Elísabet Benavent, exponente de la novela romántica: Leer no tiene géneros

Bogotá, 30 abr (EFE).- La escritora española Elísabet Benavent, cuyo libro inspiró la serie de Netflix "Valeria", lamenta los "prejuicios" que existen en la literatura hacia la comedia romántica, género a menudo considerado de segunda cuando "la lectura es una cosa universal" y no debería "tener géneros".

Benavent (Gandía, 1984) explica en una entrevista con Efe en Colombia, donde participa en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO), que "si un hombre publica una novela con temática romántica, no se le considera novela romántica".

"No vayas a buscar un libro escrito por un hombre de amor a la sección de romántica, va a estar en la sección general", continúa la autora que, tras publicar sus primeras novelas en internet ha publicado 22 libros en una década y se ha convertido en un fenómeno de masas

Hasta Bogotá la trae la historia de Cata y Mikel en "El arte de engañar al karma", su última novela, una aspirante a actriz frustrada y un consagrado artista que protagonizan una historia de amor-odio que los lleva a "convertirse en el único apoyo del otro".

Unos cuadros encontrados en el desván de su tía abuela fallecida llevan a Cata, tras una serie de coincidencias, a hacerse pasar por artista para acabar consagrándose como la nueva artista emergente en España, con grandes éxitos a ojos de todos menos de Mikel, que desde el principio descubre la treta.

GÉNERO Y NOVELA ROMÁNTICA

"Estamos bastante acostumbradas todas las autores de romántica a que nos miren por encima del hombro", pero al final "el público es soberano y es quien elige, nadie es quien para decir lo que está bien o mal leer", afirma la autora, que considera estos "prejuicios" hacia la novela romántica "un grillete en el tobillo".

A ella le importa más la opinión de sus lectoras que "la de compañeros de profesión" que creen que no está "a la altura de las circunstancias", zanja, insistiendo en que ella se siente "muy cómoda" en el género de la comedia romántica.

"Se parece mucho a cómo me enfrento yo a mi propia vida (...) y me divierto mucho", asegura Benavent, quien se confiesa "una gran lectora de novela negra pero una pésima lectora de novela romántica" por el miedo a "contagiarse del tono de otra autora o influenciada por lo que hacen los demás".

Eso la lleva a, por el momento, seguir el camino del género que la ha encumbrado, en sus palabras, aunque no descarta empezar a explorar otros géneros, "salir un poco de las restricciones de la comedia romántica".

En sus novelas, las mujeres son las protagonistas indiscutibles y cargan con el peso de sus historia de la forma "más verosímil y realista posible", pues Benavent busca que "se parezcan en algo a todas esas mujeres" que tiene alrededor y que la inspiran.

Y a pesar de que su entorno y sus propias vivencias la inspiran, se apresura a aclarar que su vida no es "tan apasionante" como la de sus personajes. "En el género romántico la gente se empeña en pensar que es vivencia personal, pero el trabajo del escritor es ser empático y poder imaginarse en cualquier situación", agrega.

SUEÑOS Y MEDIOS

Con más de una veintena de obras publicadas Benavent siente "cada vez más vértigo" porque cada vez que va cumpliendo sueños "la mochila va pesando un poco más", por eso es "muy consciente de que estamos en un mundo muy volátil en el que lo que funciona hoy, mañana no funciona".

Y a pesar de los éxitos, vive "con los pies en el suelo", consciente de que escribir es su trabajo, pero "no quién soy".

Con el éxito a las espaldas y mirando al futuro, la autora todavía asegura que le quedan "muchos" sueños por cumplir: "que los libros lleguen a muchos más países (...), a todos los países de Latinoamérica", por ejemplo, o "aprender a escribir guión".

Este propósito nace después del éxito que ha tenido la adaptación de su primera novela, "En los zapatos de Valeria", con ya dos temporadas en Netflix y una tercera en camino. Además, la bilogía "Fuimos canciones" y "Seremos recuerdos" ya es una película y está en marcha la adaptación de "Un cuento perfecto".

Benavent sigue disfrutando las mieles del éxito pero con el "miedo más grande al que se enfrenta un autor: "que algún día dejen de llegar ideas o empezar a repetirte, (..) empezar a hacer lo mismo con distintos nombres".

"Tengo mucho miedo a levantarme un día sin tener nada que contar", admite, pero mientras ese día no llegue, sus lectores pueden seguir esperando grandes historias de amor.

Laia Mataix Gómez

(c) Agencia EFE

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