El 2018 ya tiene un color oficial

El 2018 no ha comenzado pero ya tiene un color: morado, de acuerdo con el Instituto Pantone del Color.

Fue escogido para evocar un sabor de contracultura, originalidad, ingenio y pensamiento visionario, dijo la vicepresidenta de Pantone, Laurie Pressman, a The Associated Press antes del anuncio.

“Estamos viviendo en tiempos complejos”, comentó. “Estamos viendo el miedo a seguir adelante y cómo las personas están reaccionando a ese miedo”.

(Pantone Color Institute via AP)

Aunque no se regodeó en lo que representarían esos “tiempos complejos”, podemos deducirlo si tomamos en cuenta que el morado -también conocido como ultravioleta- está compuesto por la combinación de los colores rojo y azul. El rojo es el color del partido Republicano y el azul, del Demócrata -políticamente, los tonos diametralmente opuestos del espectro político estadounidense.

Las “autoridades de color” en Pantone enviaron a unas 10 personas durante semanas a distintas partes del planeta en busca de señales llamativas de color en alimentos, automóviles, cosméticos, ropa y artículos para el hogar. De sus observaciones parte la decisión de declarar al morado el color del 2018.

“Comunica originalidad, ingenio y pensamiento visionario”, explicó a The New York Times Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Instituto de Color Pantone. Se encuentra en el cosmos y era el color favorito del arquitecto Frank Lloyd Wright, quien, según Eiseman, solía llevar una capa de color púrpura cuando estaba tratando de ser creativo. Lo mismo sucedía con el compositor alemán Wagner, a quien le gustaba rodearse de púrpura cuando estaba componiendo, y por supuesto, era típico del cantante Prince, fallecido en 2016.

Y no hay que olvidar la preferencia del artista plástico Andy Warhol por ese tono, inmortalizado además con el nombre del grupo de rock inglés Deep Purple.

“Es realmente un reflejo de lo que se necesita en nuestro mundo de hoy”, dijo Pressman. “Queríamos elegir algo que generara esperanza y un mensaje edificante”.

Para 2016 Pantone nombró dos colores: cuarzo rosa y serenidad, un rosa y un azul, en reconocimiento de nuestro mundo cada vez más fluido de género. En el 2017 se optó por un tono verde para sugerir nuevos comienzos (coincidiendo con el primer año de la presidencia de Trump).

Pero a juzgar por el drástico cambio en la tonalidad, la perspectiva es mucho más sombría para el año entrante.