Efecto cepo: preocupación en una cámara frigorífica por los riesgos para carne varada

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Puerto de Buenos Aires
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En una cámara de frigoríficos de Santa Fe hay preocupación por el futuro de carne que quedó varada en los últimos diez días en puertos locales porque, al contener algunos cortes enfriados ahora frenados para su exportación, el Gobierno no les dio vía libre para su salida a la exportación. Está latente el riesgo de que, si no se actúa rápido, haya mercadería que, si bien está con frío, enfrente problemas con su vida útil.

El 22 de junio pasado, el Gobierno formalizó en el Boletín Oficial el decreto presidencial 408, que redujo al 50% las ventas al exterior de carne vacuna hasta el 31 de agosto próximo, dejando al margen de la restricción las cuotas que tiene el país, como la otorgada por Estados Unidos de 20.000 toneladas. También quedaron sin trabas la cuota Hilton de alto valor comercial a Europa con carne de hacienda a pasto y otra de carne de ganado con terminación a corral. Además del cupo al 50%, se prohibió la venta hasta fin de año de siete cortes: asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, cuadrada, paleta y vacío.

En medio de ese decreto, lo que sucedió es que arribaron a los puertos contenedores con carne que en realidad tenía su aprobación de embarque antes del 19 de mayo último, fecha que precedió a otro anterior cepo de 30 días. Era carne que no tenía ninguna limitación de cortes. Ocurrió así que, con el decreto 408 en vigencia, unas 5000 toneladas, según cálculos que circularon desde entidades de la producción y frigoríficos, ya estaban en los puertos pero en parte con cortes que no se podían exportar con la nueva normativa.

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Estas 5000 toneladas formarían un lote todavía más amplio, de entre 10.000 y 15.000 toneladas en las cámaras de las plantas frigoríficas que ahora tienen restricciones para algunos cortes. La cuestión de fondo es que, si bien hay cortes congelados que podrían “aguantar” hasta un año mientras se destraba esa situación, están los enfriados cuya “vida útil” ronda los 120 días. Para estos se reduce cualquier maniobra con la exportación porque, así como requieren de 20 a 30 días para el traslado en barcos, su cuenta regresiva ya empezó a correr desde que salieron de las cámaras y quizá entre el punto de inicio y la espera en puerto ya pasaron más de 10 días.

“Se está evaluando qué va a pasar con estos cortes enfriados; hay que tomar una decisión cuanto antes”, señaló a LA NACION Sebastián Bendayán, gerente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa).

Más allá del peso para el mercado interno, los frigoríficos de esa provincia juegan un rol clave en el comercio exterior. En el universo de frigoríficos hay 10 en esa provincia exclusivamente volcados a la exportación. De esa provincia sele en torno del 40% de los embarques que realiza la Argentina. Las empresas están en contacto con autoridades por la carne varada.

El cepo a la exportación impacta en la industria frigorífica
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El cepo a la exportación impacta en la industria frigorífica (Archivo/)

Bendayán insistió sobre la preocupación por el futuro de los cortes enfriados varados porque “hay que ver si se pueden reubicar o no” y hay otras variables a considerar, como “el riesgo de echar a perder”, según el tiempo que transcurra, entre otros puntos.

“¿Qué hacemos? Si la traemos de vuelta, ¿quién nos da el certificado sanitario de que esa mercadería puede ir para consumo?”, reflexionó el ejecutivo. Este planteo es a propósito de que el destino original de esa mercadería era su exportación y ahora habría ponerle como nuevo rumbo el mercado local.

Incertidumbre y gestiones

Cuando fue el primer cepo a la carne, el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, se pronunció en contra de la restricción. Cafrisa está esperando la confirmación de un nuevo encuentro para la semana entrante con el mandatario.

Se agrega a la preocupación que hay frigoríficos que tienen que entregar mercadería de un cupo de junio pasado, fijado para ese caso en un 25% del total, y las empresas, indicó el ejecutivo, no tienen definiciones. “No saben si entregar o no la mercadería”, precisó.

Lo anterior tiene relación con la resolución 5 de las carteras de Agricultura y Desarrollo Productivo que, además de haber fijado un 25% para el mes pasado, estableció que “el cupo correspondiente al mes de junio de 2021 podrá ser solicitado hasta el día 12 de julio de 2021, inclusive”. Dicho de otro modo, queda muy poco tiempo para las empresas que todavía esperan respuestas para ese caso.

En Cafrisa ponen entre los ejemplos a un socio que vende exclusivamente a China con problemas con la asignación de los nuevos cupos. Es una empresa que posee la mitad de las declaraciones juradas para exportar rechazadas por junio. “No le dieron motivo”, apuntó. Además de esa situación, enfrenta otra. “La otra mitad está como pendiente”, indicó.

Para las empresas, las complicaciones se suman a los costos. Para quienes tienen mercadería varada en puertos argentinos se les acrecientan los costos del traslado del regreso a planta y su manipuleo con el personal. También deben convencer al cliente externo de aceptar una renegociación de contrato. Renegociación donde se debe aceptar el ajuste de precio a modo de castigo impuesto por el comprador.

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