El museo de Auschwitz da un tirón de orejas a los turistas irrespetuosos

En el museo de Auschwitz, en Polonia, se han hartado del comportamiento de algunos turistas que deciden hacerse fotos de lo que suele llamarse puro postureo para redes sociales en un lugar dedicado al recuerdo del millón de víctimas que allí fallecieron. Por eso, ayer lanzaron una advertencia a los visitantes vía Twitter, en la que les pedían un poco de respeto.

“Cuando venga a @AuschwitzMuseum, recuerde que está en el sitio donde murieron más de 1 millón de personas. Respeta su memoria. Hay mejores lugares para aprender a caminar sobre una barra de equilibrio que el sitio que simboliza la deportación de cientos de miles de personas a su muerte”, dice el tuit publicado por la cuenta oficial del museo.

Con este texto se refiere a la costumbre de algunos de pasearse sobre las vía del tren que conducían al campo de concentración nazi como si se tratase de una barra en la que practicar funambulismo para hacerse una foto y compartirla en redes sociales.

Una actitud que se repite una y otra vez en este museo estatal polaco creado en la ciudad de Oświęcim en 1947 y que molesta profundamente a sus responsables. De ahí que el tirón de orejas a quienes tienen esta actitud en un lugar dedicado a la memoria de las víctimas de los campos de Auschwitz I y Auschwitz-Birkenau haya ido más allá de las palabras.

El mensaje publicado en Twitter va acompañado de cuatro fotos que retratan a quienes hicieron lo que reprochan. A tres de ellos, adultos, se les ve perfectamente el rostro. Al cuarto, un menor fotografiado de espaldas, no.

Y es que, por extraño que pueda parecer, existen personas que no parecen ser conscientes de la importancia y el respeto que merecen los lugares en los que se honra a las víctimas del nazismo, que fueron millones. Esta actitud que denuncia el museo de Auschwitz no es un problema exclusivo suyo, sino que se ha dado en otros países y monumentos.

El museo de Auschwitz denuncia que haya turistas que se hacen fotos como haciendo equilibrios sobre las vías del tren para luego colgarlas en redes sociales. (Foto: Getty Images)

Hace un tiempo, el artista de ascendencia judía Shahak Shapira, harto de ver las fotos que algunos turistas se hacían presumiendo de posturas imposibles en el interior del Monumento al Holocausto de Berlín, decidió sacar los colores a sus protagonistas con un proyecto llamado Yolocaust. Lo que hizo fue coger estas imágenes y hacer montajes con otras del horror de aquel periodo de la historia.

El resultado de aquella idea era visualmente potente, aterrador y daba mucho en qué pensar sobre los extremos a los que se puede llegar por una foto en Instagram o cualquier otra red social.

En Lituania, en el conocido como Ninth Fort, un monumento erigido para recordar a los más de 10.00 judíos lituanos asesinados en un solo día -29 de octubre de 1941- por los nazis, también se ve afectado por este tipo de actitudes. Allí, a la ciudad de Kaunas, algunos acuden de visita y al ver la escultura deciden que es un buen lugar para practicar pasos de baile o escalada, hacerse una foto y compartirla. Porque al final todo se trata de eso, de hacer saber a los demás que se ha estado allí.

Para avergonzarlos, como explica Daily Mail, es para lo que hace un par de años otro artista, Richard Schofield, llevó a cabo una iniciativa distinta a la de Shapira. Lo que él hizo fue recuperar esas imágenes de Ninth Fort que le parecían irrespetuosas y compartirlas bajo el hashtag #NinthFort.