Empieza sin sobresaltos el recuento final y nadie duda de que ganará Lacalle Pou

Nelson Fernández

MONTEVIDEO.- Uruguay amaneció sin presidente después del ballottage, pero fue como si no hubiera pasado nada. Fue como cualquier otro lunes, sin manifestaciones, sin discusiones ásperas, sin presiones políticas a la Corte Electoral. El gobierno realizó su Consejo de Ministros, la actividad laboral se desarrolló como siempre, las clases en colegios y universidad con las pruebas de fin de año, todo igual.

Recién hoy empezarán el recuento y la revisión de los votos observados que definirá oficialmente si, como todos estiman, el candidato opositor Luis Lacalle Pou logró por un estrecho margen poner fin a 15 años del Frente Amplio. Los resultados se conocerían el jueves o el viernes.

El candidato de la oposición fue a almorzar con amigos en un restaurante del barrio de Pocitos, y el del oficialismo, Daniel Martínez, fue a una movilización de mujeres contra la violencia de género. Y las dos candidatas a la vicepresidencia, Beatriz Argimón (Partido Nacional) y Graciela Villar (Frente Amplio), aparecieron juntas en los noticieros de televisión, haciendo declaraciones sobre los motivos de la marcha en defensa de las mujeres.

Todo eso, mientras las urnas con las hojas de votación quedaron guardadas en oficinas de la Corte Electoral. Los funcionarios de ese organismo que tiene a su cargo la organización de votaciones y la realización de escrutinios se tomaban el día de descanso previsto para recuperar energías luego de una jornada intensa. No parecía que la elección del presidente de la república para los próximos cinco años estuviera en suspenso.

Anteayer, Lacalle Pou tuvo 1.168.019 votos y Martínez, 1.139.353. La diferencia de 28.666 votos es inferior a la de los sobres que no se abrieron, 35.229, porque tienen observaciones. Y eso es lo que está en juego.

En cada una de las 19 capitales departamentales comienza esta mañana el recuento de todos los votos, y ahora sí el de los sobres cerrados. Para que Martínez dé vuelta el resultado primario, el 91% de los votos observados deberían ser para su candidatura, lo que parece improbable, y por eso todos descuentan que Lacalle Pou es el presidente electo.

El candidato del partido oficialista manifestó que prefiere tener la seguridad del resultado y por eso no reconoció la derrota, lo que dejó en suspenso también el festejo de Lacalle Pou. "Siempre respetamos la voz del pueblo. Lo correcto es esperar los resultados de la Corte Electoral. Sea cual sea va a existir un diálogo con Lacalle Pou; así lo exige nuestra rica tradición democrática. Cuando se confirme que él es electo, voy a ir personalmente a saludarlo", escribió Martínez en redes sociales, ante críticas a la demora en pronunciarse.

Por su parte, Lacalle Pou mantuvo reuniones con asesores y dejó en suspenso los encuentros que tenía previsto sobre la transición de gobierno. "Hablé ayer y lo haré de nuevo cuando se confirmen los resultados formales de la Corte Electoral", dijo el líder del Partido Nacional, también en su cuenta de redes sociales.

Ante el panorama de una dura derrota, el Frente Amplio, que en la primera vuelta de octubre había sufrido tanto en la elección presidencial como en la legislativa, recibió con alegría el escenario de paridad del ballottage. Y ahora espera la apertura de los votos observados, aunque muchos dirigentes admitían en reserva que la diferencia de votos es irreversible. "Efectivamente hoy con los números que tenemos la fórmula Lacalle Pou-Argimón encabezando tiene probabilidades de ser proclamada por la Corte Electoral como la ganadora", dijo ayer el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, luego de la reunión de evaluación que realizó la coalición de izquierda.

El jefe de campaña del Frente para el ballottage, Yamandú Orsi, mostró una ventana de oportunidad para el relanzamiento del partido: "Una derrota siempre trae dolor, pero cuando venís de un escenario donde todo el mundo te daba que si perdías por cuatro puntos era una hazaña y llegar a casi empatar en el final es una señal fuerte".

En tanto, Lacalle Pou trabaja no solo en el armado de su equipo de gobierno, sino en la estrategia para mejorar la relación con el Mercosur. Además, se reunió con el embajador en España, Francisco Bustillo, que es amigo del presidente electo de la Argentina, Alberto Fernández. Ese diplomático, de buen vínculo con el Frente Amplio y el Partido Nacional, puede ser una pieza clave en las relaciones internacionales.