El monstruoso cocodrilo que atraparon en la Florida

La imagen es sin duda sorprendente, con una mezcla de tono épico y tristeza ambientalista. Un gigantesco cocodrilo, de casi cinco metros de largo y por ello reminiscencia viva, o recién muerta para ser exactos, de una edad pasada de reptiles gigantes que dominaban la tierra, colgando inerte de las fauces metálicas de un tractor igualmente verde y con cuantiosos caballos, que no lagartos, de potencia.

Muerto, muy muerto. De un solo tiro de escopeta, según afirmó el canal ABC al recoger el testimonio del cazador, el propietario de la granja Outwest Farms, en Okeechobee, Florida.

El cocodrilo de casi 15 pies (4.5 metros) y 800 libras (362 kg) de peso que fue abatido en una granja dedicada a la caza en Florida. (Facebook/Outwest Farms)

Para añadir al portento del asunto, un niño, al parecer el hijo del cazador, posa junto a la inmensa e inerte presa, que murió solo por el hecho de ser escamosa, gigante y amenazante desde luego, aunque sus víctimas hayan sido, de dar credibilidad a quien lo liquidó, únicamente las vacas que tuvieron la desgracia de toparse con un depredador excelente pero superado por el avance inevitable de la actividad humana.

El cocodrilo, así, al parecer había devorado una o varias vacas del granjero Lee Lightsey, y qué podía esperarse de la necesidad de alimentar un cuerpo de 15 pies (4.5 metros) de largo y 800 libras (362 kg) como, se atribuye, tenía el reptil convertido en trofeo.

Pero el hecho de que Outwest Farms sea, al parecer, una granja justamente dedicada a la caza y la pesca (en su página de Facebook, junto a la imagen del gran cocodrilo se muestra la de otras presas vueltas trofeos de caza, como jabalíes, coyotes, aves y demás. En su propia página web Outwest Farms promociona sus tours de caza de cocodrilos y otros animales, así que la acusación de que el cocodrilo estaba devorando vacas parece poco convincente. Ese cocodrilo parece que estaba condenado a ser abatido, aunque se hubiese de repente convertido en vegetariano.

Y el negocio luce atractivo. De acuerdo a ese sitio web, el costo de una sesión de caza de un cocodrilo como el de la foto es de 10,000 dólares. Y aunque se trataría de una actividad legal, no por ello deja de resultar irritante que lo que es una actividad comercial organizada que, como otras disciplinas al aire libre, requiere su grado de talento  y tiene riesgos pero que, al final más que heroicidad o gloria se cimenta en el poder de las armas humanas.

Tecnología en acción. Como el gran tractor y la escopeta. Y la página de Facebook donde se hizo viral la sin duda imponente foto.  Y eso es, al fin de cuentas, es un tanto inevitable, al menos en el contexto de la industria de la caza en Florida.

Con todo, algunos, como comentó ABC, algunos dudaron de la autenticidad de esa foto y la atribuyeron a otra maravilla tecnológica, Photoshop, haciendo de las suyas el día de las bromas, ‘April Fools Day’.

Habrá que verlo, pero en el asunto de la caza de grandes presas, la realidad muchas veces supera a la ficción.

Para consuelo Lightsey dijo que la cola del gran cocodrilo proveerá unas 100 libras de carne para una tremenda parrillada y su piel acabará convertida en prendas de vestir y zapatos para, de ese modo, terminar por completo devorado dentro de la civilización humana.

Es un cuadro de naturaleza muerta contemporáneo y de tono hiperrealista.

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