Las elecciones en Irlanda podrían significar el fin de Varadkar en medio del auge del Sinn Fein

Por Padraic Halpin
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Las elecciones en Irlanda podrían significar el fin de Varadkar en medio del auge del Sinn Fein

FOTO DE ARCHIVO: El primer ministro de Irlanda (Taoiseach) Leo Varadkar llega a la cumbre de líderes de la Unión Europea, en Bruselas, Bélgica, el 17 de octubre de 2019

Por Padraic Halpin

DUBLIN, 8 feb (Reuters) - Es probable que los votantes irlandeses echen del poder al primer ministro Leo Varadkar en las elecciones del sábado, en medio del auge del Sinn Fein que podría alterar el panorama político, aunque es improbable que el partido nacionalista gane un puesto en el gobierno esta vez.

Las encuestas de opinión de los últimos días indican que el principal partido de oposición, el Fianna Fáil, ganaría la mayoría de los escaños y formaría una coalición multipartidista o un gobierno en minoría, con políticas económicas y del post-Brexit muy similares a las de Varadkar y su partido de centro-derecha, el Fine Gael.

Sin embargo, el izquierdista Sinn Fein podría ganar el voto popular si el resultado de los comicios refleja lo que apuntan las recientes encuestas. El lunes, la antigua ala política del Ejército Republicano Irlandés (IRA) obtuvo un 25% de los votos, por delante de Fianna Fáil con un 23% y del Fine Gael con un 20%.

El Sinn Fein ha presentado muy pocos candidatos para sacarle provecho, mientras que la oleada de apoyo ha sorprendido al propio partido después de que se hundiera al 9% en las elecciones locales del año pasado. Los analistas dicen que sólo podrá ganar unos pocos escaños y mantener su posición como el tercer partido más grande en el parlamento.

Sin embargo, mientras que tanto el Fianna Fáil como el Fine Gael insisten en que no gobernarán con el Sinn Fein, citando su pasado del IRA y las diferentes políticas económicas, tal resultado demostraría un apetito por el cambio en la prolongada centrista Irlanda.

El IRA luchó contra el dominio británico en Irlanda del Norte en un conflicto de 30 años en el que murieron unas 3.600 personas antes del acuerdo de paz de 1998. El objetivo final del Sinn Fein es unificar Irlanda y la Irlanda del Norte dirigida por los británicos, donde comparte el poder.

Las urnas cierran a las 2200 GMT del sábado y serán seguidas inmediatamente por una encuesta a pie de urna que dará la primera pista del resultado. El recuento comienza a las 0900 GMT del domingo con algunos de los resultados esperados ya para la tarde.

"Sólo necesitamos un cambio en Irlanda, es muy obvio", dijo Eilis Wall, de 40 años, una propietaria de un centro preescolar que viajó 200 km (125 millas) a Dublín desde el condado occidental de Clare el miércoles para unirse a los miles de trabajadores del cuidado de niños que piden una mejor financiación estatal.

"El Fine Gael nos ha decepcionado mucho y el Fianna Fáil era peor antes de eso. Voto por el cambio", dijo, añadiendo que eso significaba cambiar del Fine Gael al Sinn Fein.

Varadkar esperaba que el repunte que su partido ha experimentado desde 2011 y sus propios éxitos diplomáticos hasta el momento con el Brexit - ayudando a evitar una dura frontera en la isla de Irlanda después de la salida de Reino Unido de la UE - ampliarían sus casi tres años de mandato.

La estrategia parece haber caído en picado en medio de cuestiones domésticas como la sanidad y la vivienda.

El beneficiario inmediato parece ser el líder del Fianna Fail, Micheal Martin, un ex profesor de 59 años cuyo partido sufrió un colapso electoral sin precedentes hace nueve años, después de que el gobierno del que formaba parte se viera obligado a buscar un rescate de la UE y el FMI.

Las elecciones podrían ser muy importantes para el Sinn Fein, que ha dejado atrás el largo liderazgo de Gerry Adams y está dirigido por una nueva generación de políticos encabezados por Mary Lou McDonald. El partido ha tocado la fibra sensible de los votantes más jóvenes con la cuestión determinante en estas elecciones: el coste y disponibilidad de la vivienda.



(Información de Padraic Halpin; editado por Frances Kerry; traducido por Andrea Ariet en la redacción de Gdansk)