EEUU suaviza las sanciones contra Maduro tras reinicio del diálogo con la oposición en México

Gene J. Puskar/AP

La administración de Joe Biden alivió el sábado las sanciones petroleras impuestas a Venezuela después que el régimen de Nicolás Maduro reanudara las conversaciones con la oposición en México que había suspendido hace más de un año.

El Departamento del Tesoro anunció que otorgaría a Chevron una licencia de seis meses para reanudar la producción de petróleo en Venezuela a pocas horas del reinicio del diálogo con la oposición que busca una salida negociada a la prolongada crisis política venezolana.

La licencia de Chevron podría ser modificada en cualquier momento por el gobierno estadounidense, dijo un funcionario de la Casa Blanca, y las ganancias de la nueva producción se destinarán a pagar la deuda de más de $4,200 millones que el régimen le adeuda a la petrolera estadounidense y no a la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA.

“Hemos dejado en claro durante mucho tiempo que creemos que la mejor solución en Venezuela es una negociada entre las dos partes”, dijo un alto funcionario de la administración. “Y para alentar eso, hemos dicho que estamos dispuestos a proporcionar un alivio específico de las sanciones basado en pasos concretos que alivien el sufrimiento del pueblo venezolano y lo acerquen a la restauración de la democracia”.

Funcionarios de la administración de Biden dijeron que la medida es anunciada en respuesta a los “pasos concretos” tomados por el régimen de Maduro hacia una transición democrática en Venezuela, y adelantó que Washington podría tomar pasos adicionales si Maduro demuestra su compromiso con la realización de elecciones libres y justas en el país sudamericano.

“Para ser claros, otras sanciones y restricciones relacionadas con Venezuela impuestas por Estados Unidos siguen vigentes”, agregó el funcionario.

En un breve mensaje enviado por correo electrónico, Chevron confirmó que la nueva licencia le otorga luz verde para reanudar las operaciones en el país sudamericano.

“Autoriza la producción y el manejo de petróleo y productos derivados del petróleo, producidos en las empresas mixtas de Chevron. Asimismo, autoriza a realizar actividades de mantenimiento y reparación, o proveer servicios relacionados a dichas empresas mixtas”, manifestó el portavoz de la compañía, Ray Fohr.

Fuentes de la industria dijeron que la nueva licencia significa la reapertura del mercado estadounidense para el crudo venezolano, que había permanecido cerrado desde que la administración Trump sancionó a PDVSA, pero advirtieron que la medida tendrá escaso impacto en el mercado internacional del petróleo.

PDVSA ha estado a cargo de las operaciones de Chevron desde que las sanciones fueron introducidas en enero de 2019, manteniendo un nivel de producción de 130,000 barriles de petróleo por día (bpd). Ese volumen en teoría podría ser incrementado en otros 100,000 bpd para fines del próximo año, dijo una de las fuentes que habló bajo condición de anonimato.

Antes de ser sancionada, Venezuela exportaba a Estados Unidos entre 400,000 y 500,000 bpd de una producción total de alrededor de 700.000 bpd.

Si las sanciones fuesen eliminadas por completo, fuentes de la industria dicen que el país podría aumentar la producción en entre uno y 1.5 millones de bpd en aproximadamente un año.

Ir más allá de esos niveles tomaría varios años y esas proyecciones estarían aún muy lejos de alcanzar los volúmenes que registraba Venezuela para cuando el presidente socialista Hugo Chávez llegó al poder en 1998, los cuales superaban la marca de los tres millones de bdp.