Emerge un géiser en medio de Londres tras las tormentas

Las lluvias torrenciales que han azotado el área metropolitana de Londres en las últimas horas han dejado imágenes insólitas en varios puntos de la ciudad como calles convertidas en ríos y estaciones de metro completamente anegadas. Pero una de las imágenes que más ha llamado la atención de los londinenses ha sido la formación de un géiser en mitad de la ciudad.

Se trata de un vídeo grabado por una vecina del popular barrio de Hammersmith, que no ha dudado en compartir en las redes sociales por la singularidad de la escena. En la secuencia aparece un potente chorro de agua propulsado hacia el cielo que sale de un desagüe incapaz de absorber la gran cantidad de agua caída en un breve periodo de tiempo.

La columna alcanza varios metros de altura y cae en forma de cascada sobre uno de los márgenes del río Támesis, a la altura del puente de Hammersmith. “¡Esto es una locura! El puente de Hammersmith ahora mismo. Me recuerda a un géiser de Islandia”, escribía @thurybjork junto al vídeo.

Según explica uno de los usuarios que han reaccionado al vídeo, este efecto se debe a la falta de mantenimiento de los desagües pluviales que dan al río, ya que las bisagras de las compuertas interiores se oxidan, pierden la lubricación y no se abren correctamente. Esto provoca un efecto rebote y hace que el agua acumulada salga propulsada en dirección contraria.

De hecho, la propia autora del vídeo escribe en el mismo hilo que este fenómeno ya se produjo hace un par de semanas a consecuencia de otro episodio de lluvias y, seguramente, se volverá a producir si no se soluciona el problema.

Las precipitaciones han azotado con fuerza el sur del Reino Unido y, en especial, el área metropolitana de Londres en las últimas horas. Algunos sectores de la ciudad han quedado sumergidos bajo el agua, dejando fuera de servicio estaciones de metro y provocando el cierre de varias calles y carreteras.

Las fuertes lluvias son el fruto de la convergencia entre el aire cálido de la superficie, generado por una ola de calor reciente, y el aire frío de la atmósfera. Un episodio explosivo que ha perdido fuerza y que, a priori, no debería no debería generar más problemas.