El infame acoso que sufrió una mujer en Chicago por vestir una camiseta con la bandera de Puerto Rico

Los desplantes de xenofobia, racismo e intolerancia que algunas personas han sufrido simplemente por hablar español, por el color de su piel o, incluso, por la ropa que visten han sido frecuentes y deplorables en Estados Unidos en tiempos recientes.

Y un nuevo caso es el de Timothy Trybus, de 62 años, quien al parecer molesto porque una mujer vestía una camiseta con la bandera de Puerto Rico, se dedicó a acosarla e increparla en un parque público. Para colmo, el oficial de policía presente en el lugar hizo, en principio, muy poco para contener el impropio encono del personaje.

La camiseta con la bandera de Puerto Rico que vistió Mia Irrizarry y que desató el acoso de un sujeto en un parque cerca de Chicago. (Captura de video NowThisNews)

El incidente sucedió el pasado 14  de junio en un parque cercano a Chicago y operado por la entidad Forest Preserves of Cook County.

Mia Irizarry se disponía a celebrar su cumpleaños 24, según narró CNN, y había pagado un permiso para usar un área de picnic techada en ese parque. Ella vestía una camiseta con la bandera y el nombre de Puerto Rico, como hacen normalmente multitud de personas en Chicago, donde existe una importante y arraigada comunidad boricua, cuando un sujeto se le acercó y comenzó a increparla.

Trybus, que según las autoridades estaba borracho, le preguntó en tono amenazante por qué llevaba esa camiseta con la bandera puertorriqueña. El diálogo, que por momentos se volvió angustiante para Irrizarry duró varios minutos.

Irrizarry: Estados Unidos posee Puerto Rico, somos parte de Estados Unidos.

Trybus: Estados Unidos no posee Puerto Rico, nosotros protegemos a Puerto Rico… No es un estado de los Estados Unidos de América. Entonces, ¿cuál es su punto?

Irrizarry: Bueno, ¿cuál es el suyo, señor?

Trybus: Mi punto es por qué está vistiendo eso [en alusión a la camiseta con la bandera de Puerto Rico].

Irrizarry: Porque puedo… Oficial, puede usted… Estoy rentando esta área y él me está acosando por la camiseta que tengo puesta.

El oficial no intervino y se mantuvo a cierta distancia.

Trybus: Esto es América, usted no está rentando nada de ella.

Irrizarry: Sí he rentado… tengo un permiso para esto [utilizar el área de picnic para su fiesta]. ¿Puede apartarse de mí, señor?

Trybus: Ustedes no van a cambiarnos, ¿lo sabe?

Irrizarry: Yo no trato de cambiar a nadie, yo solo trato de estar aquí para una fiesta de cumpleaños.

Trybus: El mundo no va a cambiar a los Estados Unidos de América. Punto.

Irrizarry: OK

Trybus: Usted no debe vestir eso en los Estados Unidos de América.

Poco a poco el agresor comenzó a acercarse más y más a Irrizarry, señalándola con encono y comenzó a cuestionarla sobre su ciudadanía.

Trybus. ¿Es ciudadana?

Irrizarry: Sí, soy ciudadana [los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses].

Trybus: ¿Es ciudadana de Estados Unidos?

Irrizarry: ¿Puede apartarse por favor de mí?

Trybus: Entonces no debería vestir eso. Deberías vestir la bandera de los Estados Unidos de América.

Irrizarry le pedía insistentemente que se apartara de ella, pero el hombre avanzaba con insistencia y tono molesto. En un momento, ella se dirigió al oficial presente y le dijo que se sentía muy incómoda y le pidió que sujetara a Trybus.

El hombre seguía preguntándole de modo amenazante si era ciudadana y reiterando que era “antiamericano” vestir esa bandera mientras el oficial de Forest Preserves que lo atestiguaba seguía sin hacer nada.

Trybus pasó luego al insulto, y cuestionaba por qué Irrizarry vestía esa “porquería”, en alusión a la camiseta, e insistiendo que si ella era ciudadana estadounidense no debía vestirla en el país. Una afirmación que no solo es absurda, pues no existe tal restricción. Lo “antiamericano”, en realidad, es pretender vulnerar los derechos de una persona, su libre expresión garantizada por la Constitución, y acosarla por su modo de vestir.

Irizarry registró en video todo lo sucedido, y ese material fue publicado en Internet por el portal NowThisNews. Muy pronto se volvió viral y suscitó indignación y consternación a gran escala, tanto por el reprobable acoso como por la pasividad del oficial presente, que pudo haber mitigado el incidente pero no lo hizo.

Al final, otra persona le dijo a Trybus que se fuera y no se acercara más a Irrizarry. Poco después, una policía llegó al sitio, controló al hombre e Irrizarry pudo presentar una queja formal.

El hombre fue arrestado y ahora enfrenta dos cargos de delitos de odio graves, según informó la oficina del Fiscal del Condado de Cook. Los nuevos cargos agravan su situación inicial, cuando fue acusado de agresión menor y conducta inapropiada por el episodio.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, se dijo perturbado por el comportamiento pasivo del oficial ante el acoso que sufrió Irrizarry y exigió su despido, según informó Time.

El guardia, identificado posteriormente como Patrick Connor, fue relegado a tareas administrativas y finalmente renunció antes de una audiencia disciplinaria donde se iba a considerar su posible despido.

Irrizarry y toda persona tienen el legítimo derecho a vestir como prefieran. Justamente las libertades fundamentales y la convivencia respetuosa es lo que está y debe estar en el corazón de Estados Unidos.

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