Elecciones en EE.UU.: las tres políticas económicas que afectan a la Argentina y podrían cambiar

Sofía Diamante
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Hay tres razones principales por las cuales la Argentina mira de cerca las elecciones presidenciales de Estados Unidos, la mayor potencia económica del mundo. La primera, porque se trata del accionista mayoritario del Fondo Monetario Internacional (FMI), con el cual el país debe negociar un acuerdo histórico de 44.000 millones de dólares. La segunda, porque su batalla comercial con el resto del mundo altera los mercados financieros, que terminan huyendo de los países emergentes. Y tercero, porque imprime el activo más codiciado por los argentinos: el dólar.

¿Cómo alterarían estas tres dinámicas una reelección del actual presidente republicano, Donald Trump, o la llegada a la Casa Blanca del demócrata Joe Biden, en base a la experiencia pasada y a las promesas de campaña?

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Con 17% de incidencia en los votos del directorio del FMI, Estados Unidos es el miembro con mayor peso en la toma de decisiones. No es un secreto que la excelente relación que tenían Trump y el expresidente Mauricio Macri permitió sellar el préstamo de 57.000 millones de dólares, el más alto que jamás haya dado el organismo a un país, aunque no se llegó a desembolsar el total del crédito. Para ello, en el plazo de un año, se firmaron dos acuerdos que terminaron en fracaso, al no cumplir con el objetivo de estabilizar la macroeconomía argentina y recuperar la confianza de los mercados.

Ahora, el ministro de Economía, Martín Guzmán , busca llegar a una nueva renegociación antes de fin de año, que le permita patear los vencimientos del préstamo y posiblemente recibir fondos frescos para fortalecer las golpeadas reservas del Banco Central.

"Trump tiene un sesgo al anti multilateralismo y podría mandar la orden al Fondo de que, si la Argentina quiere profundizar el préstamo, extendiendo los plazos o recibiendo plata fresca, deba fortalecer el discurso anti populista contra Venezuela o le exija ciertas limitaciones a la relación con China", indicó Juan Ignacio Paolicchi, economista de la consultora Empiria. Estas exigencias ya se vieron, por ejemplo, cuando la Argentina votó a favor de la resolución de la ONU que condenaba la violación de los derechos humanos en Venezuela.

"Si ganara Biden, se espera que la relación con China sea menos agresiva. Por lo tanto, tal vez no le exija tanto a la Argentina en esos términos y tal vez sí le exija con relación a Venezuela, pero no sería tan contundente. Biden además quiere establecer a Estados Unidos como líder de la recuperación global postpandemia, por lo tanto los organismos multilaterales serán fundamentales en este proceso, como el FMI, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF)", agregó Paolicchi.

Por el lado de las relaciones comerciales, los cuatro años de gobierno de Trump se caracterizaron por desatar una guerra de aranceles con China y por poner a aprueba todo el comercio multilateral. "El impacto comercial sería más positivo si ganara Biden que si venciera Trump, porque el actual presidente es más proteccionista y, si bien no adoptó grandes cambios con la Argentina en su primer mandato, siempre está latente la posibilidad", indicó Matías Rajnerman, economista de la consultora Ecolatina.

"Biden, en cambio, es más aperturista, más pro libre comercio, y esa lógica podría ayudarnos, sobre todo pensando en los productos que le vendemos a Estados Unidos, que son combustibles alternativos, biodiésel, acero y aluminio, y suelen ser productos con aranceles. A la vez, Biden también es más procombustibles alternativos y no tanto petróleo y gas; en ese marco, podría ayudar a subir el precio de la soja y del etanol", explicó Rajnerman.

En cuanto a los efectos que podría tener el resultado de la elección sobre el valor del dólar, es bastante incierto saber con qué presidente el dólar se mantendrá más depreciado (es decir, más barato comparado con otras monedas), ya que si bien una política comercial menos conflictiva, como podría ser la de Biden, generaría una mayor liquidez de fondos (más dólares disponibles para los mercados emergentes), al mismo tiempo, Trump propone seguir bajando impuestos, lo que también significa una política fiscal expansiva, a diferencia de la propuesta del candidato demócrata.

Lo que sí es seguro es que las tasas de interés se mantendrán bajas por unos años más, ya que la Reserva Federal (Fed) apuesta a una política monetaria de mucha liquidez para paliar los efectos económicos de la pandemia. Esto tiene implicancias en todo el mundo, ya que incentiva a los fondos de inversión a buscar otros activos más riesgosos (como los de las economías emergentes) para conseguir rendimientos positivos.

"Es muy difícil creer que haya un movimiento en la tasa de referencia norteamericana en los próximos dos o tres años dado si gana uno u otro candidato, ya que el marco de la economía global y mismo los fundamentos de la economía norteamericana hacen que las tasas se mantendrán bajas, por lo menos hasta pasar la pandemia. Tampoco parece lógico que algunos de los dos candidatos frene la política de estímulo fiscal, más allá de las chicanas de campaña de quién se lleva los logros de este proceso. Hay un acuerdo entre ambas fuerzas en que es necesario seguir generando estímulo para que la economía lleve adelante un rebote en 'V' más pronunciado", opinó Gustavo Perego, director comercial de la consultora Abeceb.

Principales propuestas económicas de los dos candidatos

Un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI) diferenció cuáles son las principales propuestas económicas de Trump y Biden. En particular, mientras que el actual presidente apunta a mantener políticas que favorezcan a la perforación y extracción de petróleo y gas, el candidato demócrata quiere alcanzar el objetivo de lograr una economía de energía limpia al 100% antes del 2050.

Principales propuestas de Donald Trump

Mantener la tasa impositiva en 21% -por debajo del 35% que regía antes del recorte que Trump llevó adelante con la reforma fiscal del 2017-. Asegurar la "independencia energética", promoviendo la exportación de recursos energéticos e impulsando la producción de gas y petróleo. Beneficiando a proyectos como minas, oleoductos, gasoductos o aeropuertos. Lograr la reactivación de la economía, mediante políticas a favor del crecimiento económico y reactivación del empleo, con especial atención en la industria manufacturera y el sector de la construcción. Continuar con su postura de "Estados Unidos primero", por la cual renegoció acuerdos multilaterales (Acuerdo de París, Nafta y T-MEC), e impulsó una campaña de política comercial justa eliminando l a competencia desleal. Mejorar el acceso a una atención médica de calidad asequible, financiar la atención médica por 9 millones, y abordar la adicción a las drogas.

Principales propuestas de Joe Biden

Aumento de los impuestos a las personas con ingresos superiores a los US$400.000 por año y el aumento de la tasa corporativa al 28%. Lo recaudado sería utilizado en atención médica, educación y cuidados. New Green Deal: Plan para la revolución de energía limpia y justicia ambiental. Incluye una inversión federal de US$1,7 billones durante los próximos diez años, que entre estatales y privados alcanzaría unos US$5 billones. Garantizar la disponibilidad de pruebas gratuitas y el desarrollo de una vacuna, y dar una respuesta económica decisiva para todos los afectados ampliando el seguro de desempleo Devolver a Estados Unidos el rol del liderazgo a nivel mundial: en las organizaciones mundiales y las relaciones internacionales sobre la paz, el cambio climático, y la desnuclearización de Irán. Continuar con la línea del Obama Care, ampliando la cobertura de los sectores de menores ingresos y dar créditos fiscales a familias de la clase media para cubrir los gastos en seguros de salud.