EEUU: Suben casos de COVID-19 y pandemia marca elecciones

ALEXANDRA OLSON
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Clemintine Banks se cambia los guantes después de entregar una boleta de votación a una persona que fue diagnosticada con COVID-19 en un puesto de votación desde el automóvil en la Junta de Comisionados Electorales en San Luis, el lunes 2 de noviembre de 2020. (Robert Cohen/St. Louis Post-Dispatch via AP)
Clemintine Banks se cambia los guantes después de entregar una boleta de votación a una persona que fue diagnosticada con COVID-19 en un puesto de votación desde el automóvil en la Junta de Comisionados Electorales en San Luis, el lunes 2 de noviembre de 2020. (Robert Cohen/St. Louis Post-Dispatch via AP)

Los estadounidenses salieron el martes a votar bajo la sombra de una pandemia en resurgimiento, con un incremento alarmante de casos a nivel nacional mientras el número de pacientes hospitalizados con COVID-19 alcanza máximos históricos en cada vez más estados.

Aunque el número de infecciones diarias va en aumento en 47 de los 50 estados, el incremento fue más pronunciado en la región centro-norte y en el suroeste del país.

Missouri, Oklahoma, Iowa, Indiana, Nebraska, Dakota del Norte, Colorado y Nuevo México reportaron cifras récord de hospitalizaciones esta semana. Los principales hospitales de Nebraska comenzaron a limitar las cirugías selectivas y buscaban sumar enfermeros de otros estados para lidiar con el aumento. Los directores de hospitales en Iowa y Missouri advirtieron que pronto podrían quedarse sin camas para recibir pacientes.

El repunte de infecciones afecta a candidatos y votantes, temerosos tanto del virus como del daño económico que podría generar una nueva ronda de cierres para controlar la propagación del coronavirus. El debate sobre qué tan lejos llevar las medidas de confinamiento ha dividido a un país que ya está sumamente polarizado tras cuatro años de turbulento gobierno de Donald Trump.

La pandemia influyó en por quién votó el electorado y la manera como lo hizo. Aunque muchos estadounidenses sacaron provecho del mayor acceso a votar por correo, muchos centros de votación registraron largas filas, y se prevé una participación históricamente alta.

“Es muy grave tener a 400 personas reunidas en un solo espacio en el punto más álgido de la pandemia aquí en Wisconsin. Así que intentamos tomar todas las medidas posibles para limitar el desplazamiento por la sala”, dijo Claire Woodall-Vogg, directora de la comisión electoral de la ciudad de Milwaukee, en donde los trabajadores electorales se dividieron en 12 puntos distintos para limitar los contactos.

Directivos de hospitales en Iowa advirtieron que sus instalaciones y personal podrían quedar rebasados a no ser que se tomen medidas drásticas para frenar la propagación del virus. El promedio de siete días alcanzó un 36,4% de casos positivos durante el fin de semana, el tercero más elevado del país, sólo detrás de Dakota del Sur y Wyoming, según investigadores de la Universidad Johns Hopkins. El número de hospitalizados registró el lunes una cifra récord de 730 pacientes.

Suresh Gunasekaran, director general de Clínicas y Hospitales de la Universidad de Iowa, dijo que el estado se acerca a su tercer pico, uno superior a los de mayo y julio. Dijo que su mayor preocupación es que éste llega al inicio de la temporada de bajas temperaturas, cuando la influenza y otros padecimientos respiratorios contribuyen al aumento en las hospitalizaciones.

En Nebraska, los funcionarios de salud dijeron que las hospitalizaciones se han duplicado en las últimas semanas, alcanzando un récord de 613 el domingo.

La insistencia de Trump en que Estados Unidos está “dando la vuelta” a la pandemia molestó a muchos votantes que ven que las cifras cuentan una historia diferente.

El virus ha matado a más de 232.000 personas en el país, y el total de casos de coronavirus confirmados ha superado los 9 millones.

“El hecho de que él (Trump) actúe como si esto fuera un virus falso que todo el mundo usa para sacarlo de la presidencia muestra lo enrevesado que es su pensamiento”, dijo Carrie Rogers, de 44 años, una gerente de desarrollo de software de Mount Laurel, Nueva Jersey, quien depositó su boleta en uno de los cientos de buzones que se encuentran en todo el estado.