Un empresario galés de 57 años fue atacado por uno de sus propios búfalos y murió

LA NACION

Ralph Jump, de 57 años, era un exitoso empresario de Gales que además, en los últimos tiempos, producía jabones elaborados con leche de búfalo. Él mismo había alquilado una granja para criar a esos animales, que eran su pasión. Pero desgraciadamente, ayer, uno de estos bóvidos gigantes se descontroló y terminó aplastando a Jump, que murió en el momento, e hiriendo a dos de sus hijos.

El hecho ocurrió en la localidad galesa de Gwehelog, al sur de Gales, donde el empresario -que dirigía una exitosa compañía de calefactores- había decidido criar búfalos de agua, o búfalo asiático, para hacer un negocio familiar y sustentable basado en la producción de jabón de búfalo.

The Buffalina Soap Company comenzó a vender estos productos artesanales en la pasada navidad y se jactaba de elaborar los jabones sólo con ingredientes naturales. La hija menor de los Jump enolvía a mano las barras antes de cada entrega.

El emprendimiento de Jump lo había llevado a criar una docena de estos búfalos de agua, un animal originario del sudeste asiático, y cuya leche se utiliza también para realizar quesos y cremas muy sofisticadas.

Un amigo del malogrado empresario señaló: "Jon (así le decían a Ralph) pasó toda su vida con camisa y corbata, pero le encantaba ponerse las botas para instalarse en la granja. Estaba muy feliz en ese lugar", según consigna el medio británico The Sun

Además, Jump había sufrido un episodio cardíaco que casi le cuesta la vida en febrero del año pasado, y la granja le resultaba un lugar donde podía relajarse y sentirse en calma con su vida.

Pero este empresario y hombre de negocios, cuya compañía de calefactores se encontraba cerrada por la cuarentena a causa de la pandemia de coronavirus, encontró la muerte justamente en el lugar que le daba felicidad.

El accidente

Sucedió cuando uno de estos enormes animales de su granja se descontroló, aparentemente por una estampida de la manada, y lo embistió. En su ataque de furia, el búfalo también golpeó a Peter, el hijo menor del empresario, de 19 años, que quedó gravemente herido y que lucha por su vida. Isabel, la hija de 22 años de Jump, fue también lastimada en una pierna, pero se encuentra fuera de peligro.

Cuando llegó al lugar la policía junto con los paramédicos, Jump padre ya estaba muerto. El hijo, en tanto, fue trasladado en helicóptero al hospital universitario de Gales.

El búfalo que provocó la tragedia, en tanto, fue sacrificado.

Un vecino del lugar, señaló luego de conocer lo que había ocurrido: "Es una tragedia terrible y lo sentimos por ellos. Los Jumps son personas muy agradables y lo que pasó nos angustia profundamente".

"Esta es una zona muy tranquila y fue un impacto cuando las ambulancias y la policía de repente aparecieron con un helicóptero hospitalario también", contó otro vecino, que agregó que los servicios de emergencia habían sido llamados antes de las 15 horas de ayer.

La esposa del empresario y madre de los jóvenes heridos se encontraba destrozada y era consolada por los amigos de la familia, según contaron también los vecinos del lugar.

Val Smith, concejal del condado donde sucedió la tragedia, señaló: "Esta es una zona tranquila y encantadora, con muchas pequeñas propiedades y pequeñas granjas. Es algo terrible que suceda algo así".