El diabólico plan de tres guardias, miembros secretos del KKK, para asesinar a un preso afroamericano en la Florida

El diabólico plan consistía en que una vez que el recluso fuera liberado, se le inyectaría insulina sin que se percatara, hasta causarle la muerte. La víctima era un afroamericano; los conspiradores tres de sus ex guardias en la cárcel que a la vez eran miembros secretos del Ku Klux Klan (KKK).

Afortunadamente el crimen no se llevó a cabo gracias a la intervención del FBI, que tenía un informante cercano a los tres miembros el KKK.

Newcomb y Moran. Foto de la cárcel del condado de Alachua.

Este 16 de agosto, un jurado en el condado de Columbia, Florida, encontró a David Elliot Moran y Charles Thomas Newcomb culpables de conspiración para cometer asesinato en primer grado después de que fueron sorprendidos discutiendo sus planes con un informante del FBI.

El tercer guardia, Thomas Jordan Driver, se declaró culpable en marzo de un cargo de conspiración para cometer asesinato en primer grado y fue condenado a cuatro años de prisión. Los tres hombres eran miembros de una conocida filial de Klan llamada los Caballeros Tradicionales Americanos del Ku Klux Klan, dijeron los fiscales.

El caso data de 2015 pero el anuncio de la sentencia lo hizo el martes la fiscal general del estado, el mismo día que el presidente Donald Trump era víctima de duras críticas atribuir a “los dos bandos” la violencia desatada durante la marcha neonazi en Charlottesville, Virginia.

“Estos hombres del Klan conspiraron para asesinar a un preso afroamericano después de que él fue liberado de la prisión, pero la acción rápida y las tácticas inteligentes de investigación en nombre de los investigadores frustraron su complot y pueden haber salvado una vida”, dijo la Fiscal General de Florida, Pam Bondi, en un comunicado. “Seguiremos trabajando diariamente para asegurar que el KKK o cualquier otra organización llena de odio sea incapaz de infligir violencia a los ciudadanos de nuestro gran estado”.

En el momento de su arresto en 2015, Moran era un oficial de Recepción y Centro Médico del Departamento de Correcciones de la Florida en Lake Butler. Newcomb había trabajado allí anteriormente. Driver también trabajó en la instalación, que procesa a nuevos presos varones en el sistema penitenciario y proporciona atención médica a reclusos en todo el estado.

Los fiscales dijeron que la conspiración de los guardias de la Florida se incubó en una reunión del KKK en el área de Jacksonville a finales de 2014. Newcomb, Moran y Driver le dijeron a un informante del FBI que se había infiltrado en el grupo que Driver había entrado en un “altercado físico” con el preso, de acuerdo con una declaración jurada publicada a los periodistas en el momento de su detención.

Driver dijo entonces que el recluso lo había mordido durante la pelea, y estaba preocupado por contraer una enfermedad. Los tres hombres le dijeron al informante que querían ver al preso “seis pies bajo tierra” una vez que fue puesto en libertad, de acuerdo con el documento.

Después de que el hombre fue puesto en libertad, Newcomb y Moran divulgaron los detalles de la trama de asesinato en una conversación con el informante que fue grabada secretamente y donde se habla de secuestrarlo e inyectarle insulina con una vara de pescar para que su muerte pareciera accidental.

Newcomb, quien se identificaba como el “Cíclope exaltado” del capítulo de Klan, le dijo a Moran y al informante que podían matar a tiros al ex recluso si el plan fallaba, según la transcripción de la conversación grabada.

A principios de 2015, el informante del FBI les dijo a los hombres que podía contactar a un “profesional” para matar al ex recluso. “Suena bien”, le dijo Driver, según la declaración jurada. En ese momento, los agentes del FBI notificaron a la potencial víctima sobre el atentado contra su vida y lo pusieron bajo custodia de protección.

Entonces el FBI creó una falsa escena de homicidio que hizo parecer que el ex prisionero había sido salvajemente asesinado. Cuando el informante del FBI mostró a los hombres una foto de teléfono celular de la escena, estos sonrieron, dice la declaración jurada, y Driver estrechó la mano del informante “en gratitud”.

Los tres fueron arrestados después. No se ha establecido una fecha de sentencia para Newcomb y Moran, pero ambos enfrentan condenas de hasta 30 años de cárcel.