Una empresa nueva con una misión bestial: resucitar al mamut lanudo

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Ben Lamm and George Church. (Colossal via The New York Times)
Ben Lamm and George Church. (Colossal via The New York Times)

El lunes, un equipo de científicos y emprendedores anunciaron que han fundado una compañía nueva para resucitar al mamut lanudo con métodos genéticos.

Esta empresa, llamada Colossal, pretende introducir miles de estas imponentes bestias en la tundra de Siberia miles de años después de que se extinguieron.

“Para nosotros, este es un objetivo fundamental”, señaló George Church, biólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, quien durante ocho años ha encabezado un pequeño equipo de investigadores de tiempo parcial que desarrollan herramientas para traer de vuelta a los mamuts. “Eso marcará toda la diferencia del mundo”.

La empresa, que ha recibido un fondo inicial de 15 millones de dólares, financiará esta investigación en el laboratorio de Church y realizará experimentos en sus laboratorios de Boston y Dallas.

Eriona Hysolli, quien fuera investigadora en el laboratorio de Church, supervisará los trabajos de la nueva compañía destinados a editar el ADN del elefante agregando los genes responsables de las características del mamut, como el pelo tupido y la amplia capa de grasa para que soporten el frío. Los científicos esperan fabricar embriones de elefantes similares al mamut en unos cuantos años y, en algún momento, generar poblaciones enteras de estos animales.

Otros investigadores no creen que Colossal pueda llevar a cabo tal proeza. Además, si Colossal logra engendrar elefantes similares al mamut, la empresa tendrá que enfrentar cuestiones éticas importantes. ¿No es algo cruel fabricar un animal de cuya biología sabemos tan poco? ¿Quién decide a fin de cuentas si se le puede dejar libre, con lo cual quizá cambie de maneras significativas el ecosistema de las tundras?

“Hay muchísimos problemas a los que todos se van a enfrentar en el proceso”, comentó Beth Shapiro, una paleontóloga de la Universidad de California, en Santa Cruz, y autora de “How to Clone a Mammoth”.

La idea que hay detrás de Colossal salió a la luz en 2013, cuando Church la planteó en una charla en la National Geographic Society.

Sección de un hueso teñido de mamut. (Ben Lamm vía The New York Times)
Sección de un hueso teñido de mamut. (Ben Lamm vía The New York Times)

En ese momento, los investigadores estaban aprendiendo a reconstruir el genoma de especies extintas con base en fragmentos del ADN recuperado de los fósiles. Fue posible identificar las diferencias genéticas que distinguen a las especies primitivas de sus primos modernos y comenzar a averiguar la manera en que esas diferencias en el ADN originaron diferencias corporales.

Church, quien es más conocido por inventar formas de leer y editar el ADN, se preguntó si en verdad podía resucitar una especie extinta reescribiendo los genes de un pariente vivo. Puesto que los elefantes asiáticos y los mamuts tienen un ancestro común que vivió hace seis millones de años, Church pensó que sería posible modificar el genoma de un elefante para engendrar algo que pareciera y actuara como mamut.

Church sostuvo que, más allá de la curiosidad científica, recuperar a los mamuts lanudos podría ayudar al medioambiente. Hoy en día, la tundra de Siberia y el norte de América donde solían pastar esos animales está despidiendo dióxido de carbono y se está calentando con mucha rapidez.

“Tenemos la hipótesis de que los mamuts son la solución”, argumentó Church en su charla.

En la tundra ahora predomina el musgo, pero cuando estaban ahí los mamuts lanudos, había casi puros pastizales. Algunos investigadores han argüido que los mamuts lanudos eran unos ingenieros del ecosistema que daban mantenimiento a los pastizales desintegrando el musgo, tirando árboles y fertilizando con sus excrementos.

Con la esperanza de volver a convertir la tundra en pastizales, los ecologistas rusos han importado bisontes y otras especies existentes a una reserva de Siberia que han llamado Parque del Pleistoceno. Church aseguró que los mamuts lanudos resucitados podrían hacer eso mismo de una manera más eficiente. Argumentó que los pastizales restaurados evitarían que el suelo se derritiera y se erosionara e, incluso, atraparían el dióxido de carbono que retiene el calor.

La propuesta de Church captó la atención de la prensa, pero no un financiamiento mayor de los 100.000 dólares que aportó el cofundador de PayPal, Peter Thiel. El laboratorio de Church aprovechó otros experimentos mejor financiados para la investigación del mamut.

“Este conjunto de herramientas puede ser útil para muchos propósitos, ya sea para la desextinción o para la recodificación del genoma humano”, comentó Hysolli.

Mediante el análisis del genoma del mamut lanudo obtenido de los fósiles, Hysolli y sus colegas elaboraron una lista de las diferencias más importantes entre estos animales y los elefantes. Se concentraron en 60 genes que, según sus experimentos, son importantes para producir las características distintivas del mamut, como el pelo, la grasa y el cráneo abovedado típico del mamut lanudo.

“Con honestidad, estaba pensando trabajar duro, pero a un ritmo lento”, comentó Church.

No obstante, en 2019, se comunicó con él Ben Lamm, el fundador de la compañía de inteligencia artificial Hypergiant con sede en Texas, a quien le interesaron mucho las noticias sobre la idea de desextinción.

Lamm visitó a Church en su laboratorio y entablaron una amistad.

“Después de estar más o menos un día en el laboratorio y pasar un buen tiempo con George, nos entusiasmó mucho tratar de lograrlo”, comentó Lamm.

Lamm empezó a establecer Colossal para patrocinar el trabajo de Church, desde modificar el ADN hasta, finalmente, llevar “un mamut funcional”, como lo llama Hysolli, a la naturaleza.

Eriona Hysolli tomando una muestra de la pata de un mamut lanudo. (George Church vía The New York Times)
Eriona Hysolli tomando una muestra de la pata de un mamut lanudo. (George Church vía The New York Times)

El financiamiento inicial de la compañía procede de inversionistas como Climate Capital, una empresa de capital privado que financia las iniciativas para reducir las emisiones de carbono, y los gemelos Winklevoss, famosos por sus inversiones en bitcoines y sus batallas legales por Facebook.

Los científicos intentarán fabricar un embrión de elefante con su genoma modificado, de tal modo que se parezca a un mamut primitivo. Para lograrlo, los investigadores necesitarán retirar el ADN de un óvulo de elefante y remplazarlo con el ADN semejante al del mamut.

Sin embargo, nunca nadie ha cultivado óvulos de elefante. En caso de que esto no funcione, Hysolli y sus colegas también harán investigaciones para transformar un simple tejido de elefante en células madre y tal vez estas se puedan desarrollar en el laboratorio para convertirlas en un embrión.

Heather Bushman, filósofa de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres, explicó que sin importar los beneficios que los mamuts aporten a la tundra, se tendrá que pensar en el posible sufrimiento que tal vez experimenten al ser traídos al mundo por los científicos.

“No contamos con la madre de una especie que —si de verdad se parecen a los elefantes— tiene un vínculo de madre-hijo tan fuerte que puede durar mucho tiempo”, comentó. “Cuando, en la práctica, haya un pequeño mamut o dos, ¿quién se encargará de su cuidado?”.

© 2021 The New York Times Company

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