Empecinado, Trump lleva la pelea por el muro a la frontera

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- Empecinado, decidido a ir a fondo,Donald Trump llevó su pelea con los demócratas por su "muro" al lugar que copó el debate político en Estados Unidos y que le sirvió para construir su ascenso hasta la Casa Blanca hace ya más de dos años: la frontera con México , en el sur del país.

Trump viajó a McCallen, en Texas, donde se acercó hasta el límite delineado por el río Grande que separa a México y Estados Unidos, y se reunió con agentes fronterizos para reforzar su ofensiva mediática e intentar instalar la noción de una crisis que pone en riesgo la seguridad del país.

Pero sus críticos insistieron en que es una distopía "fabricada" para satisfacer a su base de seguidores y elevar la presión sobre los demócratas para conseguir el dinero que le permita comenzar las obras del muro y cumplir, así, con su promesa insignia de campaña.

El viaje de Trump buscó sumar respaldos para un "muro o barrera de acero", la solución de su presidencia a una "crisis" en la frontera negada de plano por la oposición, expertos en seguridad y organizaciones civiles, que rechazan el diagnóstico y el remedio de Trump para lidiar con los inmigrantes indocumentados y las drogas que llegan al país, además de la latente amenaza del terrorismo.

"Vamos a construir una poderosa barrera de acero", dijo Trump en Texas. "Dijeron ?no queremos un muro de concreto'. Dije que está bien, lo llamaremos barrera de acero", continuó, en una referencia a sus truncas discusiones con los demócratas.

Trump abandonó la idea de construir un muro de cemento, así como su otra promesa: que la obra sea pagada por México. Ayer, volvió a tratar de despegarse de ese compromiso, que repitió en casi todos sus actos de campaña antes de ser elegido presidente. "Cuando dije que México pagaría por el muro no dije que me iban a escribir un cheque por 10.000 millones o 20.000 millones. Si el Congreso aprueba el nuevo acuerdo comercial, ellos pagarán por el muro varias veces. Cuando digo que México va a pagar por el muro, eso es lo que quiero decir", dijo.

Pero un viejo memorándum colgado de su página de internet de la campaña presentó un plan para forzar a México a pagar por el muro, que incluía "un pago de una vez" de entre 5000 y 10.000 millones de dólares. El plan preveía prohibir el envío de remesas de mexicanos a México para forzar al gobierno del país latinoamericano a pagar.

Desde que asumió la presidencia, Trump no pudo construir un solo metro de su promesa insignia de su campaña presidencial.

La pelea por el muro forzó un "cierre" parcial del gobierno federal de Estados Unidos, que ayer se encaminaba a cumplir 20 días, y que provocó la suspensión de unos 800.000 empleados públicos además de una cascada de efectos, desde la suspensión de inspecciones federales en la cadena alimentaria, el congelamiento de créditos para pequeñas y medianas empresas hasta demoras en los aeropuertos por falta de empleados para realizar los controles de seguridad.

Ayer, las primeras imágenes de pequeñas protestas contra el shutdown comenzaron a despuntar en las pantallas de televisión.

La última reunión entre Trump y la cúpula demócrata del Congreso terminó de la peor manera posible: Trump exigió fondos para su muro, la oposición volvió a rechazar su demanda y el presidente se levantó de la mesa y se fue. El jefe de la Casa Blanca decidió suspender su viaje al Foro Económico Mundial de Davos para intentar resolver la crisis política. Ayer, legisladores demócratas y republicanos fueron incapaces de construir algún avance para salir del bache fiscal.

Ni demócratas ni republicanos ofrecieron indicio alguno de estar dispuestos a ceder en sus posturas.

El vicepresidente, Mike Pence, dijo que sin muro, no habrá acuerdo. Los líderes demócratas en el Congreso, Chuck Schumer y Nancy Pelosi, insistieron en "abrir" el gobierno federal sin financiar el muro.

"No sé con quién hablar y no sé qué más hacer", dijo, sin medias tintas, el senador republicano Lindsey Graham, un veterano del Capitolio. "Nunca me sentí más deprimido sobre avanzar que ahora. Simplemente no veo una salida", agregó.