El escote de la discordia: polémica en Brasil por atuendo usado por una diputada

Propaganda electoral de la diputada estatal de Santa Catarina, estado al sur de Brasil, Ana Paula da Silva (Foto: Reproducción  de su cuenta oficial en Instagram)

Bastó un mono de color rojo vibrante con un holgado escote para que la diputada estatal brasileña Ana Paula da Silva, cuyo apodo político es Paulinha, se convirtiera de la noche a la mañana en una figura conocida nacional e internacionalmente.

Pocos buscaron saber sobre su vida pública y la trayectoria política que la llevó dos veces a ganar la alcaldía de la ciudad de Bombinhas, en el litoral del estado de Santa Catarina, ni los motivos por los que más de 51 mil votantes se decantaron por su nombre para representarlos en el congreso estatal.

Y muy a pesar de ser la quinta diputada más votada en un estado con una población que supera los 7 millones de habitantes, las críticas se desataron en las redes y encendieron la controversia acerca del escote que usó al asumir su banca en al Asamblea Legislativa.

En eso precisamente radica la polémica ¿Cuánto más importa la cáscara que la esencia? ¿Hasta cuándo la mujer será juzgada por su atuendo? ¿Hubiera sido igual si se tratase de un político hombre usando una ropa considerada “inadecuada”?

Fue duro para Paulinha llegar a casa y encontrarse con una avalancha de comentarios peyorativos publicados en sus redes. “Lloré mucho. Me quedé hasta las cuatro de la mañana tratando de leer y entender lo que un escote puede tener de malo. Me sentí frágil…”, contó la diputada al diario carioca Extra, al referirse a las críticas, insultos y hasta amenazas que sufrió después del acto oficial.

A los 43 años y madre de dos hijas, una de 20 y otra de 18, el guardarropa de Paulinha se compone de ropa informal, típica de alguien que vive en la playa. Ella asegura que jamás pensó que un escote iba a causar tanto revuelo.

El machismo revelado por el incidente llega al extremo de justificar la violación de quien usa una ropa más atrevida. Aquellos argumentos del tipo “después la violan y no sabe por qué” se hicieron presentes.

“¿Para qué es eso? Ese es un lugar de respeto, use ese escote en otro momento… qué poca vergüenza, qué absurdo…”, escribió una seguidora de Instagram.

“No te conocía hasta ver la foto circulando, si querías llamar la atención, lo has conseguido, pero no de una forma positiva. Eres linda, no necesitas ser vulgar…”, comenta otra.

La diputada brasileña Paulinha en el centro de la polémica por escote usado durante su primer acto legíslativo (Foto: captura de pantalla de la cuenta Instagram de la diputada)

“Puede vestirse como quiera, pero el protocolo existe, y este tipo de ropa no es adecuada para la ocasión. Es lo mismo que ir con jeans a una boda. Muestre su capacidad y sus ideas y no el escote”, comentó otra mujer.

Las críticas a Paulinha llovieron de todos los lados, aunque curiosamente muchos de los ataques provienen de mujeres.

“Una falta de respeto, hay lugar para todo, qué relajo”, escribió una mujer en Instagram, al tiempo que un hombre salió en defensa de la diputada: “y qué me dicen de los políticos que se esconden en sus trajes serios, aparentando una imagen de ética, decencia y patriotismo, cuando están putrefactos por dentro”.

Una mujer bonita y además inteligente es demasiado para muchos

Tras los ataques sufridos en sus redes sociales, la diputada Paulinha prepara acciones legales (Foto: captura de pantalla de la cuenta en Instagram de la diputada)

En medio a la polémica, a la que se sumaron consultores de moda y abogados que discuten la presunta violación al decoro del centro legislativo, surgió un movimiento nacional que defiende la imagen de la diputada y que cuenta con el apoyo de varias celebridades.

Pero Paulinha parece no amilanarse ante sus críticos. “Soy una diputada elegida, alcaldesa dos veces, con un 90% de aprobación, que al salir del cargo había convertido la enseñanza pública de la ciudad en la de mayor rendimiento del país. ¿Una mujer bonita, agradable y además inteligente? Eso aún es demasiado para muchos. Pero vamos a cambiar ese pensamiento”, asegura.

El equipo de asesores de la diputada está revisando los comentarios y documentando todo para una demanda judicial que la política pretende iniciar contra los que dice la hicieron sentirse “psicológicamente violada”

“Tengo el otro lado de mi personalidad empoderado, que me hace levantarme todos los días y decir: esa soy yo y lucho para romper paradigmas y patrones que no coinciden con lo que pienso y piensan muchas de las mujeres representadas por mí”, comentó la diputada.