El rol de la ciudadanía, clave para un exitoso proceso constituyente en Chile

Santiago de Chile, 11 nov (EFE).- El Gobierno chileno abrió la puerta a la elaboración de una nueva Constitución, pero no tiene claro aún qué papel le dará a la gente en este proceso, algo que se torna trascendental para su legitimación ante el clamor ciudadano que pide en las calles una asamblea constituyente.

Mientras que una "asamblea constituyente" estipula que sean una serie de ciudadanos electos (no parlamentarios) quienes elaboren la nueva Constitución y que una "convención constituyente" haría esa labor con una mezcla de parlamentarios y de ciudadanos, el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, dijo que la nueva Carta Magna se elaboraría sobre la base de un "Congreso Constituyente".

Ello significa que será confeccionada en el Congreso Nacional, concretó este lunes la ministra portavoz del Gobierno, Karla Rubilar, quien subrayó que se pretende contar con la "participación activa" de la ciudadanía, pese a que la fórmula para ello aún está por concretarse.

"VALOR DE LEGITIMACIÓN"

La académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile María Cristina Escudero dijo a Efe que "los mecanismos de participación ciudadana pueden darse antes, durante o después de la elaboración de la Constitución".

Pero agregó que los elementos de representación (del Congreso) y de participación ciudadana han de conjugarse "de una manera que la ciudadanía lo valide porque el mecanismo va a ser tan importante como la propia Constitución dado el escenario de conflicto" que hay en el país.

"Los procesos participativos tienen un valor de legitimación que es distinto a la representación (...). Lo que la ciudadanía está diciendo es que quiere participar en los proceso de decisión y no creo que se conforme con una participación coyuntural y menos que no sea clara", explicó Escudero.

La experta advirtió también que "hay que tener mucho cuidado de que la participación ciudadana no sea vista como un mero instrumento" para decir que hubo participación "pero que en realidad no logre ser incidente en el proceso".

SIN ASAMBLEA CONSTITUYENTE PERO CON PLEBISCITO FINAL

La portavoz del Gobierno mostró su confianza en el Congreso como la mejor manera de avanzar hacia una nueva Constitución y afirmó que la vía que propone el Ejecutivo que preside Sebastián Piñera para llegar a una nueva Carta Magna "no es la Asamblea Constituyente".

El Gobierno apuntó a los cabildos ciudadanos autoconvocados, los diálogos impulsados por las alcaldías y el proceso constituyente que se llevó a cabo durante el segundo mandato de la expresidente Michelle Bachelet (1914-1918) como algunas de las maneras de dar cabida a las personas en la elaboración de la nueva Constitución.

Además de un plebiscito que pueda ratificar el texto una vez este elaborado: "Dada la importancia de generar una nueva Constitución, de generar un nuevo pacto, lo que acordemos en este proceso pasará por todos y cada uno de los chilenos en un plebiscito ratificante", dijo Rubilar.

PROCESO CONSTITUYENTE DE BACHELET

Escudero fue una de las integrantes del proceso constituyente realizado en 2016 durante el segundo mandado de Bachelet, que quedó inconcluso y que el Gobierno actual ha mencionado como posible insumo para la nueva Constitución.

En el proceso constituyente impulsado por Bachelet participaron más de 200.000 ciudadanos, lo que supone un 1,2 % de la población chilena, un porcentaje que Escudero consideró bien alto en comparación a otras iniciativas similares en otros países de América Latina.

Indicó que la metodología con la que se hizo está validada y es muy confiable y que entre los resultados que se extrajeron se puede ver que la ciudadanía priorizaba derechos sociales como la educación, la salud o la vivienda digna.

Además, comentó que en los resultados también se habla de "la igualdad de goce de esos derechos" que es lo que se está reclamando hoy día en las calles, por lo que, concluyó, se trata de un material que puede ser utilizado en la actualidad.

(c) Agencia EFE