Empresarios apuestan por Oaxaca para invertir en la cultura

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OAXACA, Oax., marzo 29 (EL UNIVERSAL).- Un elegante edificio con influencia Art Deco de finales del siglo XIX y principios del XX, que albergó durante años un antiguo hospital, fue el sitio elegido por los empresarios Ángel Ascencio, Eduardo Aguado y el arquitecto y artista plástico Arturo Sotomayor para sembrar la semilla de un proyecto cultural que, tras nueve meses de trabajo y espera, acaba de florecer.

Ubicado en el Centro Histórico de la capital, el edificio con ventanas circulares, herrería de la época y un amplio patio central, acaba de convertirse en el hogar del Foro Cultural Bakal, un "espacio multifacético dedicado a las artes, a la cultura y a la música", creado para ser una especie de puente entre las propuestas artísticas de la Ciudad de México y las de Oaxaca, según las palabras de uno de sus creadores.

La idea para que tres empresarios se arriesgaran a lanzar un proyecto cultural en medio de una pandemia que ha paralizado la economía en todo el mundo, y sobre todo hacerlo en Oaxaca, no fue casual, pues estos empresarios siempre han tenido un vínculo especial con la entidad.

En el caso de Ángel, se trata de las raíces, pues él y toda su familia son originarios de San Pedro Mártir Yucuxaco, un municipio de la región Mixteca de Oaxaca, y aunque desde hace más de 20 años ha desarrollado su camino como empresario en la Ciudad de México, él y Eduardo siempre apostaron por emprender en proyectos relacionados con la cultura y la gastronomía oaxaqueña, así que cuando a causa de la pandemia tuvieron que cerrar dos de sus negocios en la capital del país, decidieron que era momento de probar suerte en este suelo.

"Para mí es bien importante. Le aposté por el cariño a mi tierra. Sí es muy complicado abrir un negocio en plena pandemia, pero si nosotros mismos como oaxaqueños no hacemos lo propio... es muy importante apostarle a Oaxaca", cuenta Ángel a EL UNIVERSAL.

De acuerdo con el empresario de 42 años, quien inició a los 20 años abriendo un lavado de autos, la misión de abrir un espacio como Bakal, cuya esencia principal es la difusión cultural, no es sencilla.

Para ello se debe buscar capital de diversas formas y garantizar que el proyecto podrá sustentarse así mismo, algo que él cree que puede lograrse sirviendo como un espacio de interacción entre la población local y el turismo que llega a Oaxaca buscando conocer más de su identidad.

Es pensando en ello que el foro contará con una galería de arte y espacios para la impartición de talleres interdisciplinarios, así como un lugar para que artesanos de las distintas comunidades que no tengan una ventana de exhibición en la ciudad, puedan exponer su obra sin ningún costo y próximamente un foro de cine al aire libre.

Pero también con un café, que sólo ofrecerá granos seleccionados del estado, una terraza, un spa, y cinco habitaciones a modo de hostal.

"Un negocio siempre tienes que alimentarlo. Tienes que enamorar a la gente, no sólo al turismo. Quisiera que la parte cultural tuviera mucha colaboración, que estuviera alimentado de gente local", dice Ángel, quien agrega que Bakal es una palabra en zapoteco del Valle que significa "lo que sueñas".

"No es lo que sueñas dormido, sino lo que quieres para tu vida y para aportar, un lugar que puede llenarse de un conjunto de gente que al igual que yo tiene sueños y pueden ayudar a lograr que Bakal sea un concepto diferente y nos den la oportunidad de integrarnos a la vida cultural".

Para Eduardo Aguado, otro de los impulsores y el creador de este modelo híbrido, el camino que ha seguido el proyecto fue hasta cierto punto natural, pues cuando encontraron el edificio que albergó al antiguo hospital comenzaron a explorar todas sus posibilidades.

"Nos dimos cuenta que el espacio daba para más y fue cuando nació la idea del alojamiento, y cuando se suma Arturo Sotomayor al proyecto fue inevitable relacionarlo con la cultura de Oaxaca".

Eduardo explica que uno de los plus del proyecto es que Arturo, quien fue galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura, fue quien realizó la intervención del inmueble, porque captó su planteamiento, pero sobre todo, porque el momento que atraviesa como artista plástico tiene que ver con la pandemia, dando como resultado un espacio moderno y conceptual, que incluye piezas de su autoría como parte de la intervención.

De acuerdo con Juan Pablo Guzmán Cobián, secretario de Economía estatal, el nacimiento de lugares como Bakal en plena pandemia se debe a que Oaxaca ha resistido de buena manera la parálisis, lo que se refleja en una recuperación de 15% en el último trimestre, en comparación de otras economías en donde la tendencia sigue a la baja.

"Esto es para lo que todas las industrias nos preparabamos, para enfrentar los nuevos lineamientos (…) para la adaptación de la nueva normalidad, pero sobre todo Oaxaca sigue teniendo esa esencia cultural, esa tradición y vanguardia, la gastronomía, el mezcal", señala el secretario en entrevista con EL UNIVERSAL.

Para el funcionario, que la entidad siga un camino firme para la reactivación económica se resume en que existe una "atmósfera propicia para las inversiones" a la que el gobierno estatal le está apostando muy fuerte.

"Oaxaca se detuvo, como todo el mundo; pero yo diría que sólo hizo una pausa y ahora está de nuevo en movimiento y continuará en ruta de crecimiento".

Esa es precisamente una de las apuestas de estos tres empresarios que se han arriesgado a emprender un proyecto cultural en pandemia, que la esencia y la vida cultural y económica comience a moverse de nuevo. Y ellos están ayudando a que suceda.

"Al equipo de Bakal nos interesa la comunicación y relacionarnos con nuestro público mediante eventos culturales y artísticos, como conciertos de música de todo tipo, danza, exposiciones de arte y diseño, performance, teatro y cine, y efectuando actividades del ámbito intelectual y espectáculos de calidad y trascendencia".

Por el momento, Bakal abre sus puertas el próximo 2 de abril con la inauguración del foro cultural y la galería Barro negro, que contará con la exposición de la obra del artista Arturo Sotomayor, también uno de los socios. Además, se presentará el Cuarteto Xquenda de la ciudad de Oaxaca, el DJ Poli desde la Ciudad de México y cerrará su debut con un concierto de Los Pream, grupo originario de Tlahuitoltepec heredero de la tradición musical mixe pero que interpreta jazz y balkan.