El viejo, calcificado y estremecedor causante de las lesiones cerebrales y convulsiones de un hombre en Boston

·4  min de lectura

Definitivamente, algo terrible se le metió en la cabeza. Y por años le lesionó el cerebro de modo imperceptible al grado de que una madrugada, de repente, sufrió severas convulsiones y tuvo que ser llevado de emergencia al Hospital General de Massachusetts, en Boston.

Un hombre de 38 años de origen guatemalteco, cuyo nombre no ha sido dado a conocer, enfrentó esa situación y no fue hasta que los médicos le practicaron una tomografía que comprendieron la ruda causa de su afectación.

Una resonancia magnética muestra quistes en el cerebro de un paciente de 25 años provocados por una infección del gusano Taenia solium, denominada neurocisticercosis. (Getty Creative)
Una resonancia magnética muestra quistes en el cerebro de un paciente de 25 años provocados por una infección del gusano Taenia solium, denominada neurocisticercosis. (Getty Creative)

El diagnóstico fue neurocisticercosis, una enfermedad parasitaria provocada cuando larvas del gusano Taenia solium se alojan en el cerebro de una persona y le provocan lesiones. Ese proceso parasitario puede demorar años y pasa, con gran frecuencia, inadvertido hasta que las lesiones son graves y el afectado comienza a presentar síntomas de daño neurológico.

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la cisticercosis se registra mayormente en regiones de condiciones sanitarias deficientes de América Latina, Asia y África y por lo general se adquiere cuando la persona consume alimentos contaminados con huevecillos del gusano Taenia solium. En paralelo, el consumo de carne de cerco mal cocinada puede causar infección intestinal de Taenia solium.

Cuando huevecillos de ese gusano entran al cuerpo de una persona y se convierten luego en larvas, pueden llegar a alojarse en el cerebro, dañando el tejido nervioso y provocando entonces neurocisticercosis.

De acuerdo con el relato de The Washington Post, el paciente en Boston sufrió una madrugada súbitamente convulsiones y hablaba incoherencias, síntomas que antes no había padecido, y con la tomografía se le detectaron tres lesiones provocadas por larvas de Taenia solium que se enquistaron en su cerebro.

Pero no se trataba ya de larvas o gusanos vivos. En realidad, según plantearon los médicos en un estudio publicado en el New England Journal of Medicina, los huevecillos se alojaron en el cerebro del hombre unos 20 años atrás y llevaban ya 10 o 20 años muertos y calcificados.

Eso es lo que hizo que el caso de este paciente fuera singular. “Este caballero fue un poco atípico, aunque no increíblemente raro, pues sus parásitos estaban muertos y calcificados y no tuvo parásitos vivos en su cerebro por una o dos décadas. La infección se había terminado hace mucho, pero parte de su cerebro tenía cicatrices y el área cicatrizada le estaba conduciendo a las convulsiones”, dijo Edward Ryan, director de enfermedades infecciosas globales del Hospital General de Massachusetts, según citó el Post.

Ese periódico señala que el paciente vivió años atrás en una zona rural de Guatemala donde esa enfermedad sería endémica y allí posiblemente habría ingerido presumiblemente alimentos contaminados que le provocaron la citada infección parasitaria. Tiempo después emigró a Estados Unidos, pero no tuvo ningún síntoma de la neurocisticercosis hasta muchos años después, cuando las viejas lesiones desataron inflamación y convulsiones.

El hombre fue tratado con medicamentos anticonvulsivos y antiparasitarios y fue dado de alta cinco días después de haber llegado al hospital. Durante tres años, señaló el Post, los médicos le dieron seguimiento a su caso e identificaron que la inflamación cerebral había disminuido y los fármacos que tomaba previnieron que sufriera nuevas convulsiones.

“Él parece estar bien… La buena noticia es que sigue bien y libre de convulsione”, dijo Ryan, según el Post.

En Estados Unidos los casos de neurocisticercosis son raros pero también existen. El Post citó dos casos de 2019: el de una mujer en Nueva York en 2019 fue sometida a cirugía y se le retiró una masa cerebral que resultó ser gusano Taenia solium y el de un hombre en Texas que sufría desmayos y jaquecas y que fue diagnosticado y tratado por neurocisticercosis.

El CDC señala que para prevenir contraer infecciones en general y en específico la cisticercosis, sobre todo en áreas donde esta enfermedad es endémica, es necesario:

· Lavarse las manos con agua tibia y jabón después de ir al baño, cambiar pañales y antes de manipular o servir alimentos.

· Educar a los niños sobre la importancia de lavarse las manos para prevenir infecciones.

· Lavar y pelar todas las frutas y legumbres crudas antes de comerlas. Evite comer frutas y legumbres crudas que no se puedan pelar cuando se visitan países en desarrollo.

· Al visitar un país en desarrollo conviene beber solo agua embotellada o hervida (por 1 minuto) o bebidas gaseosas (burbujeantes) enlatadas o embotelladas; no se han de tomar bebidas dispensadas por fuentes ni ninguna bebida con cubos de hielo, se ha de filtrar el agua a través de un filtro de “1 micrón absoluto o menos” y disolver pastillas de yodo en el agua filtrada.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.