La comandante del Ejército de EEUU que impuso un récord mundial corriendo con un traje antibombas

Jesús Del Toro
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La capitana Kaitlyn Hernández, comandante de la Compañía 717 de Manejo de Municiones del ejército de Estados Unidos, rompió un singular récord mundial: vestida con un pesado traje especialmente diseñado para resistir el estallido de bombas, usado por ejemplo por los especialistas en desactivación de minas y otros explosivos, corrió una milla en 10 minutos y 23 segundos.

Con ello impuso una marca mundial en el libro Guinness, que para las mujeres era anteriormente 11 minutos y 6 segundos. La singular competencia tuvo lugar en la Universidad George Mason en Virginia, el pasado 3 de abril, de acuerdo a Business Insider.

El citado traje pesa 84 libras (38 kg) y tan solo el casco pesa otras 12 libras (5.4 kg).

La capitana Kaitlyn Hernández corre una milla portando un traje  antibombas de más de 43 kilos. Ella impuso récord en esa hazaña atlética: 10 minutos y 23 segundos.  (Captura de  video  / Youtube)
La capitana Kaitlyn Hernández corre una milla portando un traje antibombas de más de 43 kilos. Ella impuso récord en esa hazaña atlética: 10 minutos y 23 segundos. (Captura de video / Youtube)

Hernández dijo a Army.mil que “tú nunca sabes cómo te afectará el traje… A veces te sientes realmente bien y a veces te golpea en la cara. Los días con viento son muy difíciles también, cuando te topas con un viento de frente sientes como si estuvieras corriendo en lodo”.

Ciertamente, el traje antibombas, conocido como ‘bomb suit’, es muy pesado y aparatoso, lo que hace el correr con él una labor especialmente difícil, pero clave cuando ello debe hacerse en situaciones de riesgo en el campo de batalla. "El casco es definitivamente la peor parte porque si te inclinas hacia adelante o hacia atrás el casco jala a todo tu cuerpo" en esa dirección, comentó Hernández.

Pero ella también comenta que superar el reto mental es clave para imponerse a las dificultades de esa singular carrera.

Para lograr imponer ese récord, Hernández contó con el consejo de Ashley Sorensen, poseedora de la marca anterior, y de la organización Headstrong, que ofrece servicios de salud mental para exmilitares y sus familias. Sean Matson, un veterano SEAL de la marina, también trató de romper el récord en su modalidad masculina, impuesto en 2017 por el soldado británico Mark Gibbs, quien corrió la milla llevando un ‘bomb suite’ en solo 7 minutos y 24 segundos.

Gibbs, empero, se lesionó y no pudo lanzarse a romper el récord. Le tocó el reto solo a Hernández, quien lo superó con creces.

“Yo estuve muy contenta y emocionada… Todo el proceso ha sido muy bueno”, dijo Hernández sobre su peculiar hazaña atlética.

Y, en realidad, Hernández decidió lanzarse romper ese difícil récord como una forma de superación personal pero, también, para crear conciencia sobre los problemas de salud mental que afectan a los veteranos y sus familias. 

“La mejor parte de esto era generar conciencia no solo sobre la organización [Headstrong] sino también poner luz sobre un problema obvio que afecta a más personas de las que se piensa”, dijo la capitana.