EEUU y China se disponen a firmar el acuerdo para bajar la tensión de la guerra comercial

Por David Lawder
FOTO DE ARCHIVO: Las banderas de China y Estados Unidos en el Ministerio de Transporte de China en Pekín

Por David Lawder

WASHINGTON, 15 ene (Reuters) - La guerra comercial entre Estados Unidos y China está a punto de entrar en una nueva fase más tranquila el miércoles, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el viceprimer ministro chino, Liu He, firmen un acuerdo comercial inicial que tiene como objetivo aumentar enormemente las compras chinas de productos fabricados, bienes agrícolas, energía y servicios de Estados Unidos.

El acuerdo de la denominada "Fase 1" pone fin a 18 meses de conflicto arancelario entre las dos economías más grandes del mundo que ha afectado a bienes por valor de cientos de miles de millones de dólares, ha desestabilizado los mercados financieros, ha alterado las cadenas de suministro y ha ralentizado el crecimiento mundial.

Trump y Liu tienen previsto firmar el documento de 86 páginas en un acto en la Casa Blanca ante más de 200 invitados de círculos empresariales, gubernamentales y diplomáticos.

La traducción del texto al chino todavía se estaba terminando al final de la tarde del martes, cuando Liu se reunió con el representante de comercio de Estados Unidos Robert Lighthizer.

Trump ya ha comenzado a proclamar el acuerdo comercial como una pieza central de su campaña de reelección para el 2020, describiéndolo como "un gran y hermoso monstruo" en un mitin en Toledo, Ohio, la semana pasada.

"Nuestros agricultores lo aceptarán. Sigo diciendo: 'Ve a comprar tractores más grandes, ve a comprar tractores más grandes'", dijo Trump.

La pieza central del acuerdo es una promesa de China de comprar productos estadounidenses por valor de 200.000 millones de dólares más en dos años para reducir el déficit comercial bilateral con Estados Unidos, que alcanzó un máximo de 420.000 millones de dólares en 2018.

Una fuente informada sobre el acuerdo dijo a Reuters que China comprará 80.000 millones de dólares adicionales en productos de fabricación estadounidense durante el período de dos años, incluyendo aviones, automóviles y piezas de automóviles, maquinaria agrícola y dispositivos médicos.

Pekín aumentará las compras de energía en unos 50.000 millones de dólares y las de servicios en 35.000 millones de dólares, mientras que las compras agrícolas tendrán un incremento de 32.000 millones de dólares en los dos años, todo ello en comparación con la cifra de exportaciones estadounidenses a China en 2017, dijo la fuente.

Si se suma a los 24.000 millones de dólares en exportaciones agrícolas de 2017, el aumento anual de 16.000 millones de dólares se acerca a la meta de Trump de alcanzar entre 40.000 y 50.000 millones de dólares en ventas agrícolas anuales a China.

Aunque el acuerdo podría ser un gran impulso para los agricultores, el fabricante de aviones Boeing, los fabricantes de automóviles y de maquinaria pesada de Estados Unidos, algunos analistas cuestionan la capacidad de China para desviar las importaciones de otros socios comerciales a Estados Unidos.

"Encuentro improbable un cambio radical en el gasto chino. Tengo bajas expectativas de que se cumplan las metas fijadas", dijo Jim Paulsen, estratega jefe de inversiones de Leuthold Group en Minneapolis.


(información adicional de Andrea Shalal, Echo Wang, Alexandra Alper, y Herb Lash en Nueva York; traducido por Tomás Cobos)