El joven de 27 años que podría hacer historia en las elecciones en México

Son apenas una decena de personas. De no ser por las camisetas blancas con el logotipo de un árbol en la parte frontal podrían pasar por cualquier viandante que pasea por el colorido Mercado de Coyoacán, en la Ciudad de México, y no por un grupo en plena campaña electoral. Es alto el contraste en comparación con las grandes concentraciones que organizan otros personajes respaldados por un partido. No hay lonas inmensas con nombres y fotografías impresas. Apenas unos pequeños carteles que van dejando en los locales de frutas y carnes donde les permiten colocarlos. En ellos puede verse escrito: Roberto Castillo, Candidato Independiente, Diputado local, Distrito 26.

Esa es la campaña orgánica que Roberto Castillo lleva a cabo en la búsqueda por hacer historia en la CDMX. Orgánica porque no desperdicia recursos ni contamina con kilómetros de propaganda saturando la ciudad como lo hacen los otros candidatos. Este joven de 27 años, egresado de la carrera de Ciencia Política por el Centro de Investigación y Docencias Económicas (CIDE) quiere ser el primer candidato que ocupe una curul en el Congreso local por la vía independiente y es casi seguro que quien vote por él, es porque lo conoció en persona.

Roberto Castillo, candidato independiente a diputado local por el Distrito 26 de la Ciudad de México | Foto: Josué Parra / Yahoo

Sin antecedentes en la arena política, está siguiendo los pasos de otro joven del que cada vez se habla más en el país, Pedro Kumamoto, quien hace tres años logró vencer a los partidos políticos ganando una diputación en Jalisco sin más recursos que las redes sociales sociales y la gente que creía en él, además de una cantidad de dinero que resultaba ínfima en comparación con lo invertido por los políticos tradicionales.

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Para esta campaña, Roberto tienen un límite de 600 mil pesos (30 mil dólares) para gastar, pero él se ha autoimpuesto que sólo utilizará la mitad, sin permitir además que una sola persona le done más de 7 mil pesos (350 dólares) con el fin de evitar un conflicto de interés con empresarios que podrían querer usar la diputación para sus propios fines.

Roberto Castillo, candidato independiente a diputado local por el Distrito 26 de la Ciudad de México | Foto: Josué Parra / Yahoo

Porque lo que hace Roberto Castillo es simplemente ser la cara de los ciudadanos que lo elegirán y apoyarán. Se pretende que la diputación sea de ellos y no de él. Aunque pensándolo bien, eso es lo que se supone que debería ser cualquier puesto de representación popular, pero no es así.

Por eso el lema de esta iniciativa independiente es “Vamos a reemplazarles”, porque lo que quieren es regresarle el poder a la gente y quitárselo al sistema de partidos.

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¿Por qué alguien de 27 años querría entrar en ese mar de tiburones? En su caso, hubo dos momentos que lo definieron, uno fue el movimiento #YoSoy132, creado por estudiantes universitarios para generar un contrapeso a la campaña mediática de Enrique Peña Nieto en 2012; el otro fue la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, un cisma en esta administración. Dichos hechos lo llevaron a las calles y de ahí a organizarse con otros ciudadanos para rescatar los cargos de representación de las manos de los partidos. Parecía una tarea imposible, pero ya el caso Kumamoto demostró que no es así.

Roberto Castillo, candidato independiente a diputado local por el Distrito 26 de la Ciudad de México | Foto: Josué Parra / Yahoo

“Queremos demostrarle a la gente que no todo en la política tiene que ser derroche, ni corrupción o insultos, sino que puede ser encuentros, diálogos, discusión de ideas. Demostrar que una campaña así puede ganar es fundamental, porque eso inspiraría a más gente a querer disputar este tipo de espacios y a no tener que aceptar una realidad que a nadie nos gusta”, comenta Roberto Castillo.

La premisa de este joven es muy básica, pero cierta: “si nosotros no hacemos política, alguien más la hace por nosotros y lo está haciendo mal”.

En ese sentido, sus propuestas dirigidas para el distrito que quiere representar (que abarca zonas de lo que serán las alcaldías de Coyoacán y Benito Juárez) están enfocadas en que el desarrollo urbano sea en función de las personas y no de unos cuantos intereses económicos, ya que en la última década ha habido un boom inmobiliario en esas zonas con la construcción de grandes torres habitacionales que no toman en cuenta el abastecimiento de agua potable, el caos vehicular y la seguridad, por violaciones a las normas de construcción y uso de suelo.

Roberto Castillo, candidato independiente a diputado local por el Distrito 26 de la Ciudad de México | Foto: Josué Parra / Yahoo

“No estamos aquí por el dinero, sino por la agenda, porque queremos impulsar ciertas propuestas. Vamos a dialogar con cualquier fuerza política siempre y cuando sean cosas positivas para las personas, por lo que apoyaremos las buenas ideas de quien vengan. Esos diálogos siempre tendrán que ser transparentes, que la gente sepa con quién, cuándo y por qué nos reunimos con alguien. No tendremos una bancada como los partidos, pero nuestra bancada será la gente, la que nos eligió y confió en nosotros”, agrega.

Son apenas una decena de personas en el lugar, algunas de ellas luchan contra su propia timidez para pedirle a la gente una firma de apoyo o para explicarle las propuestas de Roberto. Algunas personas aceptan, otras pasan de largo. Aquí no hay refrigerios para gente que eche porras. Es más, no hay gente que eche porras. Es sólo un chico de 27 años y un grupo reducido, jóvenes en su mayoría, que buscan hacer historia en la CDMX. Ya han demostrado que lo que quieren, no es imposible.

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