EEUU se encamina a batir récord de deportaciones a Nicaragua

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Foto de archivo ilustrativa de una mujer nicaragüense con una niña de un año cruzando el Rio Grande para ingresar a EEUU

(Repite por error de transmisión, texto sin cambios)

Por Jake Kincaid

25 nov (Reuters) - Estados Unidos comenzó a deportar a un número récord de migrantes nicaragüenses este año, según muestran datos revisados por Reuters, mientras la gente huye del país centroamericano para escapar de la represión del presidente Daniel Ortega contra la disidencia.

Erlinton Ortiz, uno de los más de 5,000 nicaragüenses que regresaron de Estados Unidos desde 2019, fue deportado el año pasado para regresar a manos de un gobierno que Washington ha acusado de abusos a los derechos civiles, corrupción y celebrar elecciones amañadas.

Ortega, un exguerrillero marxista y antagonista del país norteamericano durante la Guerra Fría, argumenta que está defendiendo a Nicaragua de adversarios que conspiran con potencias extranjeras para derrocarlo.

Ortiz relató que huyó de la nación centroamericana en 2019 para buscar asilo en Estados Unidos después de que amigos de la universidad a los que había ayudado a organizar protestas contra Ortega fueran arrestados y enviados a una cárcel que, según los críticos, se utiliza para torturar a presos políticos.

Pero en lugar de recibir comprensión por su difícil situación, explicó que fue expulsado después de una breve comparecencia ante un juez de Nueva York.

Manuel Orozco, un especialista en migración del grupo de expertos Diálogo Interamericano, con sede en Washington, afirmó que Estados Unidos necesita alinear las decisiones de asilo con su política exterior respecto a Nicaragua, a la que el presidente Joe Biden acusó este mes de "actos represivos y abusivos".

Washington prohibió a miembros del gobierno de Ortega ingresar al país, en respuesta a una votación que, según dice, fue amañada a favor del mandatario.

Los solicitantes de asilo nicaragüenses enfrentan amenazas diferentes a las de otros países centroamericanos, donde el crimen y la pobreza desenfrenados, más que la política partidista, obligan especialmente a los migrantes a dirigirse a Estados Unidos, dijo Orozco.

Según la ley estadounidense, aquellos que piden asilarse ahí no pueden obtener la residencia por estar huyendo de la violencia de las bandas criminales. Deben convencer a las autoridades de que tienen un temor creíble de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad u opiniones políticas.

"En Nicaragua, se trata de terrorismo de Estado", puntualizó Orozco. La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios de Reuters.

El número de casos de inmigración nicaragüense que esperan ser atendidos por los jueces se ha disparado de 4,145 en 2018, cuando el país se vio envuelto en protestas masivas, a más de 34,000 el mes pasado, según datos de Transactional Records Access Clearinghouse of Syracuse (TRACS), un grupo de investigación de la Universidad de Syracusa.

Más de 19,000 de esos expedientes se agregaron este año, una cifra récord.

Un porcentaje superior al 60% de los procedimientos de deportación de nicaragüenses llevaron a su expulsión de Estados Unidos en 2019, cuando se presentaron más de 14,000 de esos casos.

Solo a 1,253 nicaragüenses se les permitió permanecer en Estados Unidos, y muchos expedientes de 2019 siguen sin resolverse, según muestran los datos de TRACS.

Después de cinco meses esperando en los centros de detención para su audiencia, Ortiz narró que fue deportado en enero de 2020. Explicó que no tenía abogado, que no entendía por qué lo deportaron y destruyó sus documentos judiciales de Estados Unidos para que las autoridades nicaragüenses no pudieran usarlos en su contra.

Reuters no pudo verificar de forma independiente el relato de Ortiz.

Cuando aterrizó en Nicaragua lo llevaron a una sala de interrogatorios, donde la policía le comunicó que sería acusado de terrorismo y que debía esperar una nueva cita en la casa de sus padres, añadió.

Ortiz escapó a una casa segura y salió de Nicaragua para probar suerte por segunda vez en busca de asilo en Estados Unidos. Fue puesto en libertad condicional en julio y ahora está esperando su próxima audiencia en California.

El gobierno nicaragüense no respondió a las solicitudes de comentarios de Reuters sobre el caso.

Las autoridades capturaron a más de 50,000 nicaragüenses que intentaban cruzar la frontera de Estados Unidos ilegalmente este año, frente a los 2,291 en 2020, según datos de Aduanas y Protección Fronteriza del país norteamericano.

Los nicaragüenses eran una fracción de los migrantes en los tribunales de inmigración estadounidenses. Durante décadas, las solicitudes de deportación anuales estuvieron por debajo de 5,000. Pero en el año fiscal 2021, se registro el sexto número más alto, justo por detrás de México, según datos de TRACS.

(Reporte de Jake Kincaid; Editado en español por Raúl Cortés Fernández y Javier Leira)

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