Elecciones 2021: Axel Kicillof busca conseguir la mayoría en el Senado bonaerense, clave para su gestión y el nombramiento de jueces

Javier Fuego Simondet
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Verónica Magario y Axel Kicillof, ayer, en la Legislatura
Santiago Hafford

Las elecciones de este año pondrán en juego el mapa de fuerzas en la Legislatura bonaerense, pero particularmente en el Senado, la Cámara que no controla el gobernador Axel Kicillof. Con algunos aliados, es mayoría Diputados, pero no manda la Cámara alta. Las 23 bancas de senadores que se disputarán, en una elección en la que la oposición arriesga más lugares que el oficialismo, son la clave electoral bonaerense en 2021. El gobierno provincial mira esos lugares con ansias, porque un cambio de escenario en esta Cámara le aliviaría la gestión y le permitiría mayor flexibilidad para avanzar en designaciones de jueces.

De los 23 escaños que se renuevan, 16 son de Juntos por el Cambio y 7 son del Frente de Todos . El recuento actual en el Senado es de 26 bancas de Juntos por el Cambio (bloque que preside Roberto Costa) y 20 del Frente de Todos (bancada que lidera Gervasio Bozzano). Los lugares en juego pueden desnivelar la balanza.

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Los números a los que aspira el oficialismo lo dejan lejos de un objetivo: separar de su cargo al procurador general bonaerense, Julio Conte Grand. El optimismo oficialista no contempla la posibilidad de llegar a los dos tercios en el Senado necesarios para avanzar hacia un hipotético juicio político contra el funcionario, al que el gobierno bonaerense le reprocha su pasado como secretario legal y técnico de la exgobernadora María Eugenia Vidal y lo considera parcial.

“ No es solo el tema de Conte Grand, que debería renunciar por motu proprio. El Senado tiene muchas cosas a trabajar, con temas como los jueces para la Corte [bonaerense, que tiene dos vacantes por cubrir], o los pliegos de magistrados, que fue una deslealtad de la oposición meterlos por la ventana ”, dijo a LA NACION una alta fuente del gobierno provincial.

Con su número mayoritario, Juntos por el Cambio logró hacer avanzar el año pasado 41 pliegos de jueces que habían quedado pendientes de la gestión Vidal. Kicillof no hizo efectivas esas designaciones. “Quedan a la firma del gobernador, que está haciendo la revisión de los concursos porque había candidatos incluso con problemas judiciales. Ninguno avanzó”, explicó la fuente provincial consultada.

“En el Senado tenemos que recuperar espacio. En Diputados se ha podido conciliar; en el Senado las cosas se traban y empiezan a complicarse”, describió la fuente gubernamental. Entre otras iniciativas, en el Senado la oposición modificó los alcances de una ley impositiva de Kicillof en 2020.

“La elección más importante es la del Senado. Pasaríamos a estar 24 a 22. Si llegáramos a quedar 23 a 23, aparece el desempate de la vicegobernadora [Verónica Magario]”, indicó a LA NACION una calificada fuente del oficialismo en el Senado.

El pronóstico de la oposición

En Juntos por el Cambio prevén un retroceso por el volumen de bancas que ponen en juego y calculan una división de lugares con números similares a los que vaticina el oficialismo, aunque a favor de la oposición. “Podemos quedar 23 a 23, o 24 a 22 para nosotros”, evaluó un dirigente opositor en el Senado.

Se elegirán 8 senadores por la primera sección electoral, siete por la cuarta, cinco por la quinta y tres por la séptima. Son las bancas que se obtuvieron en 2017, cuando en todas esas secciones se impuso Cambiemos y Sergio Massa no se había aliado al kirchnerismo.

La fuente oficialista del Senado calculó: “En la primera sección quedamos tres senadores nuestros contra cinco [de Juntos por el Cambio], lo podemos revertir a cinco a tres para nosotros. En la cuarta estamos dos a cinco, repitiendo la última elección podríamos recuperar uno y quedar tres a cuatro. En la quinta, es difícil que se rompa el actual dos a tres. Y en la séptima podríamos sumar un senador o dos [actualmente, los tres que representan a la región son opositores]”.

En contraste, el dirigente de Juntos por el Cambio pronosticó: “Es difícil repetir el cinco a tres de la primera porque no está Massa. En la cuarta es imposible el cinco a dos, es lógico que quedemos cuatro a tres arriba nosotros. La quinta, que fue tres a dos, no puede tener modificaciones. Toda la duda está en si ellos llegan al piso en la séptima, que es 33,34%. Vienen de dos elecciones en las que no lo logran”.

Toda previsión electoral ahora se retrasa por la postergación de las PASO. En ese tema también emerge la importancia del Senado bonaerense. “La traba es el Senado. Por eso, [el gobierno nacional] buscó un acuerdo general con la oposición [para postergar las primarias], porque en la provincia esa decisión se les trabaría en el Senado”, subrayó a LA NACION una figura clave de la oposición en la Legislatura.

Desde el Senado siguen surgiendo inconvenientes para Kicillof. El bloque de Juntos por el Cambio trabaja un proyecto para declarar esencial la educación en la provincia, un nuevo ingrediente contra la suspensión de la presencialidad escolar.

En la Cámara de Diputados, las fuentes consultadas prevén que no habrá grandes cambios. Se renuevan 46 lugares y los dos principales espacios arriesgan una cantidad similar. El Frente de Todos defiende 22 de sus 45 bancas; Juntos por el Cambio, 19 de 38; el bloque Cambio Federal (referenciado en Emilio Monzó y Gustavo Posse, opositor a Kicillof) tres de cinco; la bancada 17 de Noviembre (aliada del gobernador) defiende una de sus dos bancas, y el Frente de Izquierda pone en disputa su único asiento.