El apoyo republicano a Trump sigue aunque una mayoría en EEUU avale el impeachment

Mientras crecen las revelaciones y se conocen más detalles en torno a la petición que Donald Trump hizo al presidente de Ucrania para que se iniciara una investigación en ese país en torno al exvicepresidente y aspirante presidencial demócrata Joe Biden, ha crecido también el apoyo popular a la posibilidad de que se entable un proceso de destitución presidencial (impeachment).

La Cámara de Representantes de mayoría demócrata ya realiza audiencias e investigaciones con miras a acusar formalmente al presidente, y Trump mismo ha dado nueva munición a ese proceso al reiterar públicamente que Ucrania, y también China, según dijo recientemente, deberían investigar a Biden, a quien ha señalado, junto a su hijo Hunter Biden, de ser corruptos pero sin aportar prueba alguna.

Donald Trump cuenta con muy amplio respaldo del Partido Republicano. La mayoría republicana en el Senado lo protege hasta el momento de ser destituido en un impeachmemnt. (AP Photo/Evan Vucci)

El clamor ante el hecho de que el presidente use el poder de su investidura para que poderes extranjeros intervengan en el proceso electoral de Estados Unidos, mediante una investigación contra uno de los principales oponentes de Trump, ha sido intenso a escala nacional.

Los demócratas finalmente superaron sus reticencias internas y se han volcado mayormente a favor de iniciar un proceso de impeachment. Y, según encuestas recientes, la mayoría de los estadounidenses (50.1%) ya está a favor de que se someta a Trump a un proceso de destitución (el 42.2% se opone), de acuerdo al promedio compilado por FiveThirtyEight.

Con todo, entre los republicanos no se han registrado de modo sustantivo ni críticas a la conducta de Trump en relación a Ucrania y Biden ni apoyo al proceso de destitución que impulsa la mayoría demócrata en la Cámara. Y dado que si el presidente es formalmente acusado tocará al Senado determinar si se le declara culpable y se le destituye, la mayoría republicana en la Cámara alta es el muro contra el que se topará el impeachment.

Solo unos pocos republicanos han criticado públicamente al presidente. Los senadores Mitt Romney y Ben Sasse y el representante Will Hurd deploraron el llamado de Trump a que gobiernos extranjeros (Ucrania y China) investiguen a uno de sus opositores políticos. De acuerdo a CNN, algunos otros republicanos, como los senadores John Thune o Ted Cruz, han expresado algo de malestar en relación a la llamada de Trump al presidente de Ucrania, pero la cuenta es bastante reducida.

Y los reproches u objeciones de esos legisladores no llegan al grado de decir que votarían a favor en un proceso de destitución, y en general los representantes y senadores republicanos creen mayormente que el asunto no amerita un impeachment y señalan que todo el asunto es una pugna partidaria dolosa de parte de los demócratas.

Con todo, algunas cifras sugieren que hay grietas, aún no muy hondas pero ensanchándose, en el apoyo republicano a Trump. No es que vayan a resquebrajar todo el edificio presidencial, pero es una tendencia a considerar: de acuerdo al promedio de FiveThirtyEight, el 15% de los republicanos apoya hoy el impeachment de Trump, cifra que es el doble de la que apoyaba un proceso de destitución tras la comparecencia de Robert Mueller, fiscal especial sobre la injerencia rusa, ante el Congreso hace unos meses.

La cifra de republicanos a favor del impeachment es incluso mayor en una encuesta de The Washington Post: 28% apoyan que se investigue al presidente y 18% que sea destituido.

Sea como sea, según el conteo de The New York Times, 183 representantes republicanos han dicho que no apoyan el impeachment y 14 no han dado respuesta. Ninguno ha dicho que lo apoya. Y nadie lo apoya, al parecer, en el Senado.

Así, por el momento Trump no tendría de qué preocuparse en relación a una posible destitución, pues la mayoría republicana en el Senado lo protegerá al respecto. Eso incluso pese a que el súbito giro en la política estadounidense ante Siria, que ha abandonado a los kurdos que fueron aliados clave en la lucha contra el Estado Islámico, y abierto la puerta a una intervención militar de Turquía en la región, le ha provocado a Trump recibir fuertes recriminaciones de aliados tan relevantes como el líder senatorial republicano Mitch McConnell o el senador Lindsey Graham.

El senador republicano Lindsey Graham ha defendido a Donald Trump en el asunto de Ucrania y el proceso de impeachment, aunque lo criticó por su decisión de retirar las tropas estadounidenses de Siria y abandonar a sus aliados kurdos. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais)

Salvo que revelaciones aún más graves tuviesen lugar, aún luce improbable que los republicanos vayan a apoyar la destitución de Trump. Pero dado que, al margen del impeachment, está también en juego la elección presidencial en 2020, la gran interrogante es qué tanto afectará el presente proceso de investigaciones contra Trump y su posible acusación formal en sus aspiraciones de reelección y en qué medida las revelaciones, determinaciones y saldos del impeachment afectarán la decisión de los votantes a favor o en contra de Trump.

Por lo pronto, y aunque aún es temprano y las preferencias varían, en las encuestas nacionales recientes recopiladas por RealClearPolitics Trump sigue detrás de Biden, Bernie Sanders y Elizabeth Warren (los tres principales precandidatos demócratas). Y hay versiones, citadas por Axios, que afirman que a Trump le preocupa la “mancha” que el impeachment dejaría en su legado, incluso si al final todo ello movilizara a su base y lograse ganar la reelección

En contrapartida, Biden ya está ligeramente detrás de Elizabeth Warren en el promedio de encuestas nacionales y en las de Iowa compiladas por ese portal. Warren ha venido al alza desde hace tiempo, y es posible que la declinación de Biden, que en realidad no es nueva, pudiese haber sido influida recientemente por haber sido el blanco de los ataques de Trump en relación a Ucrania.

Así, al menos en los números provisionales, ni a Trump ni a Biden les ha ido bien con el asunto ucraniano. Al país tampoco.