El asesinato que puso en evidencia lo peor de México

FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM

El secuestro y homicidio del estudiante Norberto Ronquillo Hernández, de la Universidad del Pedregal, en el sur de la Ciudad de México, puso en evidencia la inseguridad en la que viven millones de habitantes, no solo de la capital, sino de todo el país. Este secuestro despertó la indignación de muchos ciudadanos que reprocharon a las autoridades su mediocre respuesta para atender la denuncia e iniciar las investigaciones.

La comunidad estudiantil de la Universidad del Pedregal pasó del festejo que implicaba alcanzar la meta de terminar sus estudios profesionales al luto por el secuestro, desaparición y muerte de su compañero Norberto Ronquillo.

Las redes sociales una vez más focalizaron a la responsable del funcionamiento de la capital y exigieron que cumpla el compromiso de dar seguridad a los ciudadanos. El pasado lunes en la tarde en Twitter se viralizó el tag que exigía la renuncia de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, la tendencia se convirtió en número uno a nivel nacional en la red social.

Diversos tuits que participaron en el tag “#RenunciaClaudiaSheinbaum” señalaron que la CDMX carece de una estrategia de seguridad. Utilizaron el canal para compartir noticias y columnas sobre inseguridad, drogas, asesinatos, robos violentos, desapariciones, violaciones, en la Ciudad de México y en particular el caso de Norberto Ronquillo. Criticaron políticas y propuestas de la jefa de gobierno a favor de la ideología de género como el “uniforme neutro” y sus apariciones populistas en fotos en redes. (Tiempo.com, 10 de junio de 2019)

Al referirse a estas críticas en redes sociales, Claudia Sheinbaum dijo que no iba a “entrar en ese debate, e insistió en que nuestro compromiso es con la ciudadanía y la ciudad, y no nos vamos a rendir. No nos va a vencer la delincuencia.” (La Jornada, 12 de junio de 2019)

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Al presidir una concentración popular en la alcaldía Gustavo A. Madero, el presidente López Obrador, acompañado por Claudia Sheinbaum, ante miles de asistentes, le expresó su apoyo, “al señalar que no está sola y declarar que se siente muy tranquilo en la Ciudad de México, porque tenemos una extraordinaria jefa de Gobierno”. Acto seguido comenzó a corear: No está sola. No está sola.” (La Jornada, 12 de junio de 2019)

El problema de la inseguridad es uno de los que más afecta directamente a la ciudadanía, esta relacionado con la corrupción y la impunidad. En lo que va del presente gobierno en la Ciudad de México se han denunciado en promedio tres secuestros al día. Entre enero y mayo se iniciaron 440 carpetas de investigación por el delito de privación de la libertad, según estadísticas del Portal de Datos Abiertos de la Ciudad de México. En el mismo periodo el año anterior, se denunciaron 216 secuestros, representa un incremento del doble. (Excelsior, 12 de junio de 2019)

El de la inseguridad es un problema nacional, el caso de Norberto Ronquillo vino a recordarnos que el gobierno federal no cuenta con una política específica de seguridad en este momento y no podemos considerar como tal el perdón y olvido propuesto por el presidente López Obrador, ni sabemos cuándo inicia su función y los resultados que aportará a la sociedad la Guardia Nacional.

Lo que sabemos es que cada día en el país muchos son asaltados, extorsionados, violados, secuestrados y no regresan a su hogar. Conocemos el miedo y tenemos desconfianza en quienes deberían garantizar nuestra tranquilidad.

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México se encuentra afectado por la inseguridad, las tumbas clandestinas localizadas por las familias para escuchar el grito de auxilio de sus seres queridos desaparecidos son la prueba de que el Estado falló en su compromiso de garantizar la seguridad de los ciudadanos, son la evidencia de que los políticos fracasaron.

Hace más de dos décadas que el país se enfrenta a la inseguridad pública como documentan las estadísticas sobre delitos y la información divulgada por los medios. Ante el actual repunte de los hechos delictivos en el país, el discurso del gobierno de la Cuarta Transformación responsabiliza a los anteriores gobernantes, de ellos dice que fueron corruptos y no llevaron a cabo tareas de prevención, lo que ocasiona la inseguridad actual.

Si hay inseguridad es que fracasó el Estado, que falló en su función primaria de garantizar la paz, la vida y los bienes del ciudadano. Eso fue antes, pero la historia tiende a repetirse.