EEUU deporta a Alemania a exguardia de campo nazi

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MEMPHIS, Tennessee, EE.UU. (AP) — Estados Unidos deportó a un exguardia de un campo de concentración nazi de 95 años de edad, que el sábado llegó a su Alemania natal, informaron las autoridades.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus iniciales en inglés) dijo en un comunicado que Friedrich Karl Berger, un ciudadano alemán, fue enviado de regreso a Alemania por servir como guardia de una zona del campo de concentración de Neuengamme en 1945.

El caso fue investigado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Berger recibió la orden de expulsión de un tribunal de Memphis, Tennessee, en febrero de 2020. Llegó el sábado a Fráncfort, donde fue entregado a los investigadores del estado de Hesse para ser interrogado, informó la agencia de noticias dpa.

Los fiscales alemanes en la ciudad de Celle investigaron la posibilidad de presentar cargos contra él, pero dijeron en diciembre que habían archivado la investigación porque no habían podido refutar su propio relato sobre su servicio en Neuengamme.

Berger admitió ante las autoridades estadounidenses que durante algunas semanas cerca del final de la guerra sirvió como guardia en un campo en el noroeste de Alemania, pero dijo que no observó ningún abuso ni homicidio, dijeron los fiscales en Celle.

Sin embargo, los fiscales de Celle pidieron que lo interrogaran nuevamente a su regreso a Alemania para determinar si se podían presentar cargos de cómplice de homicidio, dijo la policía.

En los últimos años, los fiscales alemanes han argumentado con éxito que al ayudar a que funcione un campo de exterminio o un campo de concentración, los guardias pueden ser declarados culpables de complicidad en un asesinato, incluso si no hay pruebas de que hayan participado en una muerte en específico.

Según un comunicado del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), Berger sirvió en el subcampo cerca de Meppen, Alemania, donde los prisioneros —rusos, polacos, holandeses, judíos y otros— fueron retenidos en condiciones “atroces” y fueron sometidos a condiciones “hasta el punto de agotamiento y la muerte”.