El verdadero motivo por el que pillas todos los virus

Le echamos la culpa al frío, a la contaminación, a la diferencia de temperatura dentro-fuera… Sin embargo el problema es que no sabes respirar. Con esta técnica mejorarás tu salud y evitarás la enfermedad más temida del invierno

Respirar adecuadamente reduce el estrés, mejora la capacidad pulmonar y las funciones orgánicas del cuerpo. (Foto: Thinkstock)

Los resfriados, la gripe, el asma y la bronquitis son males habituales durante los meses más fríos, pero puede que no hayas oído hablar de un problema respiratorio que empieza a preocupar bastante a los especialistas.

Se trata de las bronquiectasias, una patología respiratoria crónica que se caracteriza por una mala calidad de vida y exacerbaciones frecuentes entre aquellos que la padecen. Esta enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas implica la dilatación de los bronquios, y se caracteriza por unas dilataciones anormales y permanentes en la pared de los bronquios.

Síntomas y causas

Se manifiesta por un aumento de la producción de secreciones y expectoración, lo que puede provocar infecciones respiratorias recurrentes, y otros síntomas como la tos crónica, que empeora a ciertas horas del día o al acostarse, hemoptisis (o sangre en el esputo), disnea (o sensación de ahogo), tfatiga y sibilancias.

El origen de las bronquiectasias es diverso. Entre sus posibles causas figuran infecciones previas como las neumonías o la tuberculosis, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma, la aspergillosis broncopulmonar alérgica, e, incluso, las broncoaspiraciones frecuentes y el reflujo gastroesofágico. La fibrosis quística es también una causa de bronquiectasias.

Laa fisioterapia respiratoria se encarga del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes enfermedades del aparato respiratorio o cualquiera que interfiera en su correcto funcionamiento, con el fin de mantener o mejorar la función respiratoria. (Foto: Getty)

Según un artículo publicado en la revista científica de ‘SEPAR, Monografías de Archivos de Bronconeumología’, la prevalencia de las bronquiectasias es mayor entre las mujeres, en una proporción del 63-68 por ciento, frente a los hombres, y en población de mayor edad. Un estudio reciente ha cifrado esta prevalencia en 227 casos por 100.000 habitantes en hombres y en 309 mujeres por 100.000 habitantes, señala el artículo.

Se diagnostica mediante tomografía computarizada torácica de alta resolución (TCAR). Y se sabe que la fisioterapia respiratoria sirve para mejorar el drenaje de las secreciones que se acumulan en las vías respiratorias, lo que contribuye probablemente a prevenir las infecciones respiratorias recurrentes o a minimizar las que aparezcan.

Entre estas complicaciones figuran las neumonías, las atelectasias (similar pero diferente al neumotóraz) y el deterioro de la función pulmonar y de la capacidad de realizar esfuerzos.

La respiración regula tu estado mental, tus emociones, la concentración, etc. Además, conseguirás una correcta oxigenación y aumentarás tu energía. (Foto: Getty)

Con la fisioterapia respiratoria podrás adquirir un correcto patrón respiratorio, lo que permite mejorar la ventilación pulmonar y, de nuevo evita, la acumulación de secreciones en las vías respiratorias, mejorando la oxigenación de los pulmones.

También aumenta la tolerancia al ejercicio físico, lo que evita la pérdida de masa muscular y disminuye la aparición de disnea. Además notarás un aumento de la calidad de vida al sufrir menos complicaciones debidas a las bronquiectasias, menos ingresos hospitalarios y menos medicación; no se puede eliminar del todo, pero sí reducir.

“Las personas con bronquiectasias sufren aumento de la expectoración y fatiga crónica; la fisioterapia respiratoria combina ejercicios de drenaje de secreciones y programas de rehabilitación, constituyendo uno de los pilares del tratamiento habitual”, nos explica la neumóloga Eva Polverino

“Sin duda, uno de los beneficios más importantes de la fisioterapia respiratoria es que empoderamos al enfermo para que tome un papel activo en el manejo de su enfermedad. Le ayudamos a controlar mejor sus síntomas y a estabilizarlos. Y esto mejora su bienestar físico y emocional”, añade la experta.

Sin embargo, incluso aquellos que están sanos deben cuidar su salud y prevenir estas y otras patologías asociadas a nuestra manera de respirar. Los estudios nos muestran que un 40 por ciento de personas respiran incorrectamente; mal y demasiado rápido. Y, como te comentaba, respirando de una forma incorrecta por largos periodos de tiempo, se pueden llegar a desarrollar en el futuro diferentes enfermedades.

Aquí tienes las pistas para respirar adecuadamente:

  • La clave está en la respiración abdominal, que debemos realizar de forma tranquila, consciente y profunda.
  • Lo que ocurre es que solemos centrarnos en la caja torácica respirando con el pecho y poniendo así toda la tensión los músculos de la espalda o el cuello, provocando dolor.
  • Debes ’empujar’ el abdomen hacia fuera en la inhalación, y dejarlo volver hacia adentro en la exhalación.
  • Cuando respires debes notar que los pulmones se llenan de aire empujando el diafragma hacia bajo, lo cual hace que la tripa (abdomen) salga hacia afuera. En la exhalación el abdomen vuelve hacia dentro de una forma natural (sin empujar).
  • Cuidado con el ritmo. Solemos inhalar muy poco aire lo que nos obliga a hacerlo a un ritmo muy alto para conseguir todo el oxígeno que necesitamos, suponiendo un gran esfuerzo. Esto puede provocar fatiga, dolor de cabeza, ansiedad e imposibilidad de relajarnos.
  • Debes respirar largo y profundo. Muy despacio,  dividiendo la respiración en tres partes (bajo abdomen, medio abdomen y pecho).
  • Cuando inhalas, primero tienes que llenar con aire el bajo abdomen, luego el medio abdomen y lo ultimo el pecho. Cuando exhalas suelta el aire del pecho primero, luego el aire del medio abdomen y por ultimo el aire del bajo abdomen. Intenta usar la total capacidad de tus pulmones y exhala completamente.

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