Elecciones en Chile: cómo fue el giro al centro de Gabriel Boric y José Antonio Kast rumbo al ballottage

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Los candidatos Gabriel Boric y Jose Antonio Kast se medirán en las urnas este domingo; uno de los dos sucederá al presidente Sebastián Piñera
ELVIS GONZALEZ

SANTIAGO, Chile.- Cuando faltan menos de 48 horas para la segunda vuelta electoral en Chile, que definirá entre el izquierdista Gabriel Boric o el conservador José Antonio Kast quién llegará a La Moneda para reemplazar a Sebastián Piñera desde marzo de 2022, los candidatos ya parecen haber mostrado sus cartas.

Boric y Kast llegarán a los comicios con dos perfiles distintos de los que mostraron antes de la primera vuelta. Y muy diferentes a los que tenían cuando entraron en la arena política. Los dos candidatos comenzaron la misma noche del 21 de noviembre, cuando se conocieron los resultados de las elecciones generales, a recorrer un camino al centro que ratificaron día a día en el último mes, sin abandonar a sus bases.

“Hay un voto duro que no va a cambiar, por muchas cosas que pasen alrededor. Las dudas están en el centro y la forma en que los candidatos lo han abordado. Kast utiliza el temor, apelando mucho al relato de la violencia e incentivando el temor que también tiene una clase media en torno a la crisis, muy expuesta a las deudas y la falta de trabajo. El lenguaje de Boric, en cambio, tiene una retórica más grupal. Él es parte de una propuesta donde varios rostros lo apoyan, y muy propia del lenguaje comunicacional de la izquierda”, señaló Cristián Leporati, director de la Escuela de Publicidad de la Universidad Diego Portales.

Boric, el exlíder estudiantil que mira a La Moneda

En enero de 2017, Gabriel Boric sorprendió a todos en el Congreso cuando ingresó al hemiciclo con un corte de pelo tipo mohicano. No era la primera vez que el parlamentario rompía los moldes en ese aspecto. El 2014 ya había jurado como diputado sin usar corbata y vistiendo una chaqueta de gabardina. “Me importa bien poco cómo me juzguen por mi pinta”, dijo en ese entonces el exlíder estudiantil. A siete años de ese episodio, y luciendo un look bastante más formal, Boric podría convertirse en el presidente más joven de toda la historia de Chile.

“No le tengan miedo a la juventud para cambiar este país”, dijo el egresado de derecho de 35 años, tras dar la sorpresa y vencer al Partido Comunista en las primarias de la oposición en julio de este año. Esas elecciones, según los analistas, comenzaron a trazar un punto de inflexión en una candidatura que surgió casi de manera accidental, pero que por el contexto terminó aunando a todas las fuerzas de izquierda pese a las múltiples diferencias que existen en el bloque.

Gabriel Boric es el candidato de izquierda que representa a la coalición Apruebo Dignidad, que reúne al Frente Amplio y a Chile Digno, en donde se enmarca el Partido Comunista
Aliosha Marquez


Gabriel Boric es el candidato de izquierda que representa a la coalición Apruebo Dignidad, que reúne al Frente Amplio y a Chile Digno, en donde se enmarca el Partido Comunista (Aliosha Marquez/)

Precisamente, el giro que tomó la candidatura de Boric en mitad de año ocurrió cuando su opción presidencial fue tomando fuerza y luego de derrotar con claridad a Daniel Jadue, del Partido Comunista. Los cambios, además de lo programático y el discurso de unión con el que Boric comenzó a trabajar, también incluyó una estrategia para que el parlamentario -a ojos de la ciudadanía- pudiera proyectar una imagen de gobernabilidad pese a su juventud y dejar atrás ese look más informal.

Junto a ello, Boric moderó el tenor de sus propuestas para conquistar a los indecisos votantes de centro y les sumó matices a sus ideas primigenias, cuya base es el fortalecimiento del Estado para garantizar los derechos básicos de los ciudadanos.

“El programa de Boric es socialdemócrata, pero el problema es su nivel de gradualidad”, señaló José Antonio Viera-Gallo, exembajador en la Argentina entre 2015 y 2018 y figura histórica del conglomerado que lideró Chile tras la dictadura de Pinochet.

Para la analista política y académica de la Universidad de Santiago (Usach) Pamela Figueroa, el camino que tomó la carta de la izquierda consolidó su posición expectante de cara a la elección.

“Al acercarse a la exConcertación y a la Nueva Mayoría, Boric intenta mostrar que para poder gobernar se requiere una alianza política amplia y eso necesita hacerse con la centroizquierda, con los sectores progresistas que ya han tenido experiencia de gobierno en Chile, aunque por otro lado me imagino que no necesariamente todos los integrantes del bloque Apruebo Dignidad tienen la misma evaluación”, dijo Figueroa.

“En ese sentido Boric ha tenido un importante liderazgo en mostrar que el camino de cambio, de transformaciones que podría tener Chile, es a través de un modelo gradual y con alianzas políticas amplias, que es muy similar a lo que hizo Michelle Bachelet en su segundo mandato”, añadió Figueroa.

De igual modo, el giro de Boric también ha generado ciertos temores en el comando ante el riesgo que la izquierda más dura le pase la cuenta a Boric. Sin embargo, las representantes de la nueva generación del Partido Comunista, como las diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola, han sido activas colaboradoras en la campaña, mientras que vieja guardia del PC se ha mantenido más en un plano secundario.

