Perturbador video revela la crueldad de un hospital que echó a la calle a una paciente desprotegida en una gélida noche de Baltimore

Echar a la calle a una paciente con visibles lesiones, en estado de desorientación y con escasa vestimenta en una noche de tiempo gélido luce como un acto de crueldad inconcebible para un importante hospital estadounidense, y en general para cualquier centro de atención médica. Pero es lo que sucedió en Baltimore según se constata en un video que se ha vuelto viral en redes sociales y ha desatado un indignado clamor.

Y, por añadidura, no se trataría de una situación aislada o única: echar a pacientes a la calle, incluso cuando éstos no tienen la capacidad o las condiciones para valerse por sí mismos o tener una mínima seguridad, es una práctica que se ha registrado con cierta frecuencia en hospitales estadounidenses.

Una paciente escasamente vestida, desorientada y con lesiones visibles fue echada a la calle en una gélida noche de un hospital en Baltimore. El caso fue documentado en un video publicado en facebook. (Facebook / Imamu Baraka)

Imamu Baraka, narra The Washngton Post, se topó la noche del martes pasado en una calle de Baltimore, afuera del Centro Médico de la Universidad de Maryland, con una escena perturbadora: guardias de seguridad de ese hospital echaron a la calle a una paciente y la dejaron en una parada de autobús, pese a que estaba escasamente vestida, presentaba afectaciones de salud patentes y la temperatura exterior era gélida.

Cuando Baraka preguntó a los oficiales que si les parecía correcto lo que estaban haciendo uno de ellos lo aceptó tajantemente “dadas las circunstancias”. Con todo, se desconocen más detalles sobre por qué la mujer fue echada de ese modo a la calle y sobre por qué originalmente fue admitida en ese hospital.

En todo caso, haberla arrojado a la intemperie en condiciones muy peligrosas para la paciente resulta inadmisible y por ello el video de Baraka, que comenzó a grabar luego de ver cómo la mujer era sacada del hospital en una silla de ruedas y luego dejada sobre la banca de la parada de autobús, causó indignación a nivel general. Ese video ha sido ya compartido más de 49.000 veces en Facebook.

El propio presidente del hospital, Mohan Suntha, tuvo al poco que decir públicamente que lo que su personal le hizo a esa paciente fue “una falla de compasión y empatía básicas” y que se investiga lo sucedido para “entender los puntos de falla que condujeron a lo que atestiguamos en el video”.

La gran pregunta es qué habría sucedido si Baraka no hubiese estado allí en el momento de los hechos y no hubiese documentado la situación en su video, que se volvió viral. Es posible que la mujer se habría quedado abandonada a media noche, expuesta a los elementos y sin modo de recibir ayuda o asistencia, pues fue gracias a la presencia de Baraka y a que él llamó al teléfono de emergencia, que una ambulancia acudió al sitio y dio atención a la mujer.

Sin ese video la abrupta expulsión del hospital de esa paciente posiblemente no habría sido conocida y, por ende, las fallas que llevaron a ella habrían permanecido sin identificar o, peor aún, toleradas y aceptadas por el personal y la administración de ese centro médico.

Es de esperar que el incidente propicie un cambio en ese hospital y que la paciente reciba los cuidados y el respeto respectivos. Baraka contó al Post que después de que ayudó a la mujer se enteró de que ella había sido llevada en un taxi a un albergue y que sus familiares acudieron allí a buscarla. Ella se recupera.

Pero en realidad se trata, más allá del caso individual, de una práctica ominosa que sucede en Estados Unidos y que, además, podría en muchos casos constituir un delito.

Según el Post, una ley federal de 1986 exige que todo paciente dado de alta de un hospital lo sea con el debido cuidado y en condiciones seguras, norma que según expertos citados en ese periódico no se habría acatado en el caso en cuestión. Y se mencionan en ese diario casos similares acontecidos, por ejemplo, en Washington, cuando dos oficiales echaron a una paciente del hospital de la Universidad Howard y la dejaron en una parada de autobús, un caso similar al de Baltimore; en Sacramento, en donde un anciano fue enviado en taxi de un hospital a un albergue que no tenía posibilidad de recibirlo; y en Las Vegas, Nevada, donde se ha denunciado que un hospital estatal ponía a pacientes en autobuses para enviarlos fuera del estado.

Incluso se menciona que un hombre demandó por 100 millones de dólares a un hospital en Virginia luego de que, se alega, fue dado de alta de modo prematuro, sacado del hospital en una noche fría y, al final, acabó lesionado por un automóvil.

La ética (o su carencia) que impulsa a esos hospitales a esas crueles conductas parece, así, estar desahuciada.

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