Efecto Taylor Swift: las estrellas movilizan el voto joven para intentar frenar a Trump

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- Como suele ocurrir ante cada elección en Estados Unidos, las celebridades comenzaron a volcar su fama detrás de una bandera política. Este año, las estrellas han vuelto a la carga con un objetivo: movilizar a los jóvenes, y quebrar la apatía de principal electorado del país, que vota en una proporción más baja a la de las generaciones más viejas.

Taylor Swift recurrió a Instagram. Rihanna , a Twitter. Ambas le pidieron a sus seguidores que se inscriban para votar en las próximas elecciones legislativas, en las cuales se decidirá el control del Congreso, y el futuro de la presidencia de Donald Trump . John Legend, Chance the Rapper, o los actores Mark Hamill y Danny DeVito también se plegaron a las campañas de activistas que comienzan a propagarse por las redes sociales para empujar a la gente, sobre todo, a los jóvenes, a las urnas. A ellos se suman los esfuerzos "en el terreno", como el tour que organizaron en el verano los estudiantes que sobrevivieron a la masacre de la secundaria Stoneman Douglas para registrar votantes.

La nueva ofensiva para mover al voto joven tiene un claro objetivo: socavar el poder de Trump, cuya presidencia llega a las elecciones legislativas en su mejor momento.

"No puedo votar por alguien que no esté dispuesto a luchar por la dignidad de TODOS los norteamericanos, sin importar el color de su piel, el género o a quién aman", escribió Swift, en un largo mensaje en su cuenta de Instagram que sumó ya más de dos millones de "likes".

Antenoche, al recibir el premio a la artista del año de los American Music Awards, Swift insistió con el mismo pedido en su discurso. Unos 65.000 jóvenes se anotaron para votar en las 24 horas siguientes a su mensaje en las redes, según Vote.org. Los medios lo llamaron el efecto Taylor Swift. Rihanna siguió el ejemplo.

"BUEN DÍA ESTADOS UNIDOS. No me importa qué responsabilidades tienen hoy. ¡No hay mayor responsabilidad que tener el control de tu futuro y comienza AHORA! REGÍSTRENSE PARA VOTAR HOY", escribió Rihanna en su cuenta de Twitter.

En Estados Unidos, votar es opcional. Para hacerlo, la gente debe inscribirse con bastante anticipación (la inscripción cerró ya en varios estados). Cada elección, republicanos, demócratas, organizaciones civiles y activistas mueven gente y millones de dólares en campañas para inscribir a votantes, a sabiendas de que la elección queda en manos del partido que mejor movió a su coalición.

Las posibilidades de los demócratas para recuperar el control del Congreso descansan, en gran medida, en los jóvenes. La mayoría de los millennials que se anotan para votar lo hacen como demócratas. Pero los jóvenes, al igual que los latinos, votan poco. Un informe del Centro de Estudios Pew reveló que los jóvenes -la Generación X, los Millennials y sus sucesores- son mayoría en el electorado: suman 135 millones de votos potenciales, contra 93 millones de baby bomers y generaciones más viejas, es decir, mayores de 54 años.

Pero los ancianos votan más que los jóvenes: en cada elección legislativa de los últimas cuatro décadas, más ancianos han concurrido a votar que jóvenes. En 2014, fueron 57 millones contra 36 millones, una diferencia de casi 21 millones de votos, la menor desde las legislativas del 78.

"No solo es menos probable que los adultos jóvenes participen en las elecciones legislativas, sino que los Millennials y Gen-X tienen un historial de asistencia baja en las legislativas en comparación con las generaciones anteriores cuando tenían la misma edad", indicó el informe de Pew.

Una de las campañas para movilizar a los jóvenes utilizó esta brecha de participación. Acronym, una organización dedicada a impulsar candidatos demócratas, difundió en las redes sociales un video con la etiqueta #KnockTheVote donde se ve a hombres y mujeres ancianos que se burlan de la apatía de los jóvenes, y se precian de ser ricos, recibir recortes impositivos y minimizan los riesgos del cambio climático porque no les queda mucho tiempo de vida.

"Estaremos ahí, pero apuesto a que ustedes no", dice uno de los personajes del video. "Porque somos una generación de hacedores, no quejones, y estamos muy bien", cierra.