El petrolero iraní accidentado va a la deriva hacia la zona económica japonesa

Por Yuka Obayashi
En la imagen, un barco de rescate trabaja para extinguir la llamas del petrolero iraní Sanchi en el mar de china oriental, el 10 de enero de 2018 em una foto suministrada por la Guardia Costera. Handout via REUTERS

Por Yuka Obayashi

TOKIO (Reuters) - El petrolero iraní en llamas que colisionó hace una semana con otro barco iba a la deriva desde el miércoles por la tarde hacia la zona económica exclusiva de Japón mientras los fuerts vientos lo alejaban de la costa china, dijo el viernes a Reuters un portavoz de la Guardia Costera japonesa.

El barco, que se incendió el pasado sábado tras colisionar con otro buque en el mar de China oriental, se encontraba el jueves por la tarde a unos 300 kilómetros al noroeste de Sokkozaki en la isla de Amami, dijo el portavoz de la décima región de la Guardia Costera con sede en Kagoshima.

Amami Oshima es una de las islas del norte del archipiélago de Ryukyu entre las que figura Okinawa.

El tanquero Sanchi (IMO:9356608), propiedad del grupo naviero público National Iranian Tanker Co, llevaba en sus bodegas casi 1 millón de barriles de condensado de crudo, muy ligero y altamente inflamable, a Corea del Sur.

Este colisionó con el carguero CF Crystal (IMO:9497050), que transportaba grano desde Estados Unidos, a unos 184 kilómetros de la costa china cerca de Shanghái.

El portavoz dijo que las autoridades chinas rechazaron una oferta de colaboración de la Guardia Costera japonesa, asegurando que pedirían ayuda cuando fuese necesario.

La Guardia Costera ha enviado patrulleras y aviones a monitorizar la situación, dijo.

Cerca de 14 buques de rescate están intentando apagar el fuego y buscando a los tripulantes del petrolero, según la televisión pública china CCTV.

El petrolero iraní llevaba a bordo 32 marineros en el momento del choque. El cuerpo de un marinero que podría ser del barco fue recuperado el pasado lunes y enviado a Shanghái para su identificación. El resto de los tripulantes, 30 iraníes y 2 ciudadanos de Bangladés, siguen desaparecidos.