El beneficio de que los niños tengan más recreo en la escuela

Cuando le preguntaba a mi hijo durante su primer año de escuela primaria qué era lo que más le gustaba de la escuela, con frecuencia me respondía sin dudarlo: el recreo. Es una respuesta que muchos padres de niños pequeños han escuchado, pero no deja de ser una apreciación curiosa y reveladora.

¿Por qué lo más relevante durante las muchas horas que un pequeño pasa en la escuela es, a su juicio, justamente el recreo? La respuesta a esta pregunta, en realidad, tiene gran significado y no tiene que ver con un desdén o minimización de los momentos “académicos”, es decir de las horas en las que los niños reciben clase.

El recreo escolar ofrece importantes beneficios intelectuales, emotivos y sociales a los niños. (LiveScience.com) 

Por el contrario, como comentó el programa Today de NBC, el recreo tiene importantes funciones en el desarrollo de los niños, al grado de que algunas escuelas en Estados Unidos han comenzado a experimentar otorgando varios momentos y de mayor duración para el recreo de sus alumnos. Una de ellas es la escuela primaria Eagle Mountain, en el área de Fort Worth, Texas. Allí sus alumnos de kindergarden y primer año disfrutan cada día de cuatro periodos de receso, de 15 minutos cada uno: un total de una hora al día. Por lo general, esa actividad en las escuelas consiste en un solo periodo de unos 20 minutos.

Pero en la escuela Eagle Mountain, como en otras cinco en Texas y una en Oklahoma, se está probando un nuevo esquema, llamado Proyecto Liink, desarrollado por investigadores de la Texas Christian University, que postula que más tiempo para el recreo ofrece múltiples beneficios a los niños. 

Entre los resultados reportados en el marco de Liink figuran que los niños con más recreo han mostrado crecimiento en sus habilidades sociales e interacciones con otros niños, son más disciplinados y concentrados en el salón de clase en comparación a lo que mostraban antes de tener más tiempo de recreo, se ha incrementado su desempeño en lectura y matemáticas en comparación con el año anterior y se han reducido los problemas de conducta durante el recreo.

Y como señalan testimonios recogidos por Today en la escuela primaria Eagle Mountain, profesores, alumnos y padres aprecian efectos benéficos del experimento Liink. La mamá de una niña de 6 años, por ejemplo, dice que su hija es ahora más independiente, escribe con más detalle y creatividad y tiene más amigos. Una profesora también indicó que sus alumnos son ahora más atentos, siguen mejor sus indicaciones y se han registrado menos problemas disciplinarios.

Una niña disfruta en el aire su recreo escolar. (AP)

El proyecto Liink, dirigido por la doctora Debbie Rhea, se inspira en el modelo de educación de Finlandia, que con menos horas de instrucción en clase y más de recreo que lo que se da en Estados Unidos tiene a sus estudiantes de kindergarden y de primero y segundo años en niveles de excelencia académica mucho mayores que los de los alumnos estadounidenses: los estudiantes finlandeses de esos grados son #5 a nivel mundial en lectura, #12 en matemáticas y #6 en ciencias, de acuerdo al propio proyecto Liink. Los alumnos estadounidenses están en los lugares 21, 31 y 24, respectivamente.

En todo caso, se trata de un experimento auspicioso, pero que está lejos de convertirse en la norma en las escuelas estadounidenses. Lo cierto es que, en efecto, no solo los investigadores de Liink sino diversas autoridades escolares y médicas consideran al recreo escolar como una actividad clave en el desarrollo infantil. 

Por ejemplo, un estudio de la Academia Americana de Pediatría indica que los niños desarrollan construcciones intelectuales y entendimiento cognitivo a través de experiencias interactivas y manipulativas, justo las que se logran durante el juego y el intercambio. Además, esas actividades ofrecen beneficios emocionales y sociales, que son tan importantes como el progreso académico.

Así que responder que el mejor momento del día escolar es el recreo resulta una respuesta sabia y prometedora.