Etiopía asegura que la capital de Tigray no tiene "importancia militar"

·4  min de lectura

Adís Abeba, 30 jun (EFE).- El Gobierno de Etiopía declaró un alto el fuego unilateral y abandonó la capital de la región de Tigray, Mekele, porque la ciudad ya no tiene "importancia militar", pero podría recuperar su control "en menos de tres semanas" si fuera necesario, argumentó hoy el Ejecutivo.

"Controlar Mekele no tiene importancia militar, es como cualquier otro lugar. Si fuera necesario, podríamos recuperar el control de la ciudad en tres semanas o incluso menos", aseguró hoy en una rueda de prensa el teniente general Bacha Debele, comandante de las Fuerzas Armadas en el frente tigriña.

En una declaración televisada también este miércoles, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, argumentó por su lado que "en términos militares, Mekele ya no es un centro gravitacional".

El Gobierno federal declaró el lunes un "alto el fuego unilateral humanitario" en la región norteña -contra la que mantiene una ofensiva bélica desde noviembre pasado-, después de que la administración interina regional -designada por el Ejecutivo central- solicitara un cese de las hostilidades.

Fuentes humanitarias y una fuente de la Comisión de Derechos Humanos de Etiopía (CEDH), que prefieren permanecer en el anonimato, confirmaron hoy a Efe que el Frente Popular de Liberación Tigray (FPLT) ya ha tomado el control de otras ciudades tigriñas, como Adwa, Shire, Axum o Adigrat.

El ejército etíope abandonó este lunes Mekele después de que las fuerzas del FPLT, integradas en las Fuerzas de Defensa de Tigray (FDT), tomaran el control de la ciudad, según confirmaron a Efe fuentes del Gobierno interino de Tigray.

"Hemos retirado nuestros misiles y armas de la región, las amenazas del año pasado ya no existen", dijo hoy Abiy, según lo citan medios locales.

"Otra amenaza a la seguridad nacional inminente para Etiopía es la razón que llevó al Gobierno a retirar sus fuerzas de Mekele y declarar el alto el fuego unilateral", explicó hoy Redwan Hussein, portavoz del comité creado para gestionar la ofensiva en la región y ministro de Asuntos Exteriores del país.

Aunque Hussein no lo mencionó explícitamente, es probable que se refiera a la disputa en torno a la gran presa que Adís Abeba está completando en el Nilo Azul y que le enfrenta con los países de la cuenca del río: Egipto y Sudán.

El ministro etíope señaló también como motivo para el alto el fuego el elevado coste económico que la guerra está teniendo para Etiopía y agregó que el cese de las hostilidades "permitirá al pueblo de Tigray aprovechar la temporada de siembra", la razón que alegó inicialmente el Ejecutivo etíope.

"El Gobierno ha dado diferentes versiones. Su razonamiento inconsistente indica que el motivo fundamental por el que se han retirado es que han sido derrotados por las FDT", aseveró hoy en una entrevista telefónica con Efe la periodista y editora del diario local "Addis Standard", Tsedale Lemma.

LA DUDOSA POSIBILIDAD DE UNA NEGOCIACIÓN

Según Lemma, "un acuerdo negociado no parece una posibilidad en el horizonte" después de que líderes tigriñas hayan rechazado el alto el fuego en declaraciones a diferentes medios y avancen en la ocupación de otras urbes de la región.

Fuentes diplomáticas, sin embargo, aseguraron a Efe que altos funcionarios del Ejecutivo fueron vistos recientemente en las embajadas de Estados Unidos y el Reino Unido en Adís Abeba para abordar la necesidad de una negociación discreta con los líderes del FPLT.

Según esa versión, la retirada del Ejército federal de Mekele sería una condición previa establecida por los países occidentales.

El conflicto en Tigray estalló el 4 de noviembre después de que el Gobierno central atacara al FPLT, entonces partido gobernante en la región y con el que mantenía una relación tensa desde hacía más de un año, en represalia por una agresión previa de fuerzas tigriñas a una base del Ejército federal.

Abiy Ahmed llegó a declarar la victoria a finales de noviembre después de que el Ejército federal tomara Mekele, pero la guerra siguió su curso pese a los llamamientos de la comunidad internacional para un cese de las hostilidades.

Desde el inicio del conflicto, miles de personas han muerto, cerca de dos millones se han visto desplazadas internamente en la región y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.