¿Y si Boric pierde? Pese a que el escenario continúa incierto y los últimos sondeos hablan de un empate técnico, si la izquierda cae, el primer foco de preocupación para el propio Boric y su bloque estará centrado en lo que ocurra con la Convención Constitucional y la nueva Carta Magna, que enfrentará un plebiscito de salida y podría aumentar el riesgo de ser rechazada bajo un gobierno de José Antonio Kast. Desde esa posición, el político de 35 años podría capitalizar la cohesión que logró en el sector y consolidar su liderazgo individual con miras al próximo periodo presidencial.

Kast, el pinochetista que giró al centro

Las polémicas intervenciones que José Antonio Kast protagonizó en el pasado han sido utilizadas por sus detractores para dar cuenta de las posturas conservadoras que el candidato de la ultraderecha hoy quiere matizar. Frases como “si Pinochet estaría vivo votaría por mí” o “a los chilenos les hace falta Dios” han proliferado en los resúmenes bibliográficos, en medio de sus intentos por mostrarse más moderado en la antesala del ballottage.

Empujado por su triunfo en la primera vuelta y una campaña que activó a un sector que quedó postergado tras el estallido social, José Antonio Kast también optó por un viraje hacia el centro para ampliar su base de apoyo. De hecho, para la segunda vuelta implementó una serie de ajustes en un nuevo programa de gobierno en temas vinculados como la economía, la mujer y el medio ambiente.

“Se nos acusó de ser negacionista o no creer en el cambio climático y es evidente que nosotros hemos planteado que existe cambio climático. No lo supimos explicar bien en algunos de los puntos de nuestro programa y eso ha quedado aclarado”, dijo Kast, quien también recalculó en otras áreas.

El candidato presidencial José Antonio Kast realiza su mitin de clausura antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Santiago, Chile, el jueves 16 de diciembre de 2021.
(AP Foto/Esteban Felix)
El candidato presidencial José Antonio Kast realiza su mitin de clausura antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Santiago, Chile, el jueves 16 de diciembre de 2021. (AP Foto/Esteban Felix)


El candidato presidencial José Antonio Kast realiza su mitin de clausura antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Santiago, Chile, el jueves 16 de diciembre de 2021. (AP Foto/Esteban Felix)

“El tema de la mujer ha sido reconstruido y recogido con mucha fuerza (...) Fue un error decir que queríamos fusionar el Ministerio de la Mujer con otros, pero el norte sigue siendo el mismo: más derechos, más recursos para las mujeres”, añadió.

En su tránsito por alejar su candidatura del rótulo de ultraderecha, Kast también le abrió la puerta a representantes del oficialismo y sectores de derecha más flexibles en lo valórico, aunque sin renunciar a su plan fundamental que apunta a entregar mayor orden y seguridad, potenciar el crecimiento económico, y combatir la migración irregular.

“Kast surgió en su minuto como un liderazgo marginal, en un sector más enclavado a la derecha, y que se logra imponer gracias a la oposición inicial que mostró al gobierno de Piñera, y que se amplificó con la caída del candidato del gobierno Sebastián Sichel. Los partidos de derecha le firmaron un cheque en blanco tras su posición ventajosa y como la gran carta del sector, pero Kast ha debido integrar algunos postulados para no parecer tan extremo”, dijo el doctor en ciencias políticas y académico de la Usach, Raúl Elgueta, quien también apuntó a otro de los aspectos que han sostenido la campaña.

“Kast ha intentado instalar el recurso del anticomunismo, que busca revivir los fantasmas de la experiencia de la Unidad Popular que encabezó Salvador Allende y apunta a la población mayor más conservadora y que tiene mucho que perder. Por otro lado, se ha intentado bloquear la asociación con el gobierno de Piñera, una administración que está muy de capa caída. Ese factor es el que convive permanentemente con esta disposición de parecer más moderado”, agregó Elgueta.

Sin embargo, la sombra de Pinochet emergió en el momento más impensado tras el fallecimiento de Lucia Hiriart, la esposa del dictador. El hecho obligó a tomar una posición, aunque sorpresivamente matizó su apoyo.

“Es un funeral privado, y en general uno va a los funerales privados de la familia y personas que uno conoce. Yo no conocía a la señora Lucía Hiriart de Pinochet, no soy cercano a la familia”, dijo, desmarcándose del exmilitar chileno.

“Lo más cerca que he estado (de la familia Pinochet) es en el juramento de un hijo de abogado donde juró una nieta. Pero no tengo un vínculo. Claro, algunos van a querer hacer un hecho político, si tiene que ir o no ir al funeral, y se van a quedar haciendo análisis políticos por horas”, añadió.

De igual modo, y pensando en el futuro tras las elecciones, desde su propio sector han instalado la necesidad que Kast continúe con un afán integrador y que le dé posibilidades reales a la derecha en el caso de conseguir el poder o que en el caso que Gabriel Boric se imponga. Incluso, pensando en la posibilidad -al igual que Boric- que su liderazgo se proyecte y se transforme en el referente de la oposición en el próximo ciclo.

“Él se ha acercado mucho al centro y ha moderado su discurso. Ha pedido disculpas por los errores y lo mejor es que veo un acercamiento genuino de Kast a políticas más moderadas. Lo más importante es que él entienda eso, que moderarse no puede ser una política de marketing, sino un hecho real. Esto no puede ser solo para una elección, sino que debe formar parte de una línea que él mantenga en su gobierno”, planteó el senador de Renovación Nacional, José Manuel Ossandón, en una comentada entrevista que concedió al diario La Tercera.

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