EE.UU.: pruebas caseras, rápidas y masivas, una ambiciosa apuesta para frenar las transmisiones comunitarias

Ariana Eunjung Cha
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Una trabajadora de la salud sostiene una bolsa de muestras en un sitio de prueba Covid-19 sin cita previa el 2 de diciembre de 2020 en San Fernando, California
Una trabajadora de la salud sostiene una bolsa de muestras en un sitio de prueba Covid-19 sin cita previa el 2 de diciembre de 2020 en San Fernando, California

WASHINGTON.- Después de un ajetreado día de compras y otras tareas, Diane Bell se sentó en una silla de la cocina y sacó sus kits de prueba de coronavirus casera. Se limpió las fosas nasales y mezcló algunos productos químicos, y en pocos minutos, una línea azul se materializó en una tira indicadora.

“¡Negativo!”, llamó a su compañero. Era su séptima prueba en tres semanas, y hasta ahora todo va bien.

Las pruebas de Bell son parte de uno de los experimentos científicos más grandes, ambiciosos y de mayor importancia sobre la pandemia del coronavirus: para persuadir a familias y comunidades enteras de incorporar kits caseros en sus rutinas para identificar y detener infecciones a medida que el país avanza hacia la reapertura total.

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Patrocinado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, tiene como objetivo distribuir dos millones de kits de prueba gratuitos a 80.000 familias en los condados de Pitt, Carolina del Norte, y Chattanooga, Tennessee, para realizar pruebas regulares hasta junio.

La señalización de un lugar de pruebas de Covid-19 dentro de la Terminal Internacional Tom Bradley (TBIT) en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) en medio del aumento de las restricciones de viaje, el 25 de enero de 2021
La señalización de un lugar de pruebas de Covid-19 dentro de la Terminal Internacional Tom Bradley (TBIT) en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) en medio del aumento de las restricciones de viaje, el 25 de enero de 2021


La señalización de un lugar de pruebas de Covid-19 dentro del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. La idea a mediano plazo es fomentar las pruebas en el hogar

Los investigadores esperan que al alentar a las personas a que se hagan sus propias pruebas, incluso si se sienten perfectamente bien, el país podrá ralentizar, y eventualmente extinguir, la propagación del virus.

El proyecto es parte de un eje más grande en la estrategia de prueba de coronavirus del país para enfocarse en la prevención, y es un reconocimiento de que uno de los errores más grandes cometidos al principio fue subestimar el impacto de los contagios asintomáticos o presintomáticos.

Funcionarios locales en Carolina del Norte y Tennessee monitorearán el nivel de virus en las aguas residuales y rastrearán las visitas a la sala de emergencias, las hospitalizaciones y otros indicadores de propagación comunitaria con la esperanza de que disminuyan. Los primeros resultados deberían estar disponibles en algún momento del verano boreal y, si los resultados son positivos, el modelo podría replicarse en todo Estados Unidos.

Nuevo juego

“Realmente podríamos cambiar el juego aquí”, dijo el director de NIH, Francis Collins. “Incluso después de que lleguemos a un alto nivel de vacunación, todavía no estaremos al 100 por ciento, por lo que las pruebas estarán con nosotros durante bastante tiempo”. Las pruebas de rutina en el hogar son uno de los muchos modelos que se están probando en todo el país para detener la transmisión en la comunidad.

La Universidad de Tulane en Nueva Orleans, por ejemplo, está utilizando un enfoque de varios niveles para testear a todo el personal y a los estudiantes con regularidad, con estudiantes universitarios testeados tres veces por semana. Las escuelas públicas del condado de Montgomery están llevando a cabo pruebas conjuntas semanales, en las que se testean todas las clases juntas, una práctica que es menos costosa y puede proporcionar resultados más rápidos.

La gente espera en largas filas para las pruebas de coronavius ??en un sitio de pruebas Covid-19 sin cita previa, el 24 de noviembre de 2020, en San Fernando, California, al noreste de la ciudad de Los Ángeles
La gente espera en largas filas para las pruebas de coronavius ??en un sitio de pruebas Covid-19 sin cita previa, el 24 de noviembre de 2020, en San Fernando, California, al noreste de la ciudad de Los Ángeles


La gente espera en fila para las pruebas de coronavius en San Fernando, California, en noviembre pasado

Con millones de estadounidenses aún reacios a vacunarse, la realidad de las infecciones graves y las nuevas amenazas de las variantes emergentes, las pruebas son una parte esencial de la nueva normalidad a medida que el país avanza para reabrir escuelas, lugares de trabajo y otras áreas de la vida diaria.

Como parte de su plan de 1,9 billones de dólares para el coronavirus, el presidente Joe Biden dedicó 50.000 millones a una expansión a gran escala de pruebas que incluye el despliegue masivo de pruebas rápidas que arrojan resultados en minutos, la expansión de la capacidad de los laboratorios y la creación de protocolos de testeo para escuelas, oficinas de gobiernos, lugares de trabajo y otros lugares donde la gente se reúne.

“En las próximas semanas o meses, vamos a ver muchas pruebas en lugares donde nunca antes se había hecho”, dijo Wilbur Lam, un investigador de la Universidad de Emory que ayuda a administrar un laboratorio que está verificando varias tecnologías de prueba para el coronavirus.

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Hace un año, cuando se transmitieron imágenes del horror en la ciudad de Nueva York y otros puntos calientes en todo el mundo, el acceso a las pruebas de coronavirus en Estados Unidos se limitó principalmente a los obviamente enfermos e implicó el envío de hisopos nasales a laboratorios distantes que a menudo tardaban días o semanas en entregar resultados.

Hoy, el paisaje se ve radicalmente diferente. Se está implementando una gama más diversa de pruebas en diferentes entornos en cada rincón del país. Los expertos imaginan un futuro cercano en el que cada persona podrá acceder a las pruebas varias veces por semana.

Inventores

Gran parte de la innovación en pruebas se ha desarrollado a partir de una competencia no convencional que forma parte de un proyecto, conocido como RADx, lanzado hace un año. Collins lo describió como la creación de los NIH para actuar como una organización de capital de riesgo.

“Invitamos a los inventores del mundo académico y de las pequeñas empresas para que aporten sus mejores ideas sobre cómo realizar estas pruebas”, dijo. “No nos decepcionaron”. El NIH recibió más de 700 solicitudes para herramientas de diagnóstico y detección y seleccionó las más prometedoras. Varios recibieron la autorización de emergencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos.

El condado de Pitt, una población de 185.000 habitantes en el este de Carolina del Norte, es una antigua zona productora de tabaco conocida ahora por sus numerosos medallistas de BMX X Games y como un campo de batalla en la carrera presidencial de 2020. En los últimos meses, también se convirtió en un ejemplo de los continuos desafíos para superar la pandemia.

Si bien aproximadamente la mitad de todos los estadounidenses elegibles recibieron al menos una inyección de la vacuna contra el coronavirus, la aceptación en el condado de Pitt es solo del 25 por ciento, aunque todos los mayores de 16 años se volvieron elegibles a principios de abril.

En Miami Beach, un test de coronavirus en una unidad móvil
En Miami Beach, un test de coronavirus en una unidad móvil


En Miami Beach, un test de coronavirus en una unidad móvil

El director de Salud del condado, John Silvernail, dijo que el condado avanzó mucho en la lucha contra el Covid-19, especialmente en la población afroamericana, que desde el principio se vio afectada de manera desproporcionada. Pero le preocupa que el virus “todavía esté ardiendo en ese grupo de edad adulta joven”.

“Hay mucha esperanza en este estudio”, dijo. “Si podemos detener los casos en la unidad familiar, entonces hay menos posibilidades de que salgan y se lo transmitan a otros miembros de la comunidad”.

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Giselle Corbie-Smith, directora del Centro de Investigación sobre Equidad en Salud de la UNC, cree que algunos residentes pueden estar más abiertos a los kits de pruebas en el hogar debido a su privacidad.

“Esto es como una prueba de embarazo”, dijo. “No es necesario subir ninguna información. Lo tenemos muy claro: si hay una prueba positiva, debe llamar a su proveedor de atención médica y asegurarse de que usted y las personas que lo rodean estén a salvo. Pero la gente no está obligada a compartir otra información”.

El proyecto de Chattanooga se lanzará el 4 de mayo. Las familias también pueden pedir kits en línea a través de sayyescovidtest.org para entregarlos en sus hogares.

“Los kits van muy rápido”, dijo el pastor Rodney Coles, de 62 años, director ejecutivo de la Red de Alcance de Iglesias, quien ha estado ayudando con la distribución. “Recomiendo que todas las personas deberían tenerlo, incluso aquellos que tienen la vacuna, porque aún podemos contraerlo y ser portadores”, dijo.

The Washington Post