La muerte de dos hombres negros que aparecieron colgados de árboles conmociona a EEUU

El pasado 31 de mayo, un horrible suceso se registró en la localidad de Victorville, California, al norte de Los Ángeles. Malcolm Harsch, un hombre afroamericano, fue hallado colgado de un árbol cerca de un campamento de personas indigentes.

Luego, el 10 de junio, en Palmdale, ciudad ubicada a unas 50 millas al oeste de Victorville, Robert Fuller, otro hombre afroamericano, fue encontrado también colgado de un árbol cerca de la Alcaldía local.

Manifestantes exigieron en Palmdale, California, que se esclarezca la muerte de Robert Fueller, quien fue hallado colgado de un árbol. La versión de que fue un suicidio es rechazada por activistas y la familia del fallecido. (David McNew/Getty Images)

Las investigaciones sobre ambas muertes continúan, y las familias de los fallecidos exigen que se amplíen a fondo pues los primeros reportes, al menos en uno de los casos, les resultan inaceptables.

De acuerdo a The New York Times, Malcolm Harsch, de 38 años, fue encontrado colgado de un árbol y las personas que lo hallaron procedieron a aplicarle medidas de resucitación cardiorrespiratoria hasta que los paramédicos llegaron y trataron también de restablecer su actividad cardiaca.

Todo fue inútil y un tiempo después Harsch fue declarado muerto. Las autoridades de Victorville realizaron la autopsia al cuerpo pero aún no le han transmitido a sus familiares cuál fue la causa de su muerte. Y las razones de ella también están aún sin aclararse, aunque lo que los oficiales han dicho es que no han detectado señales de que hubiese habido un componente criminal en el fallecimiento de Harsch.

Unos días antes, en Palmdale, Robert Fuller, de 24 años, también fue hallado colgado de un árbol.

En su caso, las autoridades indicaron que se trató de un suicidio, pero la familia de Fuller rechaza esa noción. La familia de Harsch teme también que su muerte sea considerada un suicidio. Ambos creen que con ello se trate de ocultar, a su juicio, lo que realmente les sucedió a ambas personas.

“Estamos solo tratando de obtener respuestas de lo que pasó… Mi hermano era tan amable, no solo con su familia sino incluso con extraños”, dijo Harminie Harsch, hermana de Malcolm Harsch, al Times.

Ella señala que está realizando su propia investigación de lo sucedido, pues la familia teme que también se determine el caso como suicidio. “El amaba hacer tatuajes, era muy artístico”, añade Harsch.

Para Diamond Alexander, hermana de Fuller, la versión de que su familiar se suicidó “no tiene sentido”. “Mi hermano no era suicida”, afirmó Alexander.  Y durante una manifestación ella dijo que “hemos estado escuchando una cosa, luego otra. Y lo que queremos es saber la verdad”.

Una mujer presente en la citada manifestación dijo que “ningún hombre negro se habría colgado en público así”, en alusión a la muerte de Fuller, aludiendo también entre líneas y de modo especialmente perturbador al atroz pasado de linchamientos de afroamericanos, que eran colgados y asesinados.

En el caso de Fuller, y en el contexto de las recientes protestas masivas contra el racismo, la injusticia sistémica y la brutalidad policial que laceran a los afroamericanos y otras minorías, la comunidad local no tiene confianza en que las autoridades locales investiguen el caso y piden una acción independiente y transparente al respecto.

En una campaña en Change.org para exigir una investigación a fondo se afirma que “es evidente que Robert [Fuller] no se suicidó. Fue hallado colgado de un árbol justo afuera de la Alcaldía [de Palmdale]. Este es un claro caso de intimidación perpetrado por supremacistas blancos”. Y se añade que eso sería una reacción a “las protestas para demandar un cambio por la igualdad racial y la reforma de la policía”.

La noción de que Fuller fue linchado crece entre su comunidad y su familia y por ello su exigencia de justicia.

La familia de Harsch también exige respuestas y teme que pueda cerrarse el caso con un dictamen de suicidio. En una petición para que se esclarezca el caso y se haga justicia, también en Change.org, se afirma que “hay razón para crear que la muerte de Malcolm [Harsch] fue un linchamiento… Estamos ciertamente consternados de saber de su fallecimiento, especialmente por cómo fue descubierto su cuerpo. Él es un hombre afroamericano cuyo cuerpo fue hallado colgado de un árbol”.

El alguacil de la localidad ha afirmado, con todo, que no halló indicios criminales en el caso de la muerte de Harsch, de acuerdo a Victor Valley News.

Pero la familia duda, pues no se ha explicado el origen de la sangre que se halló en la camisa de Harsch y cree que la policía simplemente estaría buscando una explicación que no les atraiga más atención mediática.

Un hombre hace un homenaje bajo el árbol en el que, según las autoridades, fue hallado colgado Robert Fuller en Palmdale, California. (David McNew/Getty Images)

Eso deja suponer que las autoridades podrían también determinar que la muerte de Harsch, como la de Fuller, habría sido un suicidio. Algo que ambas familias y sus comunidades rechazan.

“La explicación de suicidio no parece plausible. Hay muchas maneras de morir pero considerando las actuales tensiones raciales, un hombre ahorcándose a sí mismo de un árbol definitivamente no nos sienta bien ahora. Queremos justicia no excusas confortables”, dijo la familia de Harsch de acuerdo a The Daily Beast.

En ambos casos mucho está aún por ser investigado y apropiadamente revelado antes de que las familias puedan considerar que se ha hecho justicia. Ya se ha pedido al procurador estatal que investigue los hechos.

Y dado el grave temor de que se trate de linchamientos  motivados por odio racial, las autoridades deberían hacer un esfuerzo extraordinario de rigor y transparencia para esclarecer los hechos y hacer valer la ley si se identifican acciones criminales.