El Salvador aprueba ley que prohíbe la minería metálica

Católicos participan de una marcha conovocada por la iglesia contra la minería en El Salvador. 9 de marzo de 2017. El Congreso de El Salvador aprobó el miércoles una ley que prohíbe por completo cualquier proyecto de minería metálica con el propósito de proteger la biodiversidad y los recursos naturales del empobrecido país centroamericano. REUTERS/Jose Cabezas

SAN SALVADOR (Reuters) - El Congreso de El Salvador aprobó el miércoles una ley que prohíbe por completo cualquier proyecto de minería metálica con el propósito de proteger la biodiversidad y los recursos naturales del empobrecido país centroamericano.

La ley, que fue avalada por 70 diputados de todos los partidos políticos, impide las actividades de exploración, extracción, explotación y procesamiento de metales a cielo abierto o subterráneo, así como el uso de químicos tóxicos como cianuro y mercurio.

"Ninguna institución, norma, acto administrativo o resolución podrá autorizar la exploración, explotación, extracción o procesamiento de minerales metálicos en El Salvador, u otorgar licencias, permisos, contratos o concesiones para esos mismos fines", dice la ley aprobada por los legisladores.

Expertos estiman que en El Salvador existen unas 29 regiones que son ideales para la extracción de oro y plata, en las que varias empresas mineras internacionales han mostrado interés.

Sin embargo, un acuerdo transitorio impulsado por el expresidente Antonio Saca (2004-2009) prohibió los proyectos mineros, con lo que el país se vio envuelto en un litigio con la empresa canadiense-australiana Oceana Gold, a quien en 2009 le fue revocado un permiso.

El Salvador le ganó en 2016 un arbitraje en el Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial a Oceana Gold, que reclamaba al país 250 millones de dólares por revocarle el permiso.

En su sentencia, el CIADI ordenó a Oceana Gold pagar 8 millones de dólares a El Salvador por los costos del proceso.

La aprobación de la ley contra la minería fue celebrada por la Iglesia Católica, institución que impulsó la iniciativa, y por pobladores de las zonas donde se concedieron permisos de exploración.

(Reporte de Nelson Rentería; Editado por Javier López de Lérida)