EEUU, colaborador pero vacilante sobre Malí

WASHINGTON (AP) — La creciente presencia de al-Qaida en Malí hizo que el gobierno de Barack Obama declarara que no puede aceptar nuevos santuarios terroristas y prometiera apoyar los esfuerzos franceses y africanos para restaurar la seguridad.

Sin embargo, después de casi un año de desorden en la nación de Africa Occidental, Washington aún mantiene distancia con respecto al conflicto.

La ambivalencia refleja varios factores, el más importante el deseo del gobierno de Estados Unidos de evitar verse arrastrado a una guerra más en un desolado y empobrecido país musulmán.

Eso deja a Estados Unidos con la esperanza de que Francia haga el trabajo en un lugar en el que Washington se ha limitado a ataques aéreos no tripulados contra miembros de la rama regional de al-Qaida.

El golpe de Estado del año pasado crea complejos problemas legales para la ayuda militar de Estados Unidos al gobierno de Malí.

Washington también está preocupado de que una mayor participación estadounidense podría convertir a Malí en un imán para los aspirantes a yihadistas de otros lugares.

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