El padre que ha vuelto a escuchar el corazón de su hija muerta en el pecho del hombre al que le salvó la vida

Hace poco más de cinco meses, la vida de Bill Conner dio un trágico vuelco. Su hermosa hija Abigail Mae, de 20 años, y su hermano, fueron hallados flotando bocabajo en una piscina en un hotel de Cancún a donde habían ido a pasar sus vacaciones de invierno.

Lamentablemente, fue demasiado tarde para la joven, que sufrió daños cerebrales irreversibles. Estudiaba Relaciones Públicas en la Universidad de Wisconsin.

Abigail Mae Conner. Foto de la página de GoFundme de Bill Conner.

Abigail fue transportada al Broward Medical Center de Fort Lauderdale, donde pasó sus últimos días y su cuerpo fue preparado para donar órganos.

No muy lejos de allí, se desarrollaba otro drama: Loumonth Jack Jr., de 21 años, estaba al borde de la muerte por un súbito problema cardiaco. Los médicos le dieron 10 días de vida si no hallaban un corazón compatible. Y recibió el de Abigail el 13 de enero, un día después del fallecimiento de la joven.

Desde los 16 años, al recibir su licencia, Abigail tomó la decisión de ser donante de órganos. Cuatro de los suyos laten ahora en cuatro hombres de entre 20 y 60 años -tres más aparte de Loumonth-. También se donaron sus córneas y otros tejidos.

Abigail Mae Conner con su padre. Foto de la página de GoFundme de Bill Conner.

Buscando recuperarse de la tragedia y de hallar algún sentido en ella, Conner decidió atravesar el país en bicicleta, para crear conciencia sobre la importancia de la donación de órganos, y buscando que más personas se sumen al registro de donantes. Partió de Madison, Wisconsin, el 22 de mayo, y espera llegar a Ft. Lauderdale, en Florida, aproximadamente el 10 de julio.

Al conocer sus planes, el Broward Medical Center envió cartas a los recipientes de los órganos de Abigail por si querían conocer a su padre; sólo respondió Loumonth.

El encuentro se produjo el Día de los Padres, en Baton Rouge, Louisiana, unas 1.400 millas desde el origen del viaje. Conner abrazó llorando a Loumonth y pudo escuchar el corazón de su hija latiendo en el pecho del joven.

“Es un chico muy humilde”, dijo Conner a CBS News. “Obviamente, ya sabes, yo soy un padre, sus padres lo criaron bien, es muy cortés y respetuoso”.

Cuando Conner se encontró con Jack el domingo por la tarde, sintió que ya lo conocía. Los dos caminaron uno hacia el otro con los brazos extendidos.

“Sabiendo que está vivo por causa de Abbey, Abbey está viva dentro de él – es su corazón el que lo mantiene vivo”, dijo Conner. “Yo estaba feliz por él y su familia, y al mismo tiempo, logré reunirme con mi hija”.

Foto tomada de la página de Facebook de Bill Conner.

“Ella me salvó y no puedo pagarle, ojalá pudiera, pero no puedo”, dijo por su parte Jack a la afiliada de CBS, WAFB, en Baton Rouge. “Todo lo que puedo hacer es enviar mi amor a su familia.”

La familia hizo una grabación del corazón de Jack para que Conner pueda escucharla en su bicicleta.

Después de pasar un poco más de tiempo juntos, Conner continuó su viaje para difundir la conciencia sobre la importancia de la donación de órganos, compartiendo la historia de su hija en el camino.

Foto tomada de la página de Facebook de Bill Conner.

“Se trata de no ser egoísta y no enterrar cosas que podrían ayudar a las personas a vivir o tener vidas mejores”, dijo Conner, quien recauda dinero para la organización Donate Life America en la plataforma GoFundme. “Si quieres un legado, ¿qué mejor legado podrías tener que ayudar a la gente a vivir?”