Empresarios latinos confían entrar en los planes de estímulo económico

Agencia EFE
·4  min de lectura

Washington, 27 oct (EFE News).- Los empresarios latinos lamentan que recibieron poca ayuda en los programas de estímulo federal para lidiar con la crisis surgida por la pandemia y esperan que, tras las elecciones, quien sea ganador los incluya en los planes de estímulo económico, indicó el presidente de la Cámara Hispana de Comercio en Estados Unidos (USHCC), Ramiro Cavazos.

Cavazos dijo a EFE que "de los 4,7 millones de negocios pequeños con dueños hispanos, menos del 3 % obtuvo préstamos de los más de 660.000 millones de dólares ofrecidos en el programa" aprobado por el Congreso y promulgado por el presidente Donald Trump en marzo.

La Cámara Hispana de Comercio invitó a Trump y al candidato presidencial demócrata, Joe Biden, a que participaran en septiembre en su convención anual, que esta vez se realizó de manera virtual.

"Sólo Biden vino, y el presidente Trump no participó", dijo Cavazos, lo cual es sorprendente si se tiene en cuenta que en un estado crucial para la elección, como lo es Florida, hay unos 600.000 pequeños negocios que son propiedad de hispanos.

La Cámara también instó a los dos partidos a que presentaran de cara a las próximas elecciones un "plan de negocios que ayudara al rescate de la economía para los empresarios hispanos, y el plan más desarrollado y positivo que vemos es el de Biden".

"Se ve más robusto, conectado con que el gobierno federal ofrezca más contratos", agregó. "El Gobierno federal es el comprador más grande del mundo, especialmente en la defensa, y muchos contratos van a las empresas grandes, mientras que menos van a empresarios pequeños".

Una tercera propuesta de la USHCC a Trump y Biden fue "que, dentro de las dos semanas después de la elección, nos inviten a participar en un comité de transición con más hispanos en posiciones de peso".

"La campaña de Biden ya nos invitó a ser parte del equipo de transición del Partido Demócrata, si ganan", añadió. "No nos han invitado como Cámara en el grupo de Trump".

En la franja ancha del empresariado latino, donde la economía formal se roza y mezcla con la informal, muchos negocios pequeños han logrado sobrevivir el embate de la covid-19 sin ayudas gubernamentales, y a pesar del desempleo y las pérdidas de sueldos.

"En los últimos 10 años el 85 % de los nuevos empresarios en el país eran latinos con pequeños negocios", agregó Cavazos, quien destacó que muchos de los latinos más jóvenes trabajan en su propio negocio, y más del 85 % de ellos depende de tecnología y trabajan desde sus hogares con un "presupuesto muy eficiente".

Estos emprendedores operan con gastos fijos austeros, una fuerza laboral flexible que emplea familiares o jornaleros, sin costos de seguro de salud u otros beneficios como vacaciones o licencias médicas pagadas.

Un ejemplo es “Empanadas de Mendoza”, cuya propietaria Gabriela Quiroga, de Argentina, quien en el comienzo de la pandemia tuvo que cerrar la operación de sus dos puestos móviles (food trucks) por un mes y medio, y desde entonces ha ido gradualmente restableciendo su negocio.

"Los negocios de propiedad de mujeres latinas crecen seis veces más que los de mujeres de otros grupos raciales o étnicos", dijo Cavazos.

"Estos préstamos ayudaron en los primeros 30, 60 días, pero sólo la mitad de los empresarios hispanos tienen una relación con un banco grande, un requisito para obtener las ayudas", añadió Cavazos. "Muchos no recibieron nada. Uno de cada tres de estos negocios cerró permanentemente o temporalmente".

El Congreso aprobó y el presidente Donald Trump promulgó en marzo un paquete de estímulo económico incluyendo una medida que se prometió como enfocada en los negocios pequeños fue el Programa de Protección de Sueldos diseñado para asistir a los empresarios en el pago de sueldos a sus trabajadores durante la emergencia.

"Yo lo solicité apenas me enteré, pero no lo obtuve", dijo a Efe Quiroga, quien inició su negocio familiar hace cinco años. "No sé, nunca me contestaron. Pagué los sueldos con lo que tenía de ahorros".

Desde que retornó a la actividad el 27 de abril con su oferta de empanadas, sándwiches y otras comidas, Quiroga cambió la estrategia de negocio.

"Antes íbamos a las oficinas y vendíamos unas 60 a 70 empanadas por día", explicó. "Ahora vamos a los barrios y hacemos 100, 150 empanadas".

El negocio está bajando de ritmo para "Empanadas de Mendoza", lo cual es normal a medida que progresa el otoño, y Quiroga junto con su familia, están ahora preparando otro camión con optimismo y sin esperar ayudas.

"Las ayudas que son préstamos no me ayudan", señaló. "Es cierto que los porcentajes (de interés) son más bajos, pero la plata que perdí ya la perdí. Un préstamo hay que volver a pagarlo".

(c) Agencia EFE