Elisa Carrió, candidata en la provincia: la pelea con Monzó, los elogios de Vidal y los reparos de los "halcones"

Jaime Rosemberg
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"No soy volcánica, soy estratégica", desafía Elisa Carrió cuando la consultan sobre la motivación para sus decisiones políticas. Lo cierto es que, nueve meses después de renunciar a su banca de diputada, la líder de la CC-ARI generó una nueva tormenta política en la oposición con su decisión de presentarse el año que viene como candidata en la provincia de Buenos Aires, paso previo -asegura- a la posibilidad de ser candidata a gobernadora del principal distrito del país por Juntos por el Cambio (JxC) en 2023.

"Ya me preparo para recorrer la provincia. Hay que limpiarla", afirmó la exdiputada, entusiasmada con su nuevo desafío, en distintos programas televisivos, y con algo de nostalgia por sus sucesivas recorridas por el país en su intento por alcanzar la Presidencia, desde 2003 en adelante. En un escenario de incertidumbre, en el que de a poco parece deshilacharse la opción de María Eugenia Vidal como "candidata de la unidad" de JxC, la irrupción de Carrió en el escenario bonaerense llegó de la mano de sus habituales disparos contra el kirchnerismo, pero también con sus durísimas críticas a Emilio Monzó, quien tampoco oculta -como le dijo a LA NACION- que tiene pensado ir por la gobernación, con escala previa en las legislativas del año que viene.

"Los agravios tienen que ver con su pretensión de enfrentarlo a Emilio Monzó en la provincia de Buenos Aires. Y ojalá que exista democracia interna en JxC para que la gente decida en las próximas primarias", dijo el diputado monzonista Sebastián de Luca luego de varios días de críticas de Carrió a la "hipocresía" del extitular de la Cámara baja, a quien acusó de "no querer el triunfo de Vidal" en 2019 y de buscar "un pacto de negocios" con Sergio Massa junto al exministro del Interior Rogelio Frigerio. "No vamos entrar en el agravio y la difamación en función de intereses políticos personales. Queremos que Juntos por el Cambio se amplíe, garantice la competencia y que haya reglas de juego claras", concluyó De Luca en defensa de su jefe político.

"Nos eligió como rivales. Y vamos a aceptar el desafío", afirmaron cerca del extitular de la Cámara baja, y explicaron los dardos envenenados de Carrió en un supuesto enojo "por no haber podido formar parte nunca de la mesa política" de Juntos por el Cambio.

Otro eventual candidato a gobernador, Jorge Macri, fue elogioso y diplomático ante la noticia. "A mí me parece muy bien si ella quiere ser candidata. Tiene peso, historia y derecho a querer serlo", dijo el intendente de Vicente López y presidente de Pro bonaerense a LA NACION. De todos modos, Macri -que tiene buen vínculo con Carrió a través de la diputada Maricel Etchecoin- supeditó su propia postulación (a diputado ahora, a gobernador después) a "lo que decida el grupo Dorrego", encabezado por intendentes macristas del conurbano.

Cerca de Vidal también combinan el misterio por el futuro político de la exgobernadora con elogios a la postulación. "Nos venía diciendo que quería ser candidata y nos parece fantástico", comentaron desde el entorno de la exmandataria, y más allá de aclarar que "compartirían lista sin problemas", reiteraron que la decisión sobre el futuro político de Vidal "aún no está tomada".

Vidal y Carrió pertenecen, desde hace rato, al grupo de "dialoguistas" que impulsan el proyecto 2023 de Horacio Rodríguez Larreta. La reunión, con foto incluida, de los tres en la casa que la fundadora de ARI tiene en Capilla del Señor, el 30 de octubre pasado, enojó a dirigentes que quedaron afuera y alimentó las versiones de un acuerdo, que según propios y extraños, incluiría el "regreso" de Vidal a la ciudad de Buenos Aires y el rol de Carrió para cubrir la vacante.

Roces en Capital

Un eventual regreso de Vidal haría ruido en el sector de los "halcones" de JxC. "Patricia Bullrich va a jugar sí o sí. Para acordar falta tiempo", se atajaron cerca de la exministra de Seguridad, que ya expresó su convicción de ser candidata a diputada nacional por la ciudad, con un guiño del expresidente Mauricio Macri. "Vidal está comprometida con el electorado de la provincia", dispararon desde ese sector, incómodos con la eventual mudanza de la exgobernadora, aunque hay una tercera opción: que Vidal no se presente en 2021 y se preserve para 2023. "Si Vidal pierde en 2021 en provincia se termina su carrera. Pero si Carrió, Jorge Macri, Monzó o Santilli sacan 40 puntos y el oficialismo 50, quedan bien parados", analizó un miembro del espacio, sabedor de lo difícil que será para Juntos por el Cambio derrotar al Gobierno en su principal bastión.

En este abanico de escenarios hipotéticos, el vicejefe de gobierno porteño Diego Santilli o su ministro de Salud, Fernán Quirós, podrían ser candidatos de Rodríguez Larreta y los "dialoguistas" para "obturar" las intenciones de Bullrich, si es que -como se prevé- las PASO no son suspendidas como pretendían distintos gobernadores peronistas.

Desde el radicalismo afirmaron que "la elección del año que viene es crucial, clave" y sostuvieron el misterio sobre un eventual candidato en provincia, aunque el neurocientífico Facundo Manes podría ser el elegido. Mientras se muestran convencidos de la importancia de la unidad del espacio opositor, descuentan que habrá otras PASO para definir candidaturas, al menos en Córdoba (los radicales Mario Negri y Ramón Mestre) y Santa Fe (el radical José Corral y el macrista Federico Angelini), dos distritos importantes para el decisivo año electoral que se inicia.