El escudo republicano que preside la sala del juicio del procès

Con todas la miradas puestas en lo que ocurra durante los próximos meses en el interior del Salón de Plenos del Tribunal Supremo, serán muchas las fotos en las que aparezca ese escudo republicano que preside el lugar y bajo el cual se sentará el tribunal encargado de juzgar a los enjuiciados por el procès. Un escudo que en otro tiempo incluía un busto del Alfonso XIII, cuya retirada fue ordenada durante la II República otorgándole el aspecto que luce actualmente, como recuerdan en La Vanguardia.

Alfondo, sobre las cabezas de los miembros de tribuna puede observarse el escudo. (Foto: EFE)

La fecha de creación de este emblema es de 1915 y su autoría le corresponde al escultor valenciano Mariano Benlliure. En origen constaba en el centro de un busto de mármol que representaba al entonces monarca español, el Borbón Alfonso XIII. Fue él quien mandó reconstruir el edificio que alberga el Tribunal Supremo tras un incendio sufrido ese mismo año. Allí, presidiendo la sala, estaba el escudo con su rostro.

Y ahí, en ese mismo lugar y bajo ese mismo escudo, tuvo lugar la reunión que desembocó en la que sería la Segunda República española, proclamada en 1931. Con la monarquía fuera y el socialista Álvaro de Albornoz como Ministro de Justicia, se encargó rehacer la obra protagonista de esta historia. Querían conservarla, pero sin la presencia del anterior rey.

El encargado de la readaptación fue el mismo Benlluire, que eliminó cualquier pasado monárquico de su escultura convirtiéndola en 100% republicana. El busto de Alfonso XIII desapareció para abrir paso a una representación de los reinos de Castilla, León, Navarra, Granada y Aragón. Ni rostros ni flor de lis.

Situado presidiendo la sala, será una de las imágenes que más vean los 18 procesados por los sucesos del 1-O, entre los que figuran Oriol Junqueras, Raül Romeva, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart, Josep Rull, Joaquim Forn y Jordi Turull, que continúan en prisión. Aunque este emblema heráldico no será el único.

Cada vez que levanten la vista lo que contemplarán será un óleo que representa la alegoría de ‘La Justicia triunfando sobre el mal’ pintado por Marceliano Santa María y al cerrarse las puertas por las que deberán entrar cada día, si se giran, leerán una inscripción en latín que reza “proceda de tu rostro mi justicia. Tus ojos vean la equidad”.

Para iluminar esta sala de un antiguo convento del siglo XVII reconvertido en palacio y actual sede del Tribunal Supremo, dos lámparas enormes estilo Luis VX. Y cubriendo las paredes, seda roja de Damasco en la que llama la atención la marca dejada por un crucifijo que fue retirado a finales del año pasado para su restauración y limpieza y que no estará presente durante el juicio, como recoge Europapress.