EEUU y Corea del Norte tienen pocos canales con los que resolver la crisis

Por Jonathan Landay
En la foto, el presidente de EEUU, Donald Trump, habla sobre Corea del Norte en una reunión en Bedminster en Nueva Jersey el 8 de agosto de 2017. REUTERS/Jonathan Ernst

Por Jonathan Landay

WASHINGTON (Reuters) - Washington y Moscú han establecido durante décadas mecanismos para evitar crisis que terminen fuera de control, desde líneas directas hasta satélites y vuelos que permiten a los adversarios nucleares seguir el desarrollo militar del otro.

No existe esta red de seguridad entre Washington y Pyongyang, lo que preocupa a los expertos que dicen que un accidente o una mala interpretación por parte de uno de ellos en relación a las acciones de otro podría degenerar en un conflicto a escala real incluso aunque ninguna de las partes quiera una guerra.

Las tensiones han aumentado notablemente en los últimos días después de que Corea del Norte advirtiera a Washington de una "severa lección" tras un plan de acción estadounidense y la advertencia del presidente Donald Trump de que cualquier amenaza desde Pyongyang se contestaría con "fuego y furia".

Las inesperadas declaraciones de Trump llevaron a Corea del Norte a responder diciendo que consideraba planes para un ataque con misiles al territorio estadounidense de Guam, en el Pacífico.

Los expertos dijeron que hay canales limitados por los que las dos partes puedan tratar de intercambiar propuestas para relajar la tensión por los programas de misiles y armamento nuclear de Corea del Norte.

"Tenemos algunos canales de comunicación específicos y analógicos de comunicación con Corea del Norte, pero no tenemos nada que se haya testado y pueda soportar el estrés de las crisis", dijo Jon Wolfsthal, asesor de no proliferación del expresidente Barack Obama.

Las dos partes carecen de relaciones diplomáticas, de modo que no tienen embajadas en sus respectivos países. Mantienen contacto en las misiones ante la ONU, sus embajadas en Beijing y sus reuniones entre responsables militares en Panmunjom, la ubicación de la frontera militarizada que divide la península coreana donde se firmó la tregua de la Guerra de Corea entre 1950-1953.

Washington también pasa mensajes a través de la aliada y vecina de Pyongyang China, o Suecia, que suele ejercer de enlace con EEUU en Pyongyang.

Llegó a haber un "teléfono rojo" entre Seúl y Pyongyang, pero el líder norcoreano Kim Jong Un cortó la línea directa en 2013 y rechazó restablecerlo, dijo Gary Samore, exasesor de la Casa Blanca que ahora trabaja para el Belfer Center for Science and International Affairs de la Universidad de Harvard.

"No se puede manejar esta crisis mediante tuits y comunicados públicos", dijo Joseph Cirincione, presidente de Ploughshares Fund, un grupo para el control de armas, en referencia al uso de Twitter por parte de Trump para anunciar decisiones políticas.

ACUERDOS BÁSICOS

Incluso India y Pakistán, ambos con armamento nuclear, tienen una serie de acuerdos básicos diseñados para reducir el riesgo de una guerra por accidente y un compromiso de no atacar instalaciones nucleares.

En febrero, estos dos países que siguen expandiendo sus programas nucleares y de misiles, renovaron un pacto para informarse mutuamente de accidentes que involucren armas nucleares por otros cinco años, de modo que no pueda haber lugar para malas interpretaciones.

Ambos intercambian cada enero una lista con sus sitios nucleares como parte de un acuerdo de 1998 para no atacar estas instalaciones por el riesgo de radiación en lugares poblados.

Pero los expertos dicen que India y Pakistán necesitan tomar más medidas de confianza mutua porque la tensión entre ellas sigue siendo muy grande.

Llevó años de Guerra Fría para que Washington y Moscú establecieran líneas directas y desarrollaran protocolos por los que sus presidentes y principales responsables podrían verificar que la personas con las que están en contacto son realmente quienes dicen ser, dijo Wolfsthal.

"El desafío... fue primero establecer un contacto directo, presidente a presidente, militares con militares, y luego cómo asegurarse de que serían seguros en caso de conflicto", dijo.

"¿Cómo verificar las identidades? Eso es algo que llevó un gran esfuerzo durante décadas", dijo.

Esos protocolos siguen en vigor y se han convertido en algo más importante en la era de ciberamenazas. Washington y Moscú también han establecido nuevos canales, como uno sobre el conflicto en Siria.