Elecciones en EE.UU.: indignación con las torpezas y leyes que ralentizan el recuento

LA NACION
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La importancia del asunto pareciera no reflejarse en la velocidad del recuento de votos. A dos días de las elecciones, el país aún espera una respuesta a la pregunta esencial: ¿Quién será el próximo presidente de Estados Unidos? La lentitud del proceso ha comenzado a despertar la inquietud de muchos, que alzan la voz en protestas pacíficas en todo el país.

Un bando, el de Donald Trump, pide frenar el recuento de votos, que a medida que corre el reloj, ve desaparecer la estrecha ventaja del presidente frente al candidato demócrata en Georgia y Pensilvania, dos estados clave. El otro, el de Joe Biden, al contrario, exige que se cuente hasta la última boleta a medida que el exvicepresidente logra achicar márgenes con los votos por correo en los condados restantes.

Pero aún reina la incertidumbre de cuándo, efectivamente, finalizará el recuento. En Nevada, un sorpresivo campo de batalla, las autoridades electorales planean dar una actualización mañana por la mañana y estiman que terminarán de contar la gran mayoría de los votos por correo el fin de semana. Sin embargo, han advertido que pueden recibir más boletas para contar la próxima semana y resaltaron que el personal tiene hasta el 12 de noviembre para ingresar en el sistema de papeletas provisionales, de aquellas cuya elegibilidad del elector debe comprobarse.

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A pesar de la urgencia, el proceso ha estado empañado por torpezas y por leyes locales que ralentizan el recuento. Según informó Tal Kopan, corresponsal en Washington del San Francisco Chronicle, el secretario de estado de Georgia dijo que algunos condados se han olvidado de hacer clic en el botón "cargar", por lo que tuvieron que enviar un recordatorio, un descuido insólito cuando el mundo entero está a la espera de los resultados.

En Michigan, una enmienda constitucional estatal de 2018 permitió que todos los electores del estado votaran en ausencia sin una excusa. Incluso antes de que estallara la pandemia y el sistema tuviera que adaptarse a la crisis de salud, esto se había convertido en un problema. En una elección local en la ciudad de Rochester Hills el año pasado, después de que la nueva ley entrara en vigor, más del 80% de los votantes emitieron un voto ausente.

Las boletas electorales por correo requieren más tiempo y recursos para procesar que los votos en persona. Los funcionarios electorales deben verificar las firmas, abrir sobres, separar las boletas de las fundas secretas y clasificarlas, todo antes de que pasen por los tabuladores.

"Ninguno de esos pasos es abrumador hasta que se escalan exponencialmente", dijo Kathleen Hale, directora de la Iniciativa de Administración de Elecciones de la Universidad de Auburn, a NPR.

En más de dos tercios de los estados, los funcionarios pueden comenzar ese trabajo en las semanas previas al día de las elecciones, aunque no pueden publicar ningún resultado. Pero hasta hace poco, según la ley de Michigan, no se permitía comenzar el recuento hasta el día de las elecciones.

"Lo que hacíamos entonces era empezar a las 7:00 y básicamente había que trabajar hasta que se terminaba el trabajo; ya fueran las 11 de la noche o las 4 de la mañana", dijo al mismo medio Tina Barton, la secretaria municipal de Rochester Hills. Muchos trabajadores electorales tienen más de 70 años, y Barton a veces se sentía incómoda al enviarlos a casa después de terminar una jornada de 20 horas, sin mencionar que se preguntaba si estas limitaciones estaban afectando su desempeño.

Ella, otros empleados locales y funcionarios electorales estatales presionaron a la legislatura de Michigan por más tiempo, y lo consiguieron. Al menos un poco. Una nueva ley aprobada este mes permitió abrir los sobres y clasificar las boletas un día antes.

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Entre tanto, los resultados de más de 35.000 papeletas de votación por correo en el condado de Allegheny, Pensilvania, no se informarán al menos hasta mañana, según un comunicado de prensa del condado. El personal de elecciones en el condado, que incluye a Pittsburgh, pasará el día haciendo "trabajo administrativo". La Junta de Retorno de Elecciones del condado, que escruta o verifica los votos antes de que se informen, no planea volver a reunirse hasta el viernes, y no se llevará a cabo ningún escrutinio el jueves.

Los 35.413 votos no declarados en el condado de Allegheny representan el 11% del número total de boletas de votación por correo o en ausencia que recibieron los funcionarios hasta el martes a las 20 horas. Según el comunicado, la mayor parte de las boletas restantes provienen de los votos de algunos de los 29.000 votantes a los que se les enviaron incorrectamente boletas destinadas a otro votante el mes pasado, debido a un error de la empresa contratada para enviar las boletas. A estos votantes se les volvió a emitir una nueva boleta, indicada con una marca especial, y sus boletas deben ser revisadas para asegurarse de que nadie haya enviado dos boletas.