homicidas, brindó su versión de los hechos en un reconocido talk show norteamericano.

Natalia Grace recaló con Michael y Kristine Barnett en 2010, pero tan solo tres años después el matrimonio la abandonó en un departamento de Lafayette, Indiana, argumentando que temían por sus vidas y escaparon a Canadá.

Eventualmente se divorciaron y decidieron regresar a Estados Unidos, donde los esperaba una causa por abandono de persona. Entonces, contaron la escalofriante historia de una potencial asesina de 22 años que simulaba ser una nena de apenas seis.

Pero, ¿quién tenía la razón? Con vistas a despejar esas dudas, Natalia apareció junto a Antwon y Cynthia Mans, el matrimonio que asumió su cuidado hace casi siete años, en Dr. Phil, el popular programa de TV que conduce el terapeuta Phil McGraw en la cadena CBS.

"Quiero que escuchen mi versión de los hechos -dijo durante la entrevista, en la que reafirmó que nació el 4 de septiembre de 2003, que sufre de displasia diastrófica, una rara forma de enanismo y que un estudio óseo confirmó que tiene 16- No soy una estafadora, te prometo que no lo soy".

En la charla, sostuvo que apenas recuerda el orfanato ucraniano del que proviene ni las familias que la cuidaron en Estados Unidos antes de los Barnett, aunque le dijeron que fueron más de 30. Sí recordó vivir con una familia hasta que le rompió por accidente el brazo a su hermano adoptivo mientras jugaban.

Sobre los Barnett, comentó que "al principio éramos felices, me sentía amada. Pensé que había encontrado a la familia correcta". Sin embargo, luego de un procedimiento médico su entonces madre empezó a dudar de su edad e incluso afirmó que tenía vello púbico y menstruaba, algo raro para una menor de 10 años.

"Ella no me dijo nada al respecto y me hizo usar un tampón", añadió Natalia. Cynthia Mans, por su parte, contó que, en todo el tiempo que lleva en su custodia, jamás vieron señal alguna de que la chica hubiera tenido siquiera su período.

Además, desmintió que escondiera cuchillos arriba de la heladera para matarlos luego, como afirmaron los Barnett. "No podía llegar ahí ni siquiera con una silla", admitió y negó también que haya intentado envenenarlos al echarle lavandina a su café.

Los Mans, que conocieron a Natalia cuando apareció caminando sola en la casa de sus vecinos, dijeron que es una hija modelo. "Prepara mamaderas y le cambia los pañales a sus hermanitos", contó Cynthia.

Para la chica, sus expadres deben pagar por el dolor que le hicieron sufrir. "Quiero que dejen esta farsa, que no sigan mintiendo, que esto se termine y cumplan su tiempo en prisión. No está bueno que le hagan eso a una nena", concluyó.