Elecciones en EE.UU.: los disímiles planes espaciales de Trump y Biden

Alejandro Manriquez
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Las próximas elecciones presidenciales estadounidenses no solo serán importantes para los ciudadanos de ese país, sus resultados pueden cambiar el rumbo de los avances espaciales internacionales.

El Presidente Donald Trump ha manifestado que quiere ganarle la carrera espacial a China y para eso pretende enviar una misión a la Luna en el año 2024. Además desea desarrollar un sistema de defensa en el espacio por lo que necesita enfocar los recursos estadounidenses en los intereses locales. Ya ha adelantado que en 2025 espera poner fin al apoyo financiero de Estados Unidos a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Por su parte Joe Biden, propondría retrasar la misión a la Luna y seguir financiando la EEI, según revela la agencia Reuters citando a personas familiarizadas con la incipiente agenda espacial del candidato demócrata.

Aplazar la misión lunar podría arrojar más dudas sobre el destino a largo plazo del cohete Space Launch System (SLS) de Boeing con el que está trabajando la NASA y que ya ha presentado inconvenientes.

<span class="text">Para el Presidente Trump la misión a la Luna en 2024 es una prioridad.</span> <span class="credit">Nasa</span>
Para el Presidente Trump la misión a la Luna en 2024 es una prioridad. Nasa

Un atraso que beneficiaría a SpaceX de Elon Musk y a Blue Origin de Jeff Bezos que trabajan a toda máquina para disponer de cohetes en 2021.

Pero si se extiende el apoyo financiero a la EEI, Boeing recibiría un gran impulso pues su contrato de operaciones anual con la estación, de $225 millones de dólares expirará en 2024. Boeing se encuentra inmersa en una crisis financiera causada por la pandemia del COVID-19 y el fallido 737 MAX.

Boeing y SpaceX ya están suministrando naves espaciales para transportar astronautas a la EEI bajo un programa iniciado bajo la administración de Obama y apoyado tanto por Trump como por Biden.

Aunque ralentizar la misión a la La retrasaría los contratos de módulos de aterrizaje lunar y equipos que las empresas pretenden ganar, la agenda de Biden parece estar destinada a promover la competencia entre los contratistas de defensa tradicionales como Boeing y los rivales del “nuevo espacio” como SpaceX, que prometen un menor costo y sistemas de cohetes y vehículos espaciales reutilizables.