Trump propone drásticos recortes fiscales para todos

Por JOSH BOAK y STEPHEN OHLEMACHER
El secretario del Tesoro Steve Mnuchin acepta una pregunta en la sala de prensa de la Casa Blanca en Washington, el miércoles 26 de abril de 2017, donde habló sobre la propuesta de reforma fiscal del presidente Donald Trump. (AP Foto/Andrew Harnik)

WASHINGTON (AP) — Sin hacer caso a las preocupaciones por los enormes déficits federales, el presidente Donald Trump propuso el miércoles drásticos recortes de impuestos para las empresas y los individuos, en una reforma que su gobierno dice impulsará el crecimiento económico y simplificará las complicadas normas fiscales de Estados Unidos.

Su propuesta, un bosquejo de una página con pocos detalles, reduciría la principal tasa de impuesto a las empresas en 20 puntos porcentuales. Recortaría de siete a tres el número de categorías fiscales para individuos, reduciría la tasa fiscal más elevada de 39,6% a 35% y duplicaría la cantidad estándar que los contribuyentes podrían deducir.

Además eliminaría el impuesto a las herencias y reduciría los que se aplican a las inversiones, rubros que suelen pagar los ricos. Reduciría aún más la carga fiscal para los acaudalados al eliminar el impuesto mínimo alternativo, el cual se enfoca en los estadounidenses de altos ingresos.

Más habitantes de bajos ingresos no pagarían ningún impuesto, y habría un alivio en la carga fiscal _aún sin definir_ para las familias que gastan en guarderías.

El plan no propone ningún recorte presupuestal ni aumentos de impuestos que pudieran compensar los ingresos gubernamentales perdidos, una decisión que preocupa mucho a algunos conservadores fiscales del partido de Trump que se han pasado años advirtiendo persistentemente sobre los peligros de gastar cuando se tiene un déficit.

Tampoco respalda completamente las propuestas fiscales apoyadas por Paul Ryan, el presidente republicano de la Cámara de Representantes, un aliado esencial si el presidente desea cumplir su promesa de realizar una reforma fiscal que genere crecimiento y lleve empleos a las regiones del país que padecen desocupación.

Aun así, “yo nunca jamás apostaría en contra de este presidente. Logrará que esto se haga en bien del pueblo estadounidense”, dijo Gary Cohn, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca. “Él comprende que hay muchas personas que trabajan duro y sienten que no salen adelante”.

La propuesta del presidente representa un refrito de una teoría económica que se popularizó en la década de 1980. En esencia, los funcionarios del gobierno de Trump argumentan que los beneficios de los recortes fiscales se extenderán poco a poco a consecuencia de un mayor gasto de los consumidores y de mejores sueldos.

En teoría, este esperado aumento en el crecimiento sería suficiente para impedir que el déficit presupuestario federal se incremente.

Algunos economistas están de acuerdo, pero la mayoría de los expertos en el presupuesto consideran que es improbable que ese panorama se materialice.

“Desafortunadamente, parece que el gobierno está utilizando el crecimiento económico como si fueran frijoles mágicos: la solución barata a todos nuestros problemas”, dijo Maya MacGuineas, presidenta de la Comisión para un Presupuesto Federal Responsable, un organismo apartidista. “Pero no hay un ganso de oro hasta arriba del tallo de frijol, sólo montañas de deuda”.