El ocaso de Victoria's Secret y la estocada final del desfile de Rihanna en Amazon Prime

Cuerpos amputados, Drag Queens, personas transgénero, y hombres y mujeres de toda talla y color protagonizaron 'Savage X Fenty Show', el desfile de lencería de Rihanna del que nadie ha parado de hablar desde que se transmitió por Amazon Prime.

Modelo presentando las creaciones de Rihanna durante el show Savage X Fenty en Nueva York. Crédito: Reuters

Lo vieron en más de 200 países, y tanto usuarios de las redes como analistas celebraron la inclusión, la diversidad y el fin de ciertos estereotipos. En este contexto, las comparaciones con la pasarela de Victoria’s Secret fueron inevitables y los debates por sus propuestas volvieron a surgir.


Los cuerpos que antes eran aspiracionales van desaparecido, la delgadez está dejando de promoverse, la definición de lo que es sexy ha expandido. Está claro que los paradigmas de belleza han cambiado y que las industrian están tratando de seguir sus pasos. Sin embargo, Victoria’s Secret, que todos estos años se sustentó en una fantasía y en un paradigma corporal que ya no resuena con la mayoría de las mujeres, sufre las consecuencias de no haberse adaptado a la nueva realidad.

“Victoria’s Secret se negó a mostrar cualquier atisbo de diversidad, continuó con su política de cosificación de los esculturales cuerpos de sus modelos, sometidas a estrictos entrenamientos y dietas, provoca que el show carezca de sentido en plena revolución feminista”, describió Clara Ferrero en el diario español El País.

La inflexibiidad y los viejos paradigmas corporales le cuestan caro a Victoria’s Secret

Esta falta de flexibilidad se tradujo no solo en una crisis de imagen, sino también en una catástrofe de ventas: en 2018 la compañía perdió un 50% de su valor, se cerraron 20 tiendas, las prendas alcanzaron precios mínimos históricos,

Para empeorar las cosas la emisión del tradicional desfile sufrió las consecuencias de ignorar las tendencias sociales: solamente 3,3 millones de espectadores siguieron el desfile cuando en años anteriores se solía llegar a 10. Este año, la compañía lo canceló.

El batacazo se produjo luego de que la firma se negara a incluir modelos transexuales a sus campañas. “¿Deberíamos incluir a modelos trans en el show? No, no lo creo, porque el show es una fantasía, un especial de entretenimiento de 42 minutos y es el único en su clase”, declaró Ed Razek, responsable de marketing. Además, reveló que en el 2000 hubo un intento de incorporar modelos de talla grande, pero nadie estuvo ni aún está interesado.

Desfile de Victoria's Secret en 2012 en Nueva York (TIMOTHY A. CLARY/AFP/Getty Images)

Las críticas por su rechazo la diversidad y por sexualizar la imagen femenina ha sido solo la punta del iceberg para la tormenta que enfrenta Victoria’s Secret.

Los críticos apuntan a que sus diseños ya no se corresponden con las demandas actuales. “La comodidad es una de las cualidades intrínsecas a la moda del siglo XXI –solo hay que ver el aplastante triunfo de la zapatilla sobre el tacón– y también afecta a la ropa interior. Mientras muchas mujeres pasan incluso de llevar sujetador liberando sus pezones (#FreeTheNipple), otras tantas declaran la guerra a los sostenes con aro y relleno y prefieren las bragas de algodón al tanga de encaje”, apunta Ferrero.

En este sentido, CNN destaca el profundo cambio que estamos viviendo desde la oferta de una gama más amplia de tamaños de copa y tonos de piel, hasta la celebración de diversidad en campañas y pasarelas: “Las marcas de prendas íntimas venden más que sostenes. También venden inclusión”.

Controversias y burlas

Otras de las polémicas que rozaron a la compañía, son las acusaciones por apropiación cultural. En 2012, Karlie Kloss desfiló luciendo una corona de plumas, que es un símbolo de respeto, valentía y fortaleza para las tribus nativas americanas. A pesar del pedido de disculpas por parte de la modelo y Victoria’s Secret, en 2017 el accesorio volvió a estar presente en una de las pasarelas.

El empoderamiento femenino y la aceptación de los cuerpos van de la mano con el rechazo al retoque fotográfico, sobre todo, cuando es excesivo. Uno de los casos más controversiales fue la imagen de una modelo con tanto Photoshop que le quedó solo una mejilla en el trasero.

Por otro lado, hubo muchas quejas sobre los largos y delgados (y deformes) los brazos de Lais Ribeiro en este anuncio.

Otro punto cuestionable la promoción y difusión de imágenes y ropa interior aún hoy siguen estando apuntadas a deleitar hombres. De hecho, El País recuerda que “la marca que nació en 1977 con la idea de crear tiendas de lencería en las que los hombres no se avergonzaran de entrar”.

Esta visión no parece ser ajena a los ojos de las nuevas generaciones. El usuario @seyitaylor escribió en Twitter: “El show de Victoria’s Secret pareciera ser sobre hombres mirando a mujeres hermosas. Savage x Fenty pareciera ser sobre mujeres sintiéndose hermosas”.

Por otro lado, una encuesta de la consultora Piper Jaffray el año pasado mostró que los jóvenes incluyeron a Victoria’s Secret entre las diez marcas en las que NO volverían a consumir.

Mientras propuestas como Savage X FentyThirdloveCurvy CoutureOrigami Customs, con sede en Montreal, Lonely Lingerie, de Nueva Zelanda, Nubian Skin, en Londres, y otras marcas que se suman al movimiento "body positive" crecen sin parar con prendas para todos y todas.

De hecho, cuando Heidi Zak cofundó Third Love en 2011, ella simplemente quería proporcionar sostenes que le quedaran mejor que los de Victoria’s Secret. Hoy es una empresa valorada en 750 millones de dólares. Origami Customs, con sede en Canadá, se dedica a clientes transgénero -el sector que Victoria’s Secret despreció abiertamente, y ha triplicado ventas en los últimos cuatro años.

Este movimiento en el mundo de la moda busca promover la aceptación y la belleza de los seres humanos de todas las tallas, tendencias sexuales y colores y alientan a que cada persona, en particular las mujeres, se sienta cómodas con su cuerpo y su imagen. La talla 0 como paradigma ya entró en la historia.

Victoria’s Secret se hunde en su propio mar de plumas. ¿Podrá la compañía dar vuelta su imagen o ya es demasiado tarde?