El lamentable mensaje de Trump sobre Puerto Rico: “la ayuda federal no será eterna”

Donald Trump advirtió a Puerto Rico que la ayuda federal no será eterna para este territorio estadounidense en el Caribe arrasado por huracanes y asolado por una millonaria deuda.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanza un rollo de papel en Gauynabo, durate una visita a Puerto Rico, el 3 de octubre de 2017 (AFP/Archivos | MANDEL NGAN)

“No podemos mantener a la FEMA [la agencia federal de gestión de emergencias], los militares y los socorristas, que han sido increíbles (en las circunstancias más difíciles) en Puerto Rico para siempre!”, tuiteó el presidente.

FEMA coordina las labores de ayuda de agencias federales estadounidenses en la isla, donde hay más de 10.000 miembros de diferentes departamentos cooperando sobre el terreno.

“La electricidad y toda la infraestructura eran un desastre antes de los huracanes. El Congreso decidirá cuánto gastar…”, agregó.

A juicio de Trump, el Congreso es el que debe decidir ahora “cuánto gastar” para ayudar a la reconstrucción de Puerto Rico.

El gobernador Ricardo Rosselló contestó a través de su cuenta oficial en Twitter que reclamaba la misma ayuda que se le concede a aquellos que viven en EEUU; mientras la alcaldesa de San Juan dijo que las palabras de Trump no eran las de un mandatario, sino que parecían más las de un “Hater in Chief”.

La alcaldesa Yulín Cruz agregó que “Trump es incapaz de cumplir con el imperativo moral de ayudar al pueblo de Puerto Rico. ¡Qué vergüenza!”.

Los mensajes del presidente se conocieron el mismo día en que la Cámara de Representantes se apresta a respaldar su pedido liberar miles de millones de dólares adicionales para enfrentar desastres, 16.000 millones para pagar los seguros contra inundaciones y ayuda para mantener a flote el gobierno de la isla.

La serie de desastres -las inundaciones en Texas, los daños en Florida y la crisis humanitaria en Puerto Rico- podría ser la más costosa de la historia. En 2005, el huracán Katrina requirió 110.000 millones de dólares en asignaciones de emergencia.

Unos 5.000 millones de dólares FEMA podrían usarse para ayudar a los gobiernos locales -en particular, los gobiernos central y municipales de Puerto Rico- a seguir funcionando mientras soportan la falta de liquidez provocada por María, que los ha privado de ingresos y vaciado de recursos.

En la isla, Cristina Cordero, de 26 años y madre de dos niñas, se sorprendió de que alguien piense que el territorio estadounidense ya recibió suficiente ayuda. Mientras regresaba de un refugio el jueves e iba rumbo a su casa en Toa Baja, una zona que quedó afectada por las inundaciones ocasionadas por el huracán María, dijo que no ha recibido ayuda para reparar su vivienda.

“Hay puertorriqueños que perdieron todo, los niños necesitan medicamentos, los ancianos realmente necesitan ayuda”, dijo a la AP mientras se le quebraba la voz.

La crisis que consume a Puerto Rico

Sumida en una grave crisis financiera, la isla fue azotada el 20 de septiembre por el huracán María, tras el violento embate del huracán Irma semanas antes.

La isla aún no se recupera de estos desastres, que dejaron al menos 44 muertos, y a gran parte de sus 3.4 millones de habitantes sin energía eléctrica, ni agua potable, ni servicio de telecomunicaciones.

Con 5.600 personas todavía en refugios, apenas 17% de abonados con electricidad y aún sólo 64% con acceso a agua potable, persiste el riesgo de que la crisis humanitaria se agrave.

Tras la visita la isla la semana pasada, Trump había pedido al Congreso que liberara un paquete de ayuda de 29.000 millones de dólares para Puerto Rico, de los cuales 16.000 millones estaban destinados para borrar una parte de la colosal deuda de este territorio estadounidense, estimada en 73.000 millones de dólares.

“No abandonamos a los estadounidenses en un momento de necesidad”, dijo el jueves la líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

La legisladora dijo que tanto Puerto Rico como las vecinas Islas Vírgenes estadounidenses, otro territorio estadounidense en el Caribe golpeado por huracanes, “necesitan más ayuda, no menos, del gobierno federal”.

Antigua colonia española, Puerto Rico se convirtió en territorio estadounidense a finales del siglo XIX antes de adquirir el estatus especial de Estado Libre Asociado en 1952.

Su declive económico comenzó en 2006 con el fin de las exenciones fiscales que atrajeron a las grandes multinacionales e impulsaron la actividad. Con la recesión económica y la caída de los ingresos aumentó la deuda, que motivó la declaración de bancarrota en mayo.

El sureste de Estados Unidos también sufrió el golpe de otros huracanes que dejaron muertos y millonarias pérdidas en agosto y septiembre: Harvey en Texas y Luisiana e Irma en Florida.

“Texas y Florida están haciendo grandes progresos, pero Puerto Rico, que ya estaba sufriendo por daños en infraestructura y una deuda masiva, está en problemas”, tuiteó Trump el mes pasado.

Reporte elaborado con información de las agencias AP, EFE y AFP